Ejercicios Resueltos Lengua y Literatura 5 Primaria 2026 / 2027
Los recordatorios de teoría y 45 ejercicios de Lengua Castellana y Literatura de 5º de Primaria, repartidos en 13 temas, con la solución explicada paso a paso y, al final de cada una, una forma de comprobarla sin ayuda de nadie: contar las letras que le has añadido a una palabra, quitar un enlace y ver si la frase queda coja, o señalar en qué palabras del texto te apoyas.
5º de Primaria comparte curso con 6º en el currículo, así que la frontera entre los dos la hemos puesto nosotros. Aquí va lo que el curso de al lado no trae: cómo se forman el femenino y el plural, las palabras que enlazan, y sobre todo los textos que se usan de verdad —unas instrucciones, una carta, un correo electrónico, un anuncio, una descripción— además de buscar en un libro, comprobar de dónde sale un dato y sacar de un texto lo que no está escrito. Todo lo que hace falta está en el enunciado: se hacen con un cuaderno y un lápiz.
Qué trae esta página y qué no. Aquí se practican el género del sustantivo y las cuatro maneras de formar el femenino, el número y las cuatro de formar el plural, los enlaces (las preposiciones, las conjunciones y cuándo se escribe e en lugar de y y u en lugar de o), las palabras venidas de otras lenguas, el texto instructivo (recetas y normas), la carta y el correo electrónico, el trato de tú y de usted, el anuncio y su eslogan, la descripción de una persona y de un lugar, la biblioteca y las partes de un libro, las fuentes de una información, lo que se deduce de un texto sin estar escrito, y el lugar y la época en que ocurre una historia. ⚠ La parte de literatura es un solo tema, el último, y va sin citar a nadie: no hay ni un verso ni una sola poesía en toda la página, ni un título de libro, ni el nombre de nadie. Los dieciocho textos que se leen aquí están escritos para esta página y no salen de ninguna obra publicada. No está la acentuación, ni la ortografía de las letras, ni los determinantes y los pronombres, ni el sujeto y el predicado, que se practican en la página de 4º de Primaria; ni las clases de sustantivo, ni el verbo con sus conjugaciones, ni el diccionario, ni las siglas, ni el resumen, ni la fábula y la leyenda, que están en la de 6º; ni el análisis de la frase, ni la coma y los dos puntos, ni los tipos de texto, ni la poesía, que son el temario de 1º de ESO. Tampoco la lectura de libros enteros, la escritura de textos largos propios ni la expresión oral, que no tienen una respuesta que se pueda dar por buena. No hay ninguna actividad con dibujos, tablas ni recortables: todo va escrito, y se hace con un cuaderno y un lápiz. Es una selección nuestra de lo que más se practica por escrito en 5º de Primaria, no el curso entero ni un reparto oficial —el currículo de Primaria va por ciclos y 5º y 6º comparten lista—, y no sustituye al libro ni a las tareas de clase.
Temas que puedes practicar en esta página
Son 45 ejercicios, tres o cuatro por tema. El orden de los temas no es casual: el género va antes que el plural, porque los dos se apoyan en la misma clase de palabra; los enlaces van antes que los textos, porque en una carta y en un anuncio se trabaja con frases enteras; y la descripción va antes que el sitio donde ocurre una historia, porque lo segundo se apoya en lo primero. Cada palabra nueva (enlace, eslogan, destinatario, época…) queda explicada en el recuadro de su tema antes de aparecer en un ejercicio. Pincha en el número para ir directo:
| Tema | Qué se practica | Ejercicios |
|---|---|---|
| El género del sustantivo: masculino y femenino | Formar el femenino de un sustantivo y decir el género cuando el final engaña | 1, 2, 3, 4 |
| El número del sustantivo: cómo se forma el plural | Formar el plural con -s, con -es y con el cambio de z por c, y reconocer los que no cambian | 5, 6, 7, 8 |
| Los enlaces: las preposiciones y las conjunciones | Reconocer qué enlaza cada palabra y elegir entre y/e y entre o/u | 9, 10, 11, 12 |
| Las palabras venidas de otras lenguas | Separar las que conservan su escritura de las que se han adaptado, y decidir cuándo hace falta una | 13, 14, 15 |
| El texto instructivo: instrucciones y normas | Reconocer las tres partes, ordenar lo que hay que hacer y separar una receta de unas normas | 16, 17, 18, 19 |
| La carta y el correo electrónico | Colocar las cuatro partes de una carta, escribir un asunto y ajustar el saludo a quien lo recibe | 20, 21, 22, 23 |
| Escribir a quien toca: el tú y el usted | Pasar un texto al trato de usted, mantenerlo hasta el final y decidir cuándo toca cada uno | 24, 25, 26 |
| El anuncio: lo que dice y lo que promete | Separar lo comprobable de lo que no lo es, escribir un eslogan y distinguir un anuncio de un aviso | 27, 28, 29 |
| La descripción: una persona y un lugar | Elegir un orden antes de escribir, colocar las cosas respecto de un punto y describir por hechos | 30, 31, 32, 33 |
| La biblioteca y las partes de un libro | Saber en qué parte del libro se busca cada cosa y usar un índice para encontrar una página | 34, 35, 36 |
| Las fuentes: de dónde sale lo que leemos | Preguntar quién lo dice, cuándo y de dónde lo saca, y no fiarse de dos fuentes que coinciden | 37, 38, 39 |
| Lo que el texto no dice pero se entiende | Sacar de un texto lo que no está escrito, y separarlo de lo que uno se imagina | 40, 41, 42 |
| El lugar y la época de una historia | Averiguar dónde y cuándo ocurre lo que se cuenta, y ver qué cambia al cambiar el sitio | 43, 44, 45 |
Ejercicios de Lengua y Literatura de 5º de Primaria con soluciones
El género del sustantivo: masculino y femenino
Lo que hay que saber
Un sustantivo pone nombre a las cosas, a los animales y a las personas: tenedor, ardilla, portera.
Todo sustantivo tiene género, y solo hay dos: masculino o femenino. En los que nombran seres vivos, el género suele repartirse entre el macho y la hembra: gato y gata.
El femenino se forma de cuatro maneras distintas. Cambiando la -o del final por una -a (perro da perra); añadiendo una -a (profesor da profesora); con un final propio como -esa o -triz (conde da condesa, emperador da emperatriz); o con una palabra que no se le parece en nada (padre da madre).
Unos cuantos sustantivos de persona se escriben igual para los dos géneros. Lo que cambia entonces es la palabra que va delante: el testigo y la testigo, el atleta y la atleta.
▲ En las cosas el género viene puesto y no se elige: la mano es femenino aunque acabe en -o, y el día es masculino aunque acabe en -a. Esas palabras no tienen pareja del otro género.
1Escribe el femenino de cada sustantivo y di de cuál de las cuatro maneras se ha formado: panadero · pintor · actor · caballo
Ver solución
panadero da panadera: se cambia la -o del final por una -a.
pintor da pintora: se le añade una -a y no se quita nada.
actor da actriz: esta lleva un final propio, -triz.
caballo da yegua: aquí no queda ni una letra igual, porque es otra palabra distinta.
Comprobación: escribe las cuatro parejas una debajo de otra. Tapa después el final de las dos palabras de cada línea. En las dos primeras lo que queda destapado es idéntico; en la tercera cambia y en la cuarta no coincide nada. Si te han salido cuatro líneas iguales, has hecho lo mismo en las cuatro.
2Estas cuatro palabras acaban en -a o en -o. Dos de ellas no tienen el género que parece. Di el género de cada una: moto · cuaderno · mapa · cabaña
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moto es femenino, aunque acabe en -o: se dice la moto.
mapa es masculino, aunque acabe en -a: se dice el mapa.
cuaderno es masculino y cabaña es femenino. Esas dos sí van con la letra de su final.
Una pista que avisa: la letra del final acierta muchas veces y falla en unas cuantas. Sirve para sospechar y no para decidir. Lo que resuelve es probar el y la delante y quedarse con la que se dice de verdad. ▲ Y esa prueba tiene su propia excepción. El agua y el hacha llevan el y son femeninas. Empiezan por el sonido de la a con la fuerza de la voz. Se descubre al hablar de varias: las aguas.
3Estos dos sustantivos se escriben igual para un hombre y para una mujer: pianista y estudiante. Escribe una frase con cada uno en la que se vea que se habla de una mujer
Ver solución
Con pianista: La pianista salió a saludar al terminar.
Con estudiante: Esa estudiante ganó el concurso de relatos.
En las dos, la palabra que da nombre no ha cambiado ni una letra. Quien dice el género es la palabra que va delante.
Comprueba este paso: tapa con el dedo la primera palabra de cada frase y vuelve a leerla. Si al taparla no queda claro de quién se habla, la frase está bien hecha. Era esa palabra la que llevaba el género.
4Reparte estos seis sustantivos en dos grupos. En uno, los que cambian de forma para el femenino. En otro, los que se escriben igual para los dos: tigre · periodista · alcalde · dentista · oso · cantante
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Cambian de forma: tigre, que da tigresa; alcalde, que da alcaldesa; y oso, que da osa.
Se escriben igual para los dos: periodista, dentista y cantante.
Comprobación: escribe cada palabra dos veces, una detrás de el y otra detrás de la. Mira después si has tenido que tocarle alguna letra. Si no has tocado ninguna, va en el segundo grupo; si has cambiado o añadido letras, va en el primero.
El número del sustantivo: cómo se forma el plural
Lo que hay que saber
El número dice cuántos son. Un sustantivo está en singular cuando se refiere a uno solo. Está en plural cuando se refiere a más de uno.
Hay cinco vocales: a, e, i, o y u. Si la palabra termina en una de ellas, el plural se hace añadiendo una letra, la -s: manzana da manzanas, coche da coches.
Si acaba en consonante, que es cualquier otra letra, el plural pide dos, -es: ciudad da ciudades, cartel da carteles.
Las acabadas en -z hacen lo mismo y además cambian esa letra por una c: lápiz da lápices, cruz da cruces.
▲ Dos grupos se salen de todo esto. Unos se escriben igual de una manera y de la otra. Quien avisa es la palabra de delante: el viernes y los viernes, el abrelatas y los abrelatas. Otros se usan solo de esa manera, aunque se hable de un objeto: unos pantalones, unas vacaciones.
5Escribe el plural de cada palabra: cuerda · tambor · mes · bote
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cuerda da cuerdas y bote da botes: las dos acaban en vocal, así que basta con una letra.
tambor da tambores y mes da meses: las dos acaban en consonante, así que piden dos.
Comprobación: antes de tocar ninguna, fíjate en qué letra termina. Cuenta luego las letras que le has puesto detrás. Tienen que salirte una, dos, dos y una, en ese orden. Si en alguna te sale otra cosa, vuelve al final de la palabra de partida.
6Escribe el plural de nariz, pez y luz, y explica qué les ocurre a las tres
Ver solución
nariz da narices, pez da peces y luz da luces.
A las tres les desaparece la z. En su sitio entra una c, y detrás se añaden las dos letras.
Comprobación: busca la z en las tres formas nuevas. No tiene que quedar ninguna. Si te ha quedado alguna, has puesto las dos letras sin hacer antes el cambio.
7Di cómo quedan estas cuatro palabras cuando se habla de más de uno, y qué tienen de raro: jueves · paraguas · gafas · tijeras
Ver solución
jueves y paraguas se escriben igual de las dos maneras: el jueves y los jueves, el paraguas y los paraguas.
gafas y tijeras se usan solo de esa manera, aunque se hable de un objeto: para uno se dice unas gafas y unas tijeras.
Una pista que avisa: si una palabra acabada en -s no te deja claro cuántas son, mira la de delante. Ahí está la respuesta. ▲ Y no vale al revés: mes también acaba en -s y sí cambia, porque da meses.
8Una de estas tres formas está mal escrita. Localízala, corrígela y di qué se ha saltado: papeles · colors · peces
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Está mal colors. Se escribe colores.
color acaba en consonante, y entonces hacen falta dos letras y no una sola.
papeles y peces están bien: la primera añade las dos letras y la segunda además cambia la z por una c.
Comprueba este paso: pronuncia despacio la forma corregida y cuenta sus golpes de voz. Co-lo-res tiene tres y co-lor tiene dos. Cuando hacen falta dos letras, la palabra gana un golpe de voz. Cuando basta con una, no lo gana.
Los enlaces: las preposiciones y las conjunciones
Lo que hay que saber
Algunas palabras no llaman a nada ni dicen lo que ocurre: están puestas para juntar unas palabras con otras dentro de una frase. Son los enlaces, y no cambian de forma.
Una preposición es el enlace que coloca una palabra respecto de otra. Dice el sitio, el momento, la compañía o para qué sirve algo. Son estas: a, ante, bajo, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, para, por, según, sin, sobre y tras.
Una conjunción es el enlace que junta dos cosas del mismo nivel. También junta dos trozos enteros de una frase. Son y, ni, o, pero y aunque. En sal y pimienta junta dos cosas del mismo nivel; en Llamé pero no contestaste junta dos trozos de la frase.
La conjunción y se escribe e cuando la palabra de detrás empieza por el sonido de la i: madre e hija, aguja e hilo. ⚠ Con hie- eso no pasa, porque ahí lo que se oye no es una i sola: se escribe oro y hierro.
La conjunción o se escribe u cuando la palabra de detrás empieza por el sonido de la o: diez u once, ayer u hoy.
9Escribe las cuatro preposiciones que hay en esta frase y di qué coloca cada una: Salimos de casa hacia el parque con dos bocadillos para la merienda
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Son de, hacia, con y para.
de dice de dónde se sale; hacia, adónde se va; con, qué se lleva encima; y para, para qué sirven los bocadillos.
Comprobación: quita una a una las cuatro palabras que has escrito y lee la frase sin ellas. Tiene que quedar coja en los cuatro sitios. Si al quitar alguna la frase sigue diciendo lo mismo, esa no estaba colocando nada.
10Di si la palabra señalada es una preposición o una conjunción, y qué está juntando: (a) Compramos pan y queso, la palabra y · (b) El libro de mi vecina, la palabra de · (c) Llegamos tarde pero entramos, la palabra pero
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(a) y es una conjunción: junta dos alimentos, que van al mismo nivel.
(b) de es una preposición: coloca el libro respecto de mi vecina y dice de quién es.
(c) pero es una conjunción: junta dos trozos enteros de la frase.
Una pista que avisa: parte la frase justo antes de la palabra y lee los dos trozos por separado. En (a) se sostienen los dos, y en (c) también; en (b) el segundo se queda colgado. ▲ La prueba avisa y no decide del todo: cuando una conjunción junta dos palabras sueltas, el segundo trozo es una sola palabra.
11Completa con y o con e, y con o o con u: (a) padres __ hijos · (b) agua __ hielo · (c) siete __ ocho · (d) cinco __ seis
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(a) padres e hijos. (b) agua y hielo. (c) siete u ocho. (d) cinco o seis.
En (a) lo primero que se oye de hijos es una i, porque la h no suena. En (c) lo primero que se oye de ocho es una o. En (d) empieza por s, así que no cambia nada.
Comprobación: pronuncia las cuatro parejas sin mirar cómo se escriben. Quédate solo con el sonido con que arranca la palabra de detrás. Si es el de la i, se escribe e; si es el de la o, se escribe u; en los demás casos se quedan como estaban. ▲ En (b) la palabra arranca con hie-. Lo que se oye ahí es ie y no una i sola: por eso se queda y.
12Una de estas tres frases tiene el enlace mal elegido. Localízala y corrígela: (a) Hablamos de ciencia y historia · (b) No sé si vendrán siete o nueve · (c) Trajeron cuadernos y lápices
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Está mal la (a). Se escribe Hablamos de ciencia e historia.
Historia empieza por una letra que no suena, y lo primero que se oye es una i. Entonces la conjunción se escribe e.
En (b) la palabra de detrás empieza por n. En (c) empieza por l. Las dos se quedan como están.
Comprueba este paso: lee cada frase saltándote las letras que no suenan, que es como se dice de verdad. Si al leerla así se te juntan dos sonidos de i seguidos, esa frase pedía e.
Las palabras venidas de otras lenguas
Lo que hay que saber
El castellano coge palabras de otras lenguas cuando llega algo que aquí no tenía nombre. A esas palabras se las llama extranjerismos.
Unas se escriben tal como llegaron, sin tocarles ni una letra: rock, sushi, camping. Al leerlas con las letras del castellano no suenan como las dice la gente.
Otras se han ido adaptando: se les cambió la escritura para que se lean igual que se dicen. Bistec, champú y cruasán llegaron escritas de otra manera y hoy se escriben así.
A veces ya existía una palabra nuestra para lo mismo, y entonces hay dos formas de decirlo: se puede escribir aparcamiento o la palabra inglesa, y se puede escribir baloncesto o la inglesa.
▲ Una palabra no viene de fuera por llevar una letra poco corriente. Hay palabras del castellano de toda la vida que se escriben con k o con w.
13Estas seis palabras vienen de otras lenguas. Reparte en dos grupos las que se escriben tal como llegaron y las que se han adaptado: pizza · fútbol · jazz · chalé · yogur · ballet
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Tal como llegaron: pizza, jazz y ballet.
Adaptadas: fútbol, chalé y yogur.
Las tres adaptadas se leen exactamente con las letras y los sonidos del castellano. Las otras tres conservan la escritura de la lengua de la que vienen.
Comprobación: lee las seis en voz alta como si fueran castellanas y compáralo con cómo las dice la gente. En las tres adaptadas coincide; en las otras tres no coincide, y esa diferencia es justo lo que las separa.
14En cada pareja hay una palabra venida de fuera y otra castellana. Las dos sirven para lo mismo. Di cuál es cuál: (a) entrenador y coach · (b) contraseña y password
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(a) coach vino de fuera y entrenador es la castellana.
(b) password vino de fuera y contraseña es la castellana.
Cuando ya existe una palabra de aquí para lo mismo, se puede elegir. Quien escribe para que le entienda cualquiera se queda con la de aquí.
Una pista que avisa: fíjate en si al escribir una palabra tienes que explicarla entre paréntesis. Es señal de que hay otra más clara. ▲ La señal avisa y no obliga: hay palabras venidas de fuera que entiende cualquiera y que no tienen sustituta corta.
15kilo y kiosco llevan una letra poco corriente en castellano. ¿Son por eso extranjerismos? Explica tu respuesta
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Hoy ya no lo son. Las dos las recoge el diccionario del castellano y las dos se leen con las letras de aquí.
La k aparece en pocas palabras, y eso no convierte en extranjera a la que la lleve.
Una palabra sigue siendo un extranjerismo por conservar la escritura de fuera. No por la letra que use.
Comprobación: léelas tal como están escritas y compáralo con cómo las dice la gente. Si coincide, la palabra ya está adaptada; si no coincide, todavía conserva su escritura de fuera.
El texto instructivo: instrucciones y normas
Lo que hay que saber
Un texto instructivo explica cómo se hace algo o qué hay que cumplir: una receta, el montaje de un mueble, las reglas de un juego, las normas de una piscina.
Casi todos traen tres partes. Dicen para qué sirve y qué hace falta tener. Y dicen lo que hay que ir haciendo, en su orden.
El verbo es la palabra donde está lo que hay que hacer, y se escribe de dos maneras: mandando (pega, dobla, guarda) o con el verbo entero, sin cambiarle nada (pegar, doblar, guardar). ⛔ Elegida una de las dos, se mantiene hasta el final: cambiar a mitad despista a quien lee.
En una receta o en un montaje el orden manda: una cosa puesta donde no toca estropea el resultado aunque estén todas escritas.
▲ Las normas se parecen a una receta en el verbo y se diferencian en el orden: cada norma vale por su cuenta, así que cambiarlas de sitio no estropea nada.
16Este texto, escrito para esta página, trae solo dos de sus tres partes. Di cuáles son las tres y señala la que falta: Para hacer una maceta con una botella hace falta una botella de plástico vacía, unas tijeras y tierra. Con esto se tiene una maceta pequeña para el alféizar.
Ver solución
Las tres partes son: para qué sirve, qué hace falta tener y lo que hay que ir haciendo en orden.
Está para qué sirve: tener una maceta pequeña. Y está qué hace falta: la botella, las tijeras y la tierra.
Falta lo que hay que ir haciendo: el texto no dice qué se hace con esas tres cosas.
Comprobación: intenta hacer lo que dice el texto usando solo lo que está escrito. Si llegas a tener los materiales delante y te quedas parado, lo que falta es justo esa parte.
17Este texto instructivo está escrito para esta página. Ordena lo que hay que ir haciendo y di qué te ha hecho decidirlo: (a) Riega la tierra sin encharcarla. · (b) Corta la botella por la mitad. · (c) Echa tierra hasta dos dedos del borde. · (d) Haz tres agujeros pequeños en el fondo.
Ver solución
El orden es (b), (d), (c), (a).
Cortar va primero, porque hasta que la botella no está cortada no hay fondo donde hacer agujeros. Los agujeros van antes que la tierra, porque después quedarían tapados. Y regar va al final, cuando ya hay tierra que regar.
Comprobación: lee tu orden del revés y pregúntate en cada punto si lo anterior ya estaba hecho. Si en alguno necesitas algo que todavía no ha ocurrido, ese punto está colocado antes de tiempo.
18Estas dos frases, escritas para esta página, son de un mismo texto instructivo. Cada una está escrita de una manera. Di en qué se diferencian y escribe las dos de la segunda manera: (a) Mezcla la harina con el agua. · (b) Dejar reposar media hora.
Ver solución
(a) está escrita mandando: mezcla se dirige a quien lee.
(b) está escrita con el verbo entero, sin cambiarle nada: dejar.
Las dos de la segunda manera quedan: Mezclar la harina con el agua. y Dejar reposar media hora.
Comprueba este paso: mira cómo acaban los dos verbos que has escrito. Tienen que terminar los dos igual. Si uno de los dos termina de otra manera, ese sigue mandando y no lo has cambiado.
19Un cartel de una piscina, escrito para esta página, dice: Está prohibido correr por el borde. Hay que ducharse antes de bañarse. Los menores de doce años entran acompañados. ¿Es un texto instructivo como una receta? Explica la diferencia
Ver solución
Es un texto instructivo, y de los que traen normas, no de los que traen una receta.
Se parece a una receta en el verbo, que manda igual. Se diferencia en el orden: en una receta va todo encadenado, y aquí cada norma vale por su cuenta.
Comprobación: cambia de sitio dos frases del cartel y vuelve a leerlo. Si sigue sirviendo igual, lo que tienes delante son normas; si deja de servir, era una receta.
La carta y el correo electrónico
Lo que hay que saber
Detrás de una carta hay dos personas. Quien la escribe es el remitente, y quien la recibe es el destinatario.
Por dentro, una carta tiene cuatro trozos: el saludo, que nombra a quien la va a recibir; lo que se quiere contar; la despedida con la firma; y una línea suelta con el lugar y la fecha.
Un correo electrónico lleva lo mismo y añade una línea propia, el asunto: tres o cuatro palabras que dicen de qué va el mensaje antes de abrirlo. ⛔ El asunto no es el saludo: ahí no se escribe Hola.
Lo que cambia de una carta a otra es el saludo y la despedida. Quien lo decide es la confianza que haya con el destinatario. Querido abuelo no vale para alguien a quien no se conoce, y Reciba un cordial saludo no vale para una amiga.
▲ El lugar y la fecha se escriben en la carta de papel. En un correo electrónico no hace falta ponerlos: el programa los guarda por su cuenta.
20Esta carta, escrita para esta página, tiene sus cuatro partes desordenadas. Di en qué orden van: (a) Un abrazo muy fuerte, Marina · (b) Querida tía Pilar: · (c) Cuenca, 12 de marzo · (d) Ya me han dado las notas y he aprobado los dos exámenes.
Ver solución
El orden es (c), (b), (d), (a).
Primero el lugar y la fecha. Después el saludo. Después lo que se quiere contar. Y al final la despedida con la firma.
Comprueba este paso: fíjate en cómo arranca cada uno de los cuatro trozos. El que nombra a quien va a recibir la carta abre el mensaje. El que se despide lo cierra. Si te han quedado los dos en el mismo lado, hay algo cambiado de sitio.
21Escribe el asunto de un correo electrónico para cada caso, en cuatro palabras o menos: (a) pedir al tutor que cambie la fecha de una entrega · (b) avisar al entrenador de que faltarás el sábado
Ver solución
(a) Cambio de fecha.
(b) Falta del sábado.
Los dos dicen de qué va el mensaje antes de abrirlo. Para eso está el asunto. ⛔ No valdrían Hola ni Una cosa: no informan de nada.
Comprobación: léele a alguien solo el asunto, sin el mensaje. Pregúntale de qué cree que va. Si acierta, el asunto está bien puesto.
22El mismo mensaje se escribe a dos personas distintas. Escribe el saludo y la despedida de cada uno: (a) a una amiga de clase · (b) a la directora del colegio, a quien no conoces
Ver solución
(a) Saludo: Hola, Nuria: Despedida: Nos vemos mañana.
(b) Saludo: Estimada directora: Despedida: Muchas gracias por su atención.
Lo que cambia no es el mensaje, que es el mismo: lo que cambia es la confianza que hay con quien lo recibe.
Una pista que avisa: lee tu saludo y tu despedida de (b). Imagina que alguien los dice en voz alta delante de la directora. Si suenan como lo que le dirías a una amiga, todavía estás en el trato de (a).
23En esta carta, escrita para esta página, se han quedado fuera dos de sus cuatro partes. Di cuáles son y por qué hacen falta: Hola, Javier: Te escribo para contarte que el sábado hay partido. Empieza a las once.
Ver solución
Faltan el lugar y la fecha del principio y la despedida con la firma del final.
Lo que sí está es el saludo y lo que se quiere contar.
Sin la firma, quien la recibe tiene que adivinar quién le escribe. Y sin la fecha no se sabe de qué sábado se está hablando.
Comprobación: cuenta las partes que hay y compáralas con las cuatro que tiene que haber. Aquí salen dos, así que faltan otras dos; después señala con el dedo el principio y el final del texto para ver cuáles son.
Escribir a quien toca: el tú y el usted
Lo que hay que saber
A una misma persona se le puede hablar de dos maneras. Con tú se habla a quien se tiene confianza; con usted, a quien se quiere tratar con respeto o no se conoce de nada.
Al pasar a usted cambia también el verbo, y hay que cambiarlo en toda la frase: se escribe usted tiene y no usted tienes, usted vino y no usted viniste.
Si son varias personas pasa igual: vosotros es el trato de confianza y ustedes el de respeto.
▲ El trato no lo decide la edad. A una prima de la misma edad se le habla de tú, y a un vecino de esa misma edad al que no se conoce, de usted: lo decide la relación que haya entre los dos.
En un escrito, el trato se elige al empezar y se conserva hasta el punto final.
24Pasa estas dos frases al trato de usted: (a) ¿Puedes esperarme un momento? · (b) Tú ya sabes dónde está la sala
Ver solución
(a) ¿Puede esperarme un momento?
(b) Usted ya sabe dónde está la sala.
En las dos ha cambiado el verbo: puedes pasa a puede y sabes pasa a sabe.
Comprobación: busca en lo que has escrito alguna forma del verbo acabada en -s dirigida a quien lee. En el trato de usted no tiene que quedar ninguna. Si te ha quedado puedes o sabes, has cambiado la primera palabra y no el verbo.
25En este mensaje, escrito para esta página, el trato cambia a mitad. Localiza dónde y corrígelo: Buenas tardes, señor Ruiz: le escribo para pedirle una cita. ¿Puedes recibirme el jueves a primera hora? Muchas gracias.
Ver solución
El trato se rompe en la segunda frase: le escribo y pedirle son de usted, y puedes es de tú.
Corregido queda: ¿Puede recibirme el jueves a primera hora?
Comprueba este paso: subraya en el mensaje todas las palabras que se dirigen a quien lo recibe y míralas juntas. Tienen que ser todas del mismo trato. Aquí, ya corregido, quedan le, pedirle y puede.
26¿A cuál de estas dos personas se trata de usted: a un profesor de veinticinco años recién llegado al centro o a un abuelo de la familia? Explica tu respuesta
Ver solución
Al profesor recién llegado, y no al abuelo.
El abuelo es mucho mayor y aun así es de la familia: con él hay confianza, y la confianza pide tú.
Con el profesor no hay todavía confianza y hay una relación de respeto, aunque sea joven.
Una pista que avisa: antes de elegir, pregúntate qué relación hay entre los dos y no cuántos años tiene cada uno. ▲ La pista no vale en todas las casas. Hay familias en las que a los abuelos se les trata de usted, y ahí está bien hecho.
El anuncio: lo que dice y lo que promete
Lo que hay que saber
Un anuncio se escribe para convencer. De comprar algo, de apuntarse a algo o de ir a un sitio.
Casi todos llevan un eslogan: una frase corta, fácil de repetir, que se queda en la cabeza. Un eslogan no explica nada; lo que hace es llamar.
Un anuncio se escribe pensando en un público, que son las personas a las que quiere llegar. Las palabras que elige dicen bastante de quién es ese público.
Conviene separar dos cosas de lo que dice. Una: lo que alguien podría ir a comprobar por su cuenta. Otra: lo que no hay manera de medir, como que algo sea estupendo.
⚠ Un anuncio no es lo mismo que un aviso. Un aviso informa de algo que conviene saber y no intenta convencer a nadie de nada.
27Este anuncio está escrito para esta página, y aquí va solo lo que dice con palabras. Separa lo que se puede comprobar de lo que no: Zapatillas Vertix: las más cómodas del mundo. Ahora por 39 euros en la tienda de la calle Mayor, hasta el 30 de junio.
Ver solución
Se puede comprobar el precio, que son 39 euros; el sitio, que es la tienda de la calle Mayor; y la fecha, que es hasta el 30 de junio.
No se puede comprobar que sean las más cómodas del mundo: no hay forma de medir eso, y el anuncio tampoco dice con qué las ha comparado.
Comprobación: por cada cosa que dice el anuncio, pregúntate qué habría que hacer para saber si es verdad. Con el precio basta con ir a la tienda; con la comodidad no hay nada que se pueda hacer, y por eso va en el segundo grupo.
28Una biblioteca abre los sábados por la mañana. Escribe un eslogan de cinco palabras o menos y di a qué público va dirigido
Ver solución
Una respuesta válida: Los sábados también hay biblioteca.
Otra igual de válida: Tu sábado empieza aquí.
El público son las personas del barrio que entre semana trabajan o están en clase. Solo tienen libre el fin de semana.
Comprueba este paso: cuenta las palabras de tu eslogan y repítelo dos veces seguidas. Si pasa de cinco o si al repetirlo se te traba la lengua, todavía no está listo: un eslogan tiene que poder repetirse de memoria.
29Un cartel, escrito para esta página, dice: Esta puerta permanece cerrada por obras. ¿Es un anuncio? Explica tu respuesta
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No lo es: es un aviso.
Un anuncio quiere convencer de hacer algo. Este cartel informa de algo que conviene saber y no intenta convencer a nadie.
Comprobación: pregúntate qué gana quien ha escrito el cartel si le haces caso. En un anuncio gana algo: que compres, que vayas o que te apuntes. Aquí no gana nada, y por eso es un aviso.
La descripción: una persona y un lugar
Lo que hay que saber
Describir es contar con palabras cómo es alguien o algo. Quien lee tiene que poder imaginárselo sin verlo.
Una descripción necesita un orden, y ese orden se elige antes de escribir: de lo grande a lo pequeño, de fuera hacia dentro o de un lado al otro.
Para describir un lugar ayuda colocarse en un punto de partida y situar lo demás respecto de él: al fondo, a la izquierda, justo enfrente, a un paso de la puerta.
Al describir a una persona se cuentan dos cosas distintas: cómo es por fuera y cómo es su manera de ser. La segunda se enseña mejor contando algo que hizo. Mejor que soltando un adjetivo, que es la palabra que añade una cualidad: tranquila, ruidoso.
▲ Lo que hace buena una descripción es que sus palabras le valgan a ese sitio o a esa persona y no a cualquier otro. Por eso se eligen antes de escribir.
30Esta descripción, escrita para esta página, está desordenada. Di en qué orden irían sus tres frases y qué orden has elegido: (a) En la estantería del fondo hay cajas de cartón numeradas. · (b) El almacén es una nave alargada con el techo de chapa. · (c) Dentro de la primera caja se guardan las bombillas de repuesto.
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El orden es (b), (a), (c).
El orden elegido va de lo grande a lo pequeño. Primero la nave entera. Después una estantería que está dentro de ella. Y por último lo que hay en una caja.
Comprobación: mira si lo que nombra cada frase cabe dentro de lo que nombraba la anterior. La estantería cabe en la nave y las bombillas caben en la caja. Si en algún salto no cabe, el orden se ha roto justo ahí.
31Describe un aula en cuatro frases, colocando las cosas respecto de la puerta. Usa al menos tres de estas expresiones: al fondo · a la izquierda · justo enfrente · a un paso de la puerta
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Una respuesta válida: Al entrar, justo enfrente está la pizarra. A la izquierda hay tres ventanas que dan al patio. Al fondo, una estantería llena de diccionarios. A un paso de la puerta, la mesa del profesor.
Las cuatro frases se entienden porque todas colocan las cosas respecto del mismo sitio, que es la puerta.
Comprueba este paso: lee tus cuatro frases seguidas y pregúntate desde dónde está mirando quien las escribe. Si en alguna ha cambiado ese sitio, quien lee se pierde.
32Describe la manera de ser de una persona sin usar ni un adjetivo que la diga. Cuenta algo que hizo
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Una respuesta válida: Se enteró de que su compañero había perdido el abono del autobús. Le acompañó andando hasta casa. Y no se lo contó a nadie.
Ahí no aparece ninguna palabra que diga cómo es, y aun así quien lee se hace una idea.
▲ Vale también contar algo que hace a menudo, y no solo una vez: Se queda el último recogiendo las sillas.
Comprobación: subraya en lo que has escrito las palabras que dicen cómo es esa persona. No tiene que quedarte ninguna subrayada. Si te queda alguna, cámbiala por un hecho que la demuestre.
33De estas dos descripciones, escritas para esta página, una tiene cinco adjetivos y la otra tres detalles. Di cuál describe peor y por qué: (a) Era un perro grande, bonito, simpático, alegre y bueno. · (b) Era un perro de patas cortas. Tenía una oreja levantada y la otra caída. Se sentaba encima de los pies.
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Describe peor la (a), que es justo la que más adjetivos tiene.
Lo que dice (a) le vale a muchísimos perros, así que no sirve para reconocer a este. Lo que dice (b) le vale a uno solo.
Una pista que avisa: lee tu descripción y pregúntate a cuántas cosas más le valdría igual de bien. Cuantas más te vengan a la cabeza, menos está describiendo. ▲ La pista no dice que los adjetivos sobren: dice que hay que elegir los que separan a uno de todos los demás.
La biblioteca y las partes de un libro
Lo que hay que saber
En una biblioteca los libros están repartidos por zonas, según de qué tratan. Hay una zona aparte para los de consulta. Son los que se abren por un sitio, se mira lo que hace falta y se cierran.
La portada es la primera hoja: ahí van el título y quien firma el libro. La contraportada es la de atrás, y adelanta el asunto en cuatro líneas sin destripar el final.
El índice recoge lo que hay dentro con su número de página. Sirve para entrar directamente por donde interesa, sin pasar hojas.
Los libros largos se reparten en capítulos. Son esos los que aparecen en el índice con su página.
▲ El índice puede estar al principio o al final, según el libro. Si no aparece en las primeras hojas, se mira en las últimas antes de darlo por perdido.
34Has cogido de la biblioteca un libro para un trabajo sobre volcanes. Di a qué parte del libro vas en cada caso: (a) quieres saber si trata de volcanes antes de llevártelo · (b) quieres apuntar quién lo firma para ponerlo en el trabajo · (c) quieres leer solo lo que dice de los volcanes de Canarias
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(a) a la contraportada: en cuatro líneas adelanta el asunto, y con eso se decide si sirve.
(b) a la portada: ahí está quien firma el libro, junto al título.
(c) al índice: se busca el capítulo de Canarias y se va derecho a su página.
Comprobación: por cada respuesta, di en voz alta qué esperas encontrar ahí escrito. Si a dos casos les has dado la misma parte del libro, vuelve a leerlos: cada uno pide una cosa distinta.
35El índice de un libro, escrito para esta página, dice: 1. El puerto … 7 · 2. La subida … 23 · 3. La niebla … 41 · 4. La vuelta … 58. Responde: (a) ¿cuántas páginas ocupa el capítulo segundo? · (b) ¿en qué capítulo está la página 45?
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(a) Ocupa 18 páginas. Empieza en la 23 y el siguiente empieza en la 41, así que la última suya es la 40.
(b) Está en el tercero: empieza en la 41 y el siguiente no empieza hasta la 58.
Comprobación: escribe dónde empieza y dónde acaba cada capítulo y mira que vayan encadenados sin huecos. El primero va de la 7 a la 22. El segundo, de la 23 a la 40. Y el tercero, de la 41 a la 57. Si a alguno le sobra o le falta una página, el corte está mal puesto.
36En una biblioteca buscas cómo se llama el río más largo de Europa. ¿Vas a la zona de novelas o a la de consulta? Explica tu respuesta
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A la zona de consulta.
Lo que buscas es un dato suelto. Para eso están los libros que se abren por un sitio y se cierran. Dentro se mira solo lo que hace falta.
Una novela se lee entera y no está hecha para ir a buscar datos dentro.
Comprueba este paso: pregúntate si vas a leerte el libro entero o solo un trozo. Si solo vas a leer un trozo y además sabes cuál, el libro que buscas es de consulta.
Las fuentes: de dónde sale lo que leemos
Lo que hay que saber
Una fuente es el sitio del que sale una información: un libro, una página de internet, un periódico o una persona que lo ha visto.
De una fuente conviene saber tres cosas: quién lo dice, cuándo lo dijo y si cuenta de dónde lo ha sacado.
La fecha importa más de lo que parece. Hay datos que cambian con los años. Un texto puede estar bien para el día en que se escribió y estar equivocado hoy.
Cuando dos fuentes dicen cosas distintas de lo mismo, toca mirar cuál de las dos explica en qué se apoya. Y buscar una tercera.
⚠ Que dos fuentes digan lo mismo todavía no es una prueba. Antes de darlo por bueno hay que saber si cada una lo ha averiguado por su cuenta.
37Estos dos textos, escritos para esta página, dicen cosas distintas del mismo colegio: (a) El colegio tiene 412 alumnos, según el recuento de septiembre que publica el propio centro. · (b) El colegio tiene unos 500 alumnos, me lo dijo un vecino. Di cuál de las dos fuentes es mejor y por qué
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Es mejor la de (a).
(a) dice de dónde sale el dato, que es un recuento del propio centro; dice cuándo se hizo, que fue en septiembre; y da una cifra sin redondear.
(b) no dice de dónde lo ha sacado el vecino, ni cuándo, y además redondea.
Comprobación: hazle a cada texto las tres preguntas: quién lo dice, cuándo y de dónde lo saca. (a) contesta a las tres y (b) solo a la primera. La que deja preguntas sin contestar es la más floja de las dos.
38Un texto de una página de internet, escrito para esta página, dice: Desde este año, la entrada al museo es gratuita los domingos. No lleva ninguna fecha. Di qué problema tiene y qué harías
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Lo que falla es este año. No dice nada mientras no se sepa cuándo se escribió el texto.
Lo que hay que hacer es buscar la fecha en la propia página. Si no aparece, hay que comprobarlo en la del museo antes de fiarse.
Una pista que avisa: cuando un texto diga este año, ahora o desde hace poco, busca la fecha antes de seguir leyendo. ▲ Que un texto lleve fecha tampoco lo convierte en cierto: la fecha resuelve cuándo, y siguen faltando las otras dos preguntas.
39Dos páginas distintas dan el mismo dato sobre un pueblo. Ninguna de las dos dice de dónde lo ha sacado. ¿Basta con que coincidan para darlo por bueno? Explica tu respuesta
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No basta.
Las dos pueden haber copiado el dato del mismo sitio, o una de la otra. Entonces no hay dos comprobaciones: hay una repetida dos veces.
Haría falta que al menos una dijera de dónde lo ha sacado.
Comprobación: pregúntate si cada una de las dos páginas podría haber sabido el dato por su cuenta. Si una de ellas ha podido copiarlo de la otra, no puedes contarlas como dos.
Lo que el texto no dice pero se entiende
Lo que hay que saber
Al leer, una parte de lo que se entiende está escrita con todas las letras. Otra parte se deduce: se saca de lo que el texto sí dice.
Una deducción buena se puede señalar. Quien la hace es capaz de decir en qué palabras del texto se apoya.
Lo que uno se imagina no es lo mismo que lo que deduce. Imaginar añade cosas que pone quien lee; deducir saca lo que ya estaba dentro del texto.
⚠ Un texto puede dar pie a dos deducciones distintas a la vez. Entonces lo honrado es decir las dos y no quedarse con una porque suene mejor.
40Este texto, escrito para esta página, dice menos de lo que cuenta. Di dos cosas que se sacan de él sin estar escritas: Bruno abrió la puerta del portal. El felpudo estaba empapado. El paraguas de su madre goteaba en el paragüero.
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Una: ha llovido. Otra: la madre de Bruno llegó antes que él.
Ninguna de las dos está escrita. La primera se apoya en el felpudo empapado y en el paraguas que gotea; la segunda, en que el paraguas ya está colocado en su sitio.
Comprobación: por cada cosa que hayas sacado, señala las palabras del texto en las que te apoyas. Si en alguna no eres capaz de señalar ninguna, eso no lo has deducido del texto: te lo has imaginado.
41Del mismo texto, alguien dice que la madre de Bruno viene del trabajo. Di si eso se deduce o no, y por qué
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No se deduce.
El texto no dice de dónde viene. Podría venir del trabajo, de la compra o de cualquier otro sitio. Nada de lo escrito señala a uno más que a los demás.
Es una cosa imaginada: se ha añadido desde fuera del texto.
Comprueba este paso: cambia lo que se ha dicho por otra cosa, como viene de la compra. Mira después si el texto sigue encajando igual de bien. Si encaja igual, es que el texto no decidía nada sobre eso.
42Este texto, escrito para esta página, da pie a dos deducciones distintas. Escríbelas las dos: Irene miró el reloj, cerró el libro por la mitad y salió deprisa sin recoger la mesa.
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Una: Irene llegaba tarde a algún sitio, porque mira el reloj y sale deprisa.
Otra: Irene se ha acordado de pronto de algo que tenía que hacer. Se apoya en que deja el libro por la mitad y la mesa sin recoger.
Las dos se apoyan en palabras del texto, y el texto no da para elegir entre ellas.
Comprobación: comprueba que cada una de tus dos deducciones se apoya en algo distinto de lo escrito. Si las dos se apoyan exactamente en lo mismo, no son dos: es la misma dicha de dos maneras.
El lugar y la época de una historia
Lo que hay que saber
Toda historia ocurre en algún sitio y en algún momento, y las dos cosas se pueden averiguar leyendo.
A veces el sitio y el momento están dichos con todas las letras. Otras veces hay que sacarlos de detalles sueltos: con qué se alumbran, cómo viajan, qué comen.
La época es el trozo del pasado en el que ocurre lo que se cuenta. Para reconocerla no hace falta una fecha: basta con lo que aparece y con lo que falta.
Cambiar el sitio o la época cambia la historia entera. Lo que en un sitio es fácil, en otro es imposible. Y con eso cambia lo que les puede pasar a quienes salen en ella.
▲ Cuánto dura lo que se cuenta y cuánto se tarda en contarlo son dos cosas distintas: una línea puede contar diez años y dos páginas contar un minuto.
43Este comienzo está escrito para esta página y no dice dónde ocurre. Averígualo y di en qué te apoyas: El suelo se movía despacio bajo los pies y olía a sal y a gasóleo. Por la escotilla entraba una línea de luz gris.
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Ocurre dentro de un barco.
Se apoya en tres detalles: el suelo que se mueve, el olor a sal y la escotilla. Una escotilla es una abertura propia de los barcos.
Comprobación: tapa los detalles de uno en uno y pregúntate si sin él seguirías sabiéndolo. El suelo que se mueve, solo, valdría también para un tren; con la sal y la escotilla al lado ya queda poco sitio para otra respuesta.
44Este otro comienzo, escrito para esta página, no da ninguna fecha. Di en qué época ocurre y en qué te apoyas: Encendió el candil y mojó la pluma en el tintero. Después esperó a que el mozo trajera el caballo de la posada.
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Ocurre en una época antigua, anterior a la luz eléctrica y a los coches.
Se apoya en tres cosas que aparecen: el candil, la pluma con su tintero y el caballo de la posada. Y en tres que no aparecen: ni interruptor, ni bolígrafo, ni motor.
Comprueba este paso: además de mirar lo que sale en el texto, haz la lista de lo que falta. Si no aparece nada que funcione con electricidad, esa ausencia también está diciendo algo.
45Coge el comienzo del barco y cámbialo de sitio: escribe cómo empezaría si ocurriera en una casa de campo. Di después qué cambia de la historia
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Una respuesta válida: El suelo de barro crujía bajo los pies y olía a leña y a paja mojada. Por el ventanuco entraba una línea de luz gris.
Cambia lo que le puede ocurrir a quien está ahí. En un barco hay que esperar a llegar a puerto. De una casa de campo se sale por la puerta cuando se quiere.
Comprobación: lee tu versión y busca las palabras del comienzo de partida que se te hayan quedado dentro. Ahí ya no pintan nada. Si siguen apareciendo la sal o la escotilla, el sitio no ha cambiado del todo.
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