Ejercicios Resueltos Cultura Clásica 3 de ESO 2026 / 2027
Aquí hay 45 ejercicios resueltos de Cultura Clásica, pensados para 3º de ESO y repartidos en 16 apartados. Cada apartado abre con un recuadro breve —lo justo para poder responder— y después vienen sus ejercicios. Las soluciones explican el camino, no solo a dónde se llega, y cierran con una forma de pillarse uno mismo el error.
Basta con leer y escribir. Un cuaderno y ya está: donde hay cuentas, son cuentas de hacer a mano. A los dioses se los nombra como se los nombra en castellano, sin letras griegas por medio, y a los personajes de los ejercicios se los ha inventado uno a uno para esta página.
⚠ El alcance de esta página, dicho claro. Cultura Clásica es una materia optativa, y el Real Decreto de enseñanzas mínimas de la ESO obliga a ofrecerla pero no le fija ningún contenido: el temario lo decide cada comunidad. Así que esta selección es nuestra y lo decimos. Se practica el marco geográfico del Mediterráneo antiguo, la familia romana, la comida, el reparto del día en horas, la religión como práctica, los dioses griegos con su ámbito, sus parejas romanas, la figura del héroe, las formas de tratar con un dios, las fiestas de la ciudad, para qué servía un relato antiguo, la manera antigua de medir la Tierra, el paso a explicar el mundo por causas, y las palabras de hoy salidas de un nombre antiguo. Dos temas vienen solo con teoría y sin ejercicios, y decimos cuáles y por qué: el santuario y los atributos con los que se reconoce a cada dios, porque las dos cosas se aprenden viéndolas y aquí no hay material visual; se explican con palabras para que el contenido quede. Otras cosas van a propósito en páginas vecinas, para que ninguna repita a la de al lado: la historia de Grecia y de Roma y el arte antiguo, en Geografía e Historia; la lengua latina y su evolución al castellano, en Latín; y la ropa, los nombres personales, el ejército, la esclavitud, la medicina, los géneros literarios y el libro antiguo, en Cultura Clásica de 4º. ⚠ Los relatos no se cuentan aquí. Se explica para qué servían y se trabaja con relatos inventados para esta página, por la selección didáctica de esta unidad; no porque resulte imposible narrarlos con palabras propias. Los mapas y las láminas tampoco están: aquí la geografía y las formas van contadas con palabras. Los nombres y todas las cantidades de los enunciados son inventados salvo los dos datos de la medida de la Tierra, y el propio enunciado lo avisa cada vez. Esto sirve para ver qué está asentado y en qué hace falta insistir; lo que se hace en clase no se reemplaza con esto.
Temas que puedes practicar en esta página
Estos son los 45 ejercicios, apartado por apartado. Se empieza por el mar y por la casa, se pasa un buen rato con los dioses —quién es quién, cómo se trataba con ellos y qué trabajo hacía cada relato—, y se termina con dos cosas que aquel mundo nos dejó puestas: una manera de preguntar y un puñado de palabras. Lo que necesita explicación (paterfamilias, garum, exvoto, atributo…) sale explicado en su recuadro, y el recuadro va antes. Pulsa un número y saltas a su ejercicio:
| Tema | Qué se practica | Ejercicios |
|---|---|---|
| El Mediterráneo antiguo: el mar que lo unía todo | Sacar cuentas de una travesía y razonar por qué el mar unía | 1 y 2 y 3 |
| La familia romana y quién mandaba en ella | Decidir quién manda en una casa romana y qué entraba en la palabra familia | 4 y 5 y 6 |
| Qué se comía y cómo se comía | Reconocer la comida romana y repartir una mezcla en la proporción pedida | 7 y 8 y 9 |
| El día partido en doce horas que cambian de largo | Repartir la luz del día en doce horas y ver cuánto mide cada una | 10 y 11 y 12 y 13 |
| Una religión de muchos dioses y ningún libro | Distinguir qué era y qué no era aquella religión, y dónde se practicaba | 14 y 15 y 16 |
| El panteón griego: a cada dios lo suyo | Dirigir cada asunto al dios que le toca, y ver dónde se solapan los ámbitos | 17 y 18 y 19 y 20 |
| Los mismos dioses con dos nombres | Reconocer al mismo dios bajo dos nombres y ver qué no se puede intercambiar | 21 y 22 y 23 |
| Qué es un héroe y en qué se le reconoce | Aplicar los criterios que separan a un héroe de un dios y de una persona | 24 y 25 y 26 |
| Ofrenda, sacrificio y oráculo: cómo se trataba con los dioses | Elegir la forma de trato que pide cada situación y leer una respuesta ambigua | 27 y 28 y 29 |
| Las fiestas del año en el calendario de la ciudad | Ver por qué una fiesta era de la ciudad y dónde cae en el año | 30 y 31 y 32 |
| Para qué servía un relato antiguo | Decir qué trabajo hace cada relato y qué quedaría sin explicar sin él | 33 y 34 y 35 |
| Medir lo que no se puede recorrer | Rehacer la cuenta de Eratóstenes y decir hasta dónde llega lo que se puede afirmar | 36 y 37 y 38 y 39 |
| Explicar el mundo sin recurrir a los dioses | Separar las dos clases de respuesta y ver qué se le puede pedir a cada una | 40 y 41 y 42 |
| Palabras de hoy salidas de un nombre antiguo | Ver qué rasgo del nombre antiguo conserva cada palabra de hoy | 43 y 44 y 45 |
| El santuario: qué había en un recinto sagrado | Solo teoría: el recinto, el altar de fuera, el edificio del dios y el pórtico | solo teoría |
| Cómo se reconoce a un dios sin que ponga su nombre | Solo teoría: el atributo como firma, y qué hacer cuando vale para dos | solo teoría |
Ejercicios de Cultura Clásica de 3º de ESO con soluciones
El Mediterráneo antiguo: el mar que lo unía todo
Lo que hay que saber
Grecia y Roma crecieron alrededor del mismo mar. Cuando Roma dominó todas sus orillas, lo llamó Mare Nostrum, «nuestro mar».
Grecia es tierra de montañas. Su costa está muy recortada y tiene muchas islas. Casi ningún punto queda lejos del agua, así que se viajaba y se comerciaba por mar.
Italia es una península larga y estrecha. Una cadena de montañas la recorre a lo largo y deja llanuras cultivables a los lados.
El mar unía más que separaba. Por tierra un carro avanzaba poco y caro; por agua se movían el grano, el aceite y el vino.
⚠ Navegar era cosa de temporada. Se evitaba el invierno y se iba a la vista de la costa. Se hacía noche en tierra siempre que se podía.
1En un cuaderno de viaje inventado, un barco recorre 55 kilómetros por jornada y solo navega de día. (a) ¿Cuántas jornadas necesita para 385 kilómetros? (b) Si además se queda un día entero en un puerto intermedio, ¿cuántos días pasan desde que sale hasta que llega?
Ver solución
(a) Hay que ver cuántas veces cabe la jornada en el recorrido. 385 : 55 = 7 jornadas.
(b) A las 7 jornadas de navegación se les suma el día de parada. 7 + 1 = 8 días.
Comprobación: deshaz la división multiplicando. 7 × 55 = 385, que es el recorrido del enunciado. Y a los 8 días quítales el día de parada: quedan 7, las jornadas de navegación.
2Dos ciudades inventadas: Molena está en una isla pequeña y Careste está a 90 kilómetros tierra adentro, detrás de una cadena de montañas. Di cuál de las dos lo tuvo más fácil para comerciar con el otro extremo del mar, y explica en qué te apoyas.
Ver solución
Lo tuvo más fácil Molena.
El recuadro dice que por agua se movían el grano, el aceite y el vino. Y que por tierra un carro avanzaba poco y caro. Molena tiene el mar en la puerta y Careste tiene delante una cadena de montañas.
Careste no queda incomunicada: queda más lejos en tiempo y en coste, que es lo que decide qué se comercia y con quién.
Una pista que avisa: si tu respuesta se apoya solo en los 90 kilómetros, revísala. Lo que pesa aquí no es la distancia, sino qué hay en medio: por eso el enunciado nombra las montañas.
3Un mercader inventado puede ir de Áspide a Tarno por dos caminos. Bordeando la costa son 480 kilómetros y hace 60 al día. Cruzando a mar abierto son 300 kilómetros, pero solo se atreve a hacer 50 al día porque va sin la costa a la vista. (a) ¿Cuántos días tarda por cada camino? (b) ¿Cuál elige si quiere llegar antes, y cuántos días se ahorra?
Ver solución
(a) Por la costa: 480 : 60 = 8 días. A mar abierto: 300 : 50 = 6 días.
(b) Elige el de mar abierto, y se ahorra 8 − 6 = 2 días.
Fíjate en que el camino más corto en kilómetros es también el más lento por jornada. Las dos cosas hay que juntarlas para decidir.
Comprobación: deshaz las dos divisiones. 8 × 60 = 480 y 6 × 50 = 300, que son los dos recorridos del enunciado.
La familia romana y quién mandaba en ella
Lo que hay que saber
La palabra familia no significaba lo que hoy. Reunía a todos los que dependían de un mismo cabeza de casa, y eso incluía a los esclavos de esa casa.
Ese cabeza de casa se llamaba paterfamilias. Era el varón jurídicamente independiente de otro padre. La edad por sí sola no daba esa condición.
Cumplir años o casarse no liberaba al hijo de esa autoridad. Podía terminar por la muerte del padre o por emancipación, un acto que lo hacía independiente.
La romana no votaba ni ocupaba cargos. Pero salía a la calle, acompañaba a su marido a las comidas y con el tiempo pudo administrar bienes propios.
⚠ En Atenas la vida de la mujer era bastante más cerrada, y pasaba en casa la mayor parte del tiempo. Nada de esto fue igual en todas las épocas ni en todas las clases.
4En una familia romana inventada, Cayo es jurídicamente independiente y tiene setenta años. Marco sigue bajo su autoridad; no ha sido emancipado. Su hijo Marco tiene cuarenta y cinco, está casado y tiene dos hijos propios. (a) ¿Quién es el paterfamilias mientras Cayo viva? (b) ¿Deja Marco de depender de su padre por haberse casado y tener hijos?
Ver solución
(a) Es Cayo: el enunciado lo presenta como independiente y a Marco bajo su autoridad.
(b) No. Casarse y tener hijos no producen la emancipación. En este supuesto Marco sigue bajo la autoridad de Cayo.
Eso no quiere decir que Marco no llevara su vida. Quiere decir que las decisiones sobre el patrimonio de la rama no eran suyas.
Una pista que avisa: si has contestado que Marco pasa a ser paterfamilias al casarse, estás aplicando la idea actual de «formar una familia». La boda no basta. La muerte del padre y la emancipación son causas distintas que podían terminar esa dependencia.
5Tres frases sobre la familia romana. Una es falsa: di cuál y escríbela bien. (a) Un hijo adulto podía seguir bajo la autoridad de su padre. (b) La palabra familia abarcaba solo a las personas unidas por lazos de sangre. (c) El cargo de cabeza de casa lo ocupaba un varón.
Ver solución
(a) Cierta.
(b) Falsa. Bien escrita: la palabra familia abarcaba a todos los que dependían de un mismo cabeza de casa. Y eso incluía a los esclavos.
(c) Cierta.
Comprueba este paso: vuelve al recuadro y busca la frase que define familia. Tiene que decir de quién depende la gente, no de quién desciende. La que no encaje con eso es la falsa.
6En una casa romana inventada viven el paterfamilias, su mujer, 3 hijos y 8 esclavos. (a) ¿Cuántas personas forman esa familia en el sentido romano? (b) ¿Cuántas forman el grupo compuesto solo por la pareja y sus hijos?
Ver solución
(a) Se suman todos los que dependen del cabeza de casa: 1 + 1 + 3 + 8 = 13 personas.
(b) La pareja y sus hijos suman 5 personas. Es el grupo concreto que pide la pregunta, no una definición de todas las familias actuales.
Comprobación: deshaz la primera cuenta quitando el grupo que sobra. 13 − 8 = 5, que es justo el resultado del apartado (b). Si las dos respuestas no encajan así, una de las dos está mal.
Qué se comía y cómo se comía
Lo que hay que saber
El día romano traía tres comidas, de nombre y de peso distintos. La de la tarde era la fuerte y la que reunía a la gente.
La base de la alimentación era vegetal: cereal en pan o en papilla, aceite y vino. La carne llegaba sobre todo en días de fiesta, cuando se repartía la de los animales ofrecidos a los dioses.
El vino se bebía mezclado con agua. Beberlo sin mezclar estaba mal visto y se tomaba por falta de dominio.
Para dar sabor se usaba el garum, una salsa hecha con pescado fermentado en sal. Se fabricaba en grandes talleres junto al mar y se vendía por todas las orillas.
⚠ En la cena formal no se comía sentado a la mesa. Se comía recostado, apoyado sobre un codo, y con la mano.
7En esta situación inventada, una familia llama ientaculum a lo que toma al levantarse, prandium a su comida breve de mediodía y cena a su reunión principal de la tarde. Si un viajero llega tras amanecer y se marcha antes del mediodía, ¿a qué comida puede incorporarse y cuál se pierde como reunión principal?
Ver solución
Puede incorporarse al ientaculum, situado al levantarse.
El prandium cae al mediodía, después de que se marche.
Se pierde la cena, la reunión principal que esa familia celebra por la tarde.
La respuesta sale del horario del caso. No hace falta adivinar el significado de una palabra latina por su parecido con el castellano.
Comprueba este paso: ordena las tres por el momento del día. Sitúa la llegada y la marcha entre ellas. Así se ve a cuáles puede asistir.
8Una lista de una despensa inventada: pan, aceite, vino, lentejas y un lechón entero. (a) Di cuál de los cinco no encaja con lo que se comía cualquier día. (b) Explica en qué situación sí encajaría.
Ver solución
(a) No encaja el lechón entero.
(b) Encajaría en un día de fiesta, que es cuando se repartía carne de los animales ofrecidos a los dioses y llegaba a muchas mesas.
Los otros cuatro son la base de todos los días: el grano en pan, el aceite, el vino y una legumbre.
Una pista que avisa: no descartes un alimento por raro, sino por caro y ocasional. El garum, por ejemplo, suena rarísimo hoy y sin embargo se usaba a diario.
9En una jarra inventada se mezclan 2 medidas de vino con 5 de agua. (a) ¿Cuántas medidas tiene la jarra llena? (b) Si se quiere preparar el triple manteniendo la misma proporción, ¿cuántas medidas de cada cosa hacen falta y cuántas en total?
Ver solución
(a) 2 + 5 = 7 medidas.
(b) Se multiplica por tres cada parte: 2 × 3 = 6 medidas de vino y 5 × 3 = 15 de agua. En total, 6 + 15 = 21 medidas.
⚠ Multiplicar solo una de las dos partes cambia la mezcla. La proporción se mantiene cuando se multiplican las dos por el mismo número.
Comprobación: el total también tiene que salir por el otro camino. 7 × 3 = 21, que es lo que da sumar 6 + 15. El total comprueba la suma, pero no basta para comprobar la proporción. Verifica también que 6 : 2 y 15 : 5 dan ambos 3.
El día partido en doce horas que cambian de largo
Lo que hay que saber
El día de luz se partía en doce horas, desde que salía el sol hasta que se ponía. La noche se partía en cuatro turnos de guardia llamados vigilias.
El día de luz es más largo en verano y más corto en invierno. Por eso la hora romana no medía lo mismo todo el año: se estiraba y se encogía.
Se reparte de una sola manera: se toma toda la luz que tiene ese día y se divide entre doce. Cada trozo es una hora de ese día.
Hay un punto que no se mueve. La sexta hora termina justo en la mitad del recorrido del sol, dure lo que dure la hora.
⚠ En un modelo con doce horas de luz, la hora romana dura sesenta minutos. Es una aproximación útil cerca de los equinoccios, no una igualdad exacta para cualquier lugar.
10En un día inventado de verano hay 15 horas de luz entre la salida y la puesta del sol. (a) ¿Cuántos minutos de los nuestros dura una hora romana ese día? (b) ¿Cuánto más larga es que una hora nuestra?
Ver solución
(a) Primero se pasa la luz a minutos: 15 × 60 = 900 minutos. Y se reparte en doce: 900 : 12 = 75 minutos.
(b) 75 − 60 = 15 minutos más.
Comprobación: junta otra vez las doce horas. 12 × 75 = 900 minutos, que son las 15 horas de luz del enunciado. ⚠ No vale fijarse en si alguna hora sale demasiado corta: un reparto equivocado también da trozos positivos y creíbles.
11En un día inventado de invierno hay 9 horas de luz. (a) ¿Cuánto dura una hora romana ese día? (b) ¿Cuánta diferencia hay con una hora romana de un día que tuviera 15 horas de luz?
Ver solución
(a) 9 × 60 = 540 minutos, y 540 : 12 = 45 minutos.
(b) La del día largo mide 75 minutos, así que la diferencia es 75 − 45 = 30 minutos.
Media hora nuestra de diferencia entre una hora de invierno y una de verano: eso es lo que significa que la hora romana no midiera lo mismo todo el año.
Comprobación: junta las doce horas de cada día. 12 × 45 = 540 y 12 × 75 = 900, que son los minutos de luz de los dos días.
12En un día inventado el sol sale a las 6:30 y se pone a las 19:30 de nuestro reloj. (a) ¿Cuánto dura una hora romana? (b) ¿A qué hora de nuestro reloj termina la sexta hora?
Ver solución
(a) De 6:30 a 19:30 hay 13 horas de luz, o sea 13 × 60 = 780 minutos. Repartidos en doce: 780 : 12 = 65 minutos.
(b) Seis horas romanas son 6 × 65 = 390 minutos, que son 6 horas y media nuestras. Contando desde la salida del sol: 6:30 más 6 horas y media dan las 13:00.
Ese punto es el del medio entre la salida y la puesta. Por eso la sexta hora termina ahí, caiga donde caiga en nuestro reloj.
Comprobación: haz el mismo camino desde el otro extremo. Desde las 19:30 hacia atrás, otras seis horas romanas son otros 390 minutos, y vuelven a dar las 13:00. Si los dos caminos no se encuentran en el mismo punto, el reparto está mal.
13La noche se reparte en cuatro vigilias iguales. (a) En una noche inventada de 11 horas, ¿cuánto dura una vigilia? (b) ¿Y en una noche inventada de 9 horas?
Ver solución
(a) 11 × 60 = 660 minutos, y 660 : 4 = 165 minutos, que son 2 horas y 45 minutos.
(b) 9 × 60 = 540 minutos, y 540 : 4 = 135 minutos, que son 2 horas y 15 minutos.
La noche se parte en cuatro y el día en doce. Por eso una vigilia es un trozo mucho más grande que una hora.
Comprobación: junta las cuatro vigilias de cada noche. 4 × 165 = 660 y 4 × 135 = 540, los minutos de noche del enunciado.
Una religión de muchos dioses y ningún libro
Lo que hay que saber
Era una religión sin libro sagrado y sin dogma. No había un texto que dijera en qué creer ni una autoridad que lo definiera para todos.
Lo que se exigía era cumplir bien el rito. Se buscaba mantener la buena relación con los dioses haciendo lo debido en la forma debida, no sentir algo por dentro.
Funcionaba en dos planos a la vez. El culto público lo organizaba y lo pagaba la ciudad, en su propio nombre; el culto doméstico lo llevaba cada casa por su cuenta.
Por eso los sacerdocios romanos eran cargos y no profesiones. Los ocupaban a menudo las mismas personas que se dedicaban a la vida pública, sin dejar lo demás.
⚠ Antes de una decisión importante se tomaban auspicios: se atendía a ciertas señales para saber si el momento era favorable. Una señal contraria aplazaba el asunto.
14Tres frases sobre la religión griega y la romana. Una es falsa: di cuál y corrígela. (a) Tenían un libro sagrado que fijaba en qué creer. (b) Lo que se exigía era cumplir bien el rito. (c) Convivían un culto organizado por la ciudad y otro que llevaba cada casa.
Ver solución
(a) Falsa. Bien escrita: no tenían libro sagrado ni dogma, y no había un texto ni una autoridad que fijara para todos en qué creer.
(b) Cierta.
(c) Cierta.
Comprueba este paso: busca en el recuadro la palabra «dogma» y mira qué se dice de ella. Si una frase afirma justo lo contrario de lo que está ahí escrito, esa es la falsa.
15Clasifica estas tres situaciones inventadas en culto público o culto doméstico, y di en qué te apoyas: (a) la ciudad paga una ceremonia en nombre de todos sus habitantes; (b) una casa cumple cada día un rito junto a su hogar; (c) un cargo de la ciudad preside una celebración pagada con dinero de todos.
Ver solución
(a) Culto público: lo organiza y lo paga la ciudad, y lo hace en su propio nombre.
(b) Culto doméstico: lo lleva una casa por su cuenta.
(c) Culto público, por lo mismo que (a): quien lo preside lo hace como cargo de la ciudad y el dinero sale de todos.
Comprueba este paso: en cada caso pregunta quién paga y en nombre de quién se hace. Esas dos preguntas reparten los tres casos sin dudar, y no hace falta mirar qué rito se celebra.
16En una ciudad inventada hay 12 personas con un sacerdocio, y 9 de ellas se dedican además a la vida pública. (a) ¿Cuántas no? (b) ¿Qué dice ese reparto sobre lo que era allí un sacerdocio?
Ver solución
(a) 12 − 9 = 3 personas.
(b) Que el sacerdocio era un cargo y no una profesión aparte: lo normal en esa ciudad inventada era compaginarlo con la vida pública, no dejarlo todo por él.
Comprobación: junta otra vez los dos grupos. 9 + 3 = 12, las personas con sacerdocio del enunciado. Si la suma no vuelve al total, alguien se ha quedado en los dos grupos o en ninguno.
El panteón griego: a cada dios lo suyo
Lo que hay que saber
Los dioses griegos no son intercambiables. Cada uno tiene su ámbito, y a él se dirige quien necesita algo de esa parte del mundo.
Los del cielo y el poder: Zeus, el cielo y el mando. Hera, el matrimonio. Atenea, la inteligencia aplicada y los oficios. Apolo, la luz y la profecía.
Los del mundo de fuera: Poseidón, el mar. Ártemis, la caza y lo salvaje. Deméter, las cosechas. Dioniso, el vino.
Los del trato entre personas: Ares, la guerra como violencia. Afrodita, el deseo. Hermes, los mensajes y los caminos. Hefesto, el fuego y la fragua. Hestia, el hogar.
Los ámbitos se solapan, y eso no es un fallo del reparto. Dos dioses pueden tocar la misma materia por lados distintos, y entonces hay que mirar por cuál la tocan.
⚠ Hades queda aparte. Su ámbito es el mundo de los muertos, y no vive con los demás en el Olimpo.
17Cuatro personas inventadas van a pedir algo. Di a qué dios se dirigiría cada una y por qué: (a) un marinero que va a cruzar en mala época; (b) un herrero que estrena taller; (c) un labrador antes de la recogida; (d) alguien que sale de viaje por un camino largo.
Ver solución
(a) A Poseidón, porque el ámbito del mar es suyo.
(b) A Hefesto, que es el del fuego y la fragua.
(c) A Deméter, que es la de las cosechas.
(d) A Hermes, que es el de los caminos y los mensajes.
Comprueba este paso: di en una frase qué parte del mundo toca cada petición. Mar, fuego, campo y camino. Si esa frase no te sale, es que no has identificado el ámbito, y entonces el dios lo estás eligiendo por sonido.
18Atenea y Ares tienen los dos que ver con la guerra. (a) Di por qué lado la toca cada uno. (b) Explica por qué que dos dioses compartan materia no es un fallo del reparto.
Ver solución
(a) Atenea la toca por el lado del plan: la inteligencia aplicada, la decisión bien pensada, el oficio hecho con destreza. Ares la toca por el lado de la violencia misma.
(b) Porque el reparto no va por asuntos, va por ámbitos, y un asunto grande cae dentro de más de un ámbito. La guerra tiene una parte de cálculo y otra de fuerza bruta, y cada una es de quien es.
Una pista que avisa: si al emparejar dioses con asuntos te encaja uno en dos sitios, no lo tomes por un error tuyo. Mira por qué lado encaja en cada uno: muchas veces las dos respuestas son buenas y lo que falta es decir por qué.
19Un recinto de culto inventado recibe estas tres peticiones el mismo día: que llueva para el campo, que salga bien un matrimonio y que aparezca una respuesta sobre el futuro. Di a qué dios va cada una y explica tu criterio.
Ver solución
La lluvia para el campo puede ir a Zeus, que tiene el cielo, o a Deméter, que tiene la cosecha: las dos valen si se dice por qué.
El matrimonio va a Hera, cuyo ámbito es justo ese.
La respuesta sobre el futuro va a Apolo, que tiene la profecía.
El criterio es siempre el mismo: identificar de qué parte del mundo trata la petición antes de buscar nombre.
Una pista que avisa: la primera petición admite dos respuestas buenas y eso es lo normal en este sistema. Si tu respuesta a esa solo nombra un dios, está incompleta. Falta el lado por el que entra, y eso no lo arregla acertar el nombre.
20En una ciudad inventada hay 12 lugares de culto. 5 están dedicados a dioses del cielo; 4, a dioses del mar o del campo; y el resto, a un dios cuyo ámbito no está ni en el cielo ni en la tierra de los vivos. (a) ¿Cuántos son los del resto? (b) ¿Qué parte del total representan, simplificada? (c) ¿De qué dios podrían ser?
Ver solución
(a) 12 − 5 − 4 = 3 lugares.
(b) 3 de 12. Dividiendo arriba y abajo entre 3 queda 1/4 del total.
(c) De Hades, que es el único del recuadro cuyo ámbito queda fuera del cielo y fuera del mundo de los vivos.
Comprobación: junta otra vez los tres grupos. 5 + 4 + 3 = 12, los lugares del enunciado. Y comprueba la parte: 1/4 de 12 son 3.
Los mismos dioses con dos nombres
Lo que hay que saber
Roma identificó varios dioses propios con divinidades griegas. Conservó también diferencias de culto y tradición. Las parejas principales son Zeus y Júpiter, Hera y Juno, Poseidón y Neptuno, Atenea y Minerva.
Siguen Ares y Marte; Afrodita y Venus; Hefesto y Vulcano; Ártemis y Diana. Y cierran Hermes y Mercurio; Deméter y Ceres; Hestia y Vesta; Dioniso y Baco.
No fue una traducción. Roma tenía antes sus propios dioses, con sus ritos, y los fue emparejando con los griegos porque se parecían en el ámbito.
Por eso el emparejamiento no es limpio del todo. El romano y el griego de una misma pareja llegan de tradiciones distintas y no encajan del todo uno sobre otro.
⚠ Apolo ofrece un caso distinto: su culto llegó a Roma desde el mundo griego y conservó el nombre. Eso tampoco significa que sus prácticas fueran idénticas en todas partes.
21En un texto latino inventado se pide ayuda a Neptuno antes de embarcar. (a) ¿De qué dios griego se está hablando? (b) Al comentar el texto, ¿cómo explicarías la equivalencia sin borrar el nombre que emplea?
Ver solución
(a) De Poseidón.
(b) Puede escribirse: Neptuno, identificado con el Poseidón griego. Así se conserva el nombre del texto y se explica la relación.
Los autores podían relacionar ambas tradiciones. No existe una prohibición general de emplear nombres griegos en un texto latino.
Comprueba este paso: distingue el nombre que lees de la equivalencia que añades. La aclaración debe mostrar cuáles son las dos tradiciones.
22Un lector compara dos textos inventados. Uno habla de Apolo en Grecia y el otro de Apolo en Roma. (a) ¿Basta que coincida el nombre para afirmar que ambos cultos eran idénticos? (b) ¿Qué habría que comparar?
Ver solución
(a) No basta. Un nombre compartido no prueba que coincidan todos los ritos.
(b) Habría que comparar celebraciones, prácticas y funciones en cada lugar. El origen compartido permite relacionarlos, pero no borra las diferencias.
La correspondencia entre nombres es un punto de partida para estudiar los cultos.
Comprueba este paso: evita deducir prácticas iguales de una coincidencia de palabras. Harían falta datos sobre esas prácticas.
23Un compañero dice: «los romanos tradujeron los nombres de los dioses griegos al latín». (a) ¿Es correcto? (b) Escribe la frase bien.
Ver solución
(a) No es correcto.
(b) Bien escrita: los romanos tenían ya sus propios dioses, con sus ritos, y los fueron emparejando con los griegos porque se parecían en el ámbito.
La diferencia importa. Una traducción sustituye una palabra por otra. Aquí lo que hubo fue el encuentro de dos religiones que acabaron viéndose la una en la otra.
Una pista que avisa: si la explicación de «traducción» fuera cierta, las dos figuras de cada pareja tendrían que encajar del todo. No encajan, y esos desajustes son la prueba de que el proceso fue otro.
Qué es un héroe y en qué se le reconoce
Lo que hay que saber
Un héroe es una figura destacada del pasado mítico. Puede recibir culto tras morir. Los relatos y los cultos no dan una definición única para todos los casos.
Algunos tienen ascendencia divina y realizan hazañas extraordinarias. Esos rasgos aparecen en muchos relatos, pero no son requisitos universales.
Los héroes suelen ser mortales, frente a los dioses inmortales. Hay excepciones: algunos relatos cuentan que un héroe llegó a convertirse en dios.
Su culto puede vincularse a una tumba o a un lugar de memoria. Una misma figura también puede recibir culto en varios lugares.
⚠ A un dios, en cambio, se le puede dar culto en cualquier parte, y su ámbito no depende de dónde esté enterrado nadie.
24Tres personajes inventados. Eroto es un mortal a quien su ciudad rinde culto tras morir. Nerea es una vecina viva, admirada por ayudar a otras personas. El relato llama dios inmortal a Tareno. (a) ¿Quién recibe culto como héroe? (b) ¿Basta ser admirable para afirmar que Nerea recibe ese culto? (c) ¿Cómo presenta el relato a Tareno?
Ver solución
(a) Eroto: la ciudad rinde culto a un mortal tras su muerte.
(b) No basta. El caso solo informa de sus buenas acciones. No dice que reciba culto heroico.
(c) Presenta a Tareno como dios inmortal. Aquí lo sabemos porque lo dice el relato.
Comprueba este paso: separa los datos que da el relato de lo que supones. La ascendencia divina no es un requisito universal del héroe.
25Explica por qué una ciudad podía asociar el culto de un héroe a una tumba. ¿Impide eso que otra ciudad venere a la misma figura?
Ver solución
La tumba, real o atribuida, servía como lugar de memoria y culto. Vinculaba al personaje con la comunidad que lo veneraba.
Eso no impide otros cultos de la misma figura en lugares diferentes. La localización de un recinto no demuestra que sea el único.
Varias ciudades podían incluso defender tradiciones distintas sobre una misma figura.
Una pista que avisa: si tu explicación se apoya en que el héroe es «menos importante», revísala. El punto de este caso es la relación entre la memoria de alguien y un lugar de culto.
26En una región inventada se han contado 20 recintos de culto, y 14 son de dioses. (a) ¿Cuántos son de héroes? (b) ¿Qué parte del total, simplificada? (c) ¿Qué esperarías encontrar en esos recintos que no esperas en los otros?
Ver solución
(a) 20 − 14 = 6 recintos.
(b) 6 de 20. Dividiendo arriba y abajo entre 2 queda 3/10 del total.
(c) Una tumba, o el sitio que se tiene por su tumba, como posible lugar de memoria y culto; no demuestra que ese sea su único recinto.
Comprobación: junta otra vez los dos grupos. 14 + 6 = 20, los recintos del enunciado. Y comprueba la parte: 3/10 de 20 son 6.
Ofrenda, sacrificio y oráculo: cómo se trataba con los dioses
Lo que hay que saber
Las prácticas religiosas incluían plegarias, ofrendas, sacrificios y consultas. Aquí distinguimos algunas por el propósito de quien participa.
La ofrenda: se le da algo —comida, un objeto, una pieza de valor— y se espera algo a cambio. El trato es explícito y nadie lo disimula.
El sacrificio: se mata un animal y se quema para el dios la parte que le toca. El resto se reparte y se come entre los presentes, así que es a la vez rito y comida en común.
El exvoto es una ofrenda con condición: se promete algo si sale bien, y se cumple después, cuando ha salido.
Y si lo que hace falta es saber qué va a pasar, se consulta un oráculo: se pregunta, y un recinto con fama de responder contesta.
⚠ Algunos relatos conservan respuestas de oráculos que admiten más de una lectura. Esa ambigüedad no permite asegurar que acertaran.
27Clasifica estas tres situaciones inventadas en ofrenda, exvoto o consulta a un oráculo: (a) alguien deja una pieza de valor en un recinto al volver sano de un viaje que había prometido pagar así; (b) alguien lleva comida al recinto sin haber prometido nada; (c) alguien pregunta si le conviene emprender un negocio.
Ver solución
(a) Es un exvoto: la promesa estaba hecha de antemano y se cumple porque el viaje salió bien.
(b) Es una ofrenda sin más: se da algo y se espera algo, pero no había compromiso previo.
(c) Es una consulta a un oráculo: se busca una respuesta. Esa consulta podía acompañarse de ofrendas.
Comprueba este paso: identifica si el caso destaca una promesa cumplida, un regalo o una pregunta. Son propósitos diferentes que podían coincidir en una ceremonia.
28En un sacrificio inventado se preparan 36 raciones de carne. 6 se queman para el dios, otras 6 se quedan en el recinto y el resto se reparte a partes iguales entre 8 familias. (a) ¿Cuántas raciones se reparten? (b) ¿Cuántas toca a cada familia? (c) ¿Qué muestra este reparto sobre lo que era un sacrificio?
Ver solución
(a) 36 − 6 − 6 = 24 raciones.
(b) 24 : 8 = 3 raciones por familia.
(c) Que era a la vez un rito y una comida en común: la mayor parte del animal no se quema, se come entre los presentes.
Comprobación: junta otra vez todo lo que salió del animal. 6 + 6 + 24 = 36, las raciones del enunciado. Y deshaz el reparto: 8 × 3 = 24.
29Un oráculo inventado responde a una ciudad que pregunta si debe atacar: «si cruzas el río, caerá un gran reino». (a) Da las dos lecturas que admite esa respuesta. (b) ¿Permite esa respuesta asegurar qué ciudad vencerá? Explica el límite.
Ver solución
(a) Una lectura es que el reino que caerá es el del enemigo. La otra, que el gran reino que caerá es el de la propia ciudad que pregunta. La respuesta no dice cuál de los dos.
(b) No permite asegurarlo. No identifica qué reino caerá. Ni siquiera sabemos aquí qué ocurrió después: no se puede afirmar que acertara.
Una respuesta ambigua puede parecer acertada con resultados opuestos. Eso no demuestra capacidad para anticipar lo que pasará.
Una pista que avisa: si al leer la respuesta solo se te ocurre una interpretación, pregunta de qué reino se está hablando. En este ejemplo se han dejado abiertas dos posibilidades.
Las fiestas del año en el calendario de la ciudad
Lo que hay que saber
Una fiesta antigua no la decidía cada persona. Estaba marcada en el calendario de la ciudad, y la ciudad entera la tenía el mismo día.
Las fiestas públicas podían interrumpir el trabajo, reunir a la gente y señalar momentos del año agrícola. Esas funciones podían coincidir, pero no describen toda fiesta antigua.
Algunas celebraciones se vinculaban a la siembra, la recogida o el vino nuevo. Otras recordaban hechos de la ciudad o tenían otros motivos.
El gasto no era de las casas: la ciudad pagaba, o pagaba alguien en nombre de la ciudad. Una fiesta era una obra pública más.
⚠ Ir o no ir no era del todo libre. Faltar a la fiesta de la propia ciudad se notaba, porque la fiesta era también la ocasión de verse todos.
30Explica por qué una fiesta antigua no era una decisión de cada casa. Apóyate en lo que el recuadro dice sobre quién la fija y quién la paga.
Ver solución
Porque estaba marcada en el calendario de la ciudad: la fijaba la comunidad y caía el mismo día para todos.
Y porque la pagaba la ciudad, o alguien en nombre de la ciudad, no cada casa por su cuenta. Era una obra pública más.
De ahí sale lo demás: si el día es el mismo para todos y el gasto es común, la fiesta cumple su función de reunir. Con fechas sueltas no reuniría a nadie.
Una pista que avisa: si tu respuesta habla de lo que la gente sentía o creía, se ha ido de sitio. La pregunta es de organización, no de convicción.
31En una ciudad inventada hay 45 días de fiesta al año: 18 en primavera, 12 en verano, 9 en otoño y el resto en invierno. (a) ¿Cuántos caen en invierno? (b) ¿En qué estación se para más el trabajo? (c) ¿Qué relación tiene ese reparto con el año del campo?
Ver solución
(a) 45 − 18 − 12 − 9 = 6 días.
(b) En primavera, con 18 días, que es más que ninguna otra.
(c) Los números solos no prueban una relación agrícola. Habría que conocer qué se celebra en cada fecha y qué tareas se hacen entonces.
Comprobación: junta otra vez las cuatro estaciones. 18 + 12 + 9 + 6 = 45, los días del enunciado. Si la suma no vuelve al total, un tramo está mal contado.
32Una ciudad inventada cambia la fecha de su fiesta principal del final del verano al principio del invierno. Explica cómo podrían cambiar su relación con el trabajo, con el año agrícola y con la reunión de personas. Señala qué datos faltan.
Ver solución
Respuesta orientativa.Pueden cambiar las tres funciones, según las circunstancias. Hace falta conocer el clima, los trabajos y el motivo de la fiesta.
Parar el trabajo cambia de peso porque no cuesta lo mismo parar en una época que en otra: hay épocas en que el campo no admite pausa.
Podría dejar de señalar la recogida que celebraba. Para saberlo habría que conocer el calendario local y el sentido de la fiesta.
La reunión también podría cambiar: un viaje difícil en invierno puede reducir la asistencia. No basta con que todos tengan la misma fecha.
Comprueba este paso: distingue una consecuencia segura de una posibilidad. El enunciado no dice cuánto trabajo había ni quién podía acudir.
Para qué servía un relato antiguo
Lo que hay que saber
Los relatos antiguos no se contaban solo por entretener. Cada uno hacía un trabajo, y saber cuál es lo que permite entender por qué se contaba.
Unos explican un fenómeno de la naturaleza: por qué truena, por qué hay estaciones, por qué el mar se enfurece.
Otros explican un nombre: el de un río, el de una montaña, el de una familia que dice venir de alguien.
Otros justifican un rito: cuentan por qué en tal fiesta se hace tal cosa, y sin el relato el gesto no se entendería.
Otros fundan algo, una ciudad o un linaje, y con eso le dan derecho a existir donde está. Y otros avisan de una conducta que acaba mal.
⚠ El mismo relato podía contarse de varias maneras según la ciudad, y ninguna versión era la oficial. No había un texto que fijara cuál valía.
33Tres relatos inventados para esta página. Di qué función cumple cada uno: (a) un pueblo cuenta que el trueno es el ruido que hace un ser enorme al arrastrar algo por el cielo; (b) otro cuenta que un río se llama Aselo porque allí se ahogó alguien con ese nombre; (c) otro cuenta que en la fiesta del final del verano se tira grano al agua porque así lo hizo una vez el primer habitante del lugar.
Ver solución
(a) Explica un fenómeno natural: da una causa de por qué truena.
(b) Explica un nombre: dice de dónde le viene al río el suyo.
(c) Justifica un rito: dice por qué en esa fiesta se hace ese gesto y no otro.
Una pista que avisa: para cada relato, pregúntate qué quedaría sin explicar si lo quitaras. En (a) quedaría sin explicar el trueno; en (b), el nombre; en (c), el gesto de la fiesta. Esa pregunta es la que separa las funciones, no el argumento del relato.
34Un relato inventado cuenta que una familia de una ciudad inventada desciende de un ser que salió del mar. (a) ¿Qué función cumple ese relato? (b) ¿Qué gana esa familia con él? (c) ¿Prueba el relato que la familia descienda de alguien así?
Ver solución
(a) Funda un linaje: le da a esa familia un origen.
(b) Gana un derecho: si su origen es ese, su sitio en la ciudad queda justificado frente a los demás.
(c) No. Un relato de este tipo explica y justifica; no demuestra nada, porque no se apoya en nada que se pueda ir a comprobar.
Comprueba este paso: separa siempre dos preguntas distintas: qué hace el relato y si lo que cuenta ocurrió. La primera sí tiene respuesta; la segunda casi nunca, y confundirlas es el error de fondo.
35De un relato inventado sobre el origen de una montaña circulan dos versiones en dos ciudades vecinas, y en cada una la montaña se le debe a alguien distinto. (a) ¿Cuál es la buena? (b) ¿Qué se puede concluir de que haya dos?
Ver solución
(a) Ninguna de las dos es «la buena», porque no había un texto que fijara cuál valía. Cada ciudad contaba la suya y las dos eran la de su sitio.
(b) Que el relato sirve a quien lo cuenta. Si cada ciudad pone a alguien suyo en el origen de la montaña, el relato está atando la montaña a esa ciudad.
Una pista que avisa: si has buscado cuál de las dos versiones es la original, estás tratando el relato como si fuera un dato con una fuente. Lo que hay que mirar es para qué sirve cada versión en su ciudad.
Medir lo que no se puede recorrer
Lo que hay que saber
Eratóstenes quiso saber el tamaño de la Tierra sin recorrerla. Para eso usó dos cosas que sí podía medir: una sombra y una distancia.
Midió el ángulo de la sombra a mediodía en un sitio. Sabía que ese mismo día, y a esa misma hora, en otro sitio no había sombra. El ángulo le salió la cincuentava parte de una vuelta entera.
La distancia entre los dos sitios era de 5.000 estadios. Con eso le bastaba: si ese trozo es la cincuentava parte de la vuelta, la vuelta entera se saca multiplicando.
⚠ Cuánto se equivocó no se puede decir con seguridad. El estadio no medía lo mismo en todas partes, y no se sabe con certeza cuál usó. Pasarlo a kilómetros como si fuera un dato firme sería inventárselo.
Que la Tierra era redonda no era una idea rara entre quienes se ocupaban de esto. Se apoyaba en lo que se veía. La sombra curva sobre la Luna en un eclipse. Y el barco, que asoma por lo alto del mástil antes que por el casco.
36El ángulo medido resultó ser la cincuentava parte de una vuelta entera, y la distancia entre los dos puntos era de 5.000 estadios. (a) ¿Cuánto mide la vuelta entera en estadios? (b) Explica de dónde sale esa multiplicación.
Ver solución
(a) 5.000 × 50 = 250.000 estadios.
(b) Porque el trozo medido es la cincuentava parte de la vuelta. Si una parte de cincuenta mide 5.000, la vuelta entera mide cincuenta veces eso.
La idea es que dos cosas son la misma fracción del total: el ángulo de la sombra y el trozo de superficie entre los dos puntos.
Comprobación: deshaz la multiplicación. 250.000 : 50 = 5.000, la distancia del enunciado. Y 250.000 : 5.000 = 50, que es el número de partes en que se había dividido la vuelta.
37Imagina que el ángulo hubiera salido la cuarentava parte de la vuelta, con la misma distancia entre los dos puntos. (a) ¿Qué resultado habría dado? (b) ¿Sale una Tierra mayor o menor, y por qué?
Ver solución
(a) 5.000 × 40 = 200.000 estadios.
(b) Sale menor. Un ángulo mayor significa que ese trozo se come más parte de la vuelta. Y si cada trozo es mayor, hacen falta menos para cerrarla.
Comprobación: compara los dos resultados con la misma distancia. 200.000 es menor que 250.000, y 40 es menor que 50: las dos cifras se mueven en el mismo sentido, que es lo que tiene que pasar al multiplicar por una distancia fija.
38Tres frases sobre aquel resultado. Di cuál no se puede sostener y explica por qué: (a) el método era correcto; (b) se equivocó en menos de un dos por ciento; (c) no se puede decir con seguridad cuánto se equivocó.
Ver solución
No se puede sostener la (b).
Para decir en cuánto se equivocó habría que pasar los estadios a una medida nuestra. Y el estadio no medía lo mismo en todas partes. No se sabe con certeza cuál usó, así que cualquier porcentaje concreto se lo estaría inventando quien lo diga.
(a) y (c) sí se sostienen: el razonamiento se puede seguir paso a paso, y reconocer lo que no se sabe es parte de contarlo bien.
Una pista que avisa: desconfía de toda cifra de error que aparezca sin decir qué estadio se ha supuesto. Si el supuesto no está escrito, el porcentaje no es un dato, es una elección de quien escribe.
39Dos observaciones que se hacían en la Antigüedad. Di qué muestra cada una sobre la forma de la Tierra: (a) la sombra que la Tierra proyecta sobre la Luna en un eclipse tiene el borde curvo; (b) de un barco que se acerca se ve antes lo alto del mástil que el casco.
Ver solución
(a) Que el cuerpo que hace esa sombra tiene el borde redondo. Y que lo tiene se mire desde donde se mire: el eclipse se repite en épocas distintas y la sombra sale curva todas las veces.
(b) Que entre el barco y quien mira hay una superficie combada. Esa superficie tapa primero lo bajo, y va descubriendo el barco de arriba abajo.
Ninguna de las dos tiene que ser concluyente por sí sola. Juntas, y repetidas, es lo que hacía razonable la idea.
Una pista que avisa: si has contestado que (b) se explica porque el barco está lejos, prueba la explicación con algo plano y muy largo. A lo lejos se vería pequeño y entero, no cortado por abajo.
Explicar el mundo sin recurrir a los dioses
Lo que hay que saber
En algún momento unos cuantos griegos empezaron a responder de otra manera. En vez de preguntar quién lo había hecho, preguntaban de qué estaba hecho y qué lo movía.
El cambio no fue dejar de creer en los dioses. Fue cambiar la clase de respuesta que se acepta: una causa dentro del propio mundo, no la voluntad de alguien.
La diferencia práctica es grande. Una respuesta de ese tipo se puede discutir, comprobar y corregir, porque se apoya en algo que se puede volver a mirar.
Una explicación natural propone causas del propio mundo. Un relato puede tener otras funciones. Sus afirmaciones sobre hechos concretos sí pueden contrastarse cuando hay pruebas.
⚠ Por eso una explicación antigua equivocada puede seguir siendo del tipo bueno. Lo que la hace de ese tipo no es acertar, sino la forma de responder.
40Dos explicaciones inventadas del mismo hecho: por qué el mar sube y baja. Di de qué clase es cada una y en qué te apoyas. (a) Sube porque un ser que vive debajo respira despacio. (b) Sube porque algo tira del agua desde fuera; por eso sube dos veces cada día; esa frecuencia debe contrastarse con observaciones.
Ver solución
(a) Es de la clase que atribuye el hecho a la acción de un ser imaginario: el caso atribuye el hecho a un ser imaginario del relato.
(b) Es de la clase que responde por causas dentro del mundo: nombra algo que tira y además da un ritmo que se puede ir a mirar.
Lo que las separa no es cuál acierta, sino qué clase de respuesta da cada una.
Comprueba este paso: pregunta de cada una qué habría que hacer para llevarle la contraria. La segunda hace una predicción medible. La primera necesitaría pruebas de ese ser y de su supuesta acción.
41Una explicación natural y un relato hablan del mismo hecho. (a) ¿Qué se debe exigir a sus afirmaciones sobre hechos? (b) ¿Por qué la función simbólica del relato exige además otra clase de análisis?
Ver solución
(a) Hay que pedir pruebas para sus afirmaciones sobre hechos. Una predicción debe contrastarse con lo que ocurre, venga de una explicación o de un relato.
(b) La función simbólica de un relato no se evalúa midiendo una causa física. Pero sus afirmaciones sobre hechos pueden ser verdaderas o falsas. Hay que distinguir ambas cosas.
Pueden coexistir una pregunta sobre cómo ocurre algo y otra sobre el sentido que se le atribuye. Eso no vuelve inmunes a la crítica las afirmaciones del relato.
Comprueba este paso: separa una afirmación sobre lo ocurrido del sentido simbólico que se le atribuye. No se examinan con la misma pregunta.
42Una explicación antigua inventada dice que todo está hecho de un único material que se espesa y se afina, y por eso hay piedra y hay aire. Sabemos hoy que la cosa no es así. (a) ¿Es una explicación del tipo que busca causas dentro del mundo? (b) Explica tu respuesta.
Ver solución
(a) Sí lo es, aunque esté equivocada.
(b) Porque responde nombrando un material y un proceso, no la voluntad de nadie. Y porque se puede discutir: se le puede pedir que diga cómo se espesa, y se le puede llevar la contraria con lo que se observe.
Lo que hace a una explicación de este tipo no es acertar. Es la forma de responder, y quedar expuesta a que la corrijan.
Una pista que avisa: no uses el acierto como criterio de clase. Si lo usas, tendrías que meter en el mismo saco esta explicación y un relato, y son cosas muy distintas.
Palabras de hoy salidas de un nombre antiguo
Lo que hay que saber
Muchas palabras corrientes salieron del nombre propio de alguien: un dios, un titán, una ninfa o un monstruo de los relatos antiguos.
De dioses y seres: pánico, del dios Pan, que asustaba de golpe. Museo, de las Musas. Higiene, de la diosa Higía. Y eco, de la ninfa Eco, que solo podía repetir.
De titanes: océano, del titán Océano. Atlas, nombre que acabó usándose para una colección de mapas. Su historia pasa por títulos de libros, no por una simple semejanza. Y titánico, de los Titanes mismos.
De héroes y monstruos: hercúleo, de Hércules; quimera, de un monstruo hecho con trozos de animales distintos.
A veces una palabra conserva un rasgo del personaje. En otros casos media una tradición de uso, como la de las portadas cartográficas. El parecido de significado no sustituye la consulta de su origen.
⚠ Que una palabra suene a clásica no prueba nada sobre de dónde viene. Eso hay que saberlo, no adivinarlo por el sonido.
43De cada una de estas palabras, di qué rasgo del ser del que salió se ha quedado en ella: (a) eco; (b) pánico; (c) atlas, distinguiendo su sentido actual de la historia del nombre; (d) quimera.
Ver solución
(a) Eco se queda con lo de repetir: la ninfa solo podía devolver lo que oía.
(b) Pánico se queda con el miedo que llega de golpe y sin motivo claro, que es como asustaba aquel dios.
(c) Atlas nombra una colección de mapas. No se explica su historia diciendo que el libro sostiene un peso: el uso procede de un título cartográfico.
(d) Quimera se queda con lo de estar hecha de trozos que no casan, y de ahí significa una idea imposible.
Comprueba este paso: distingue el sentido actual de la historia de la palabra. En el caso de atlas no basta inventar un parecido con sostener cosas.
44Completa estas tres frases inventadas con la palabra que corresponda, y di de quién salió cada una: (a) «cuando se apagó la luz cundió el ___ y todos salieron corriendo»; (b) «consultó el ___ hasta dar con el río que buscaba»; (c) «el esfuerzo fue ___ y acabó agotado».
Ver solución
(a) Pánico, del dios Pan.
(b) Atlas, el libro de mapas. Es un uso llegado a través de la tradición de títulos cartográficos asociados al nombre de Atlas.
(c) Hercúleo, de Hércules.
Las palabras encajan por su sentido actual: miedo súbito, libro de mapas y esfuerzo enorme. El origen requiere consultar la historia de cada palabra.
Comprueba este paso: prueba a meter cada palabra en las otras dos frases. Solo tiene que encajar en la suya. Si una te encaja en dos sitios, es que no has mirado el rasgo, sino el sonido.
45De estas cuatro palabras, tres salieron de un nombre propio antiguo y una no: museo, higiene, ventana, océano. (a) Di cuál no. (b) Explica por qué no vale fiarse del sonido para decidirlo.
Ver solución
(a) La que no salió de un nombre propio antiguo es ventana.
(b) Porque el sonido no lleva información sobre el origen. «Museo» y «ventana» suenan las dos a palabra normal de hoy, y sin embargo vienen de sitios distintos.
Saber de dónde viene una palabra es un dato que se consulta, no algo que se adivine escuchándola.
Una pista que avisa: si has descartado una palabra por parecerte «poco clásica», comprueba tu criterio con «higiene», que tampoco suena a nombre propio y sin embargo lo es.
El santuario: qué había en un recinto sagrado
Lo que hay que saber
⚠ Este apartado viene solo con teoría, sin ejercicios. Su materia se aprende mirando, y esta página no lleva material visual. Se explica con palabras para que el contenido quede; la práctica se hace delante de las piezas, en el libro o en un museo.
Un santuario es un recinto delimitado. Un muro, o al menos una marca en el suelo, separa lo sagrado de lo que no lo es. Hay una entrada, y por ella se pasa de un lado al otro.
Dentro, lo primero que importa está al aire libre: el altar. Ahí se hacía el sacrificio y ahí se ponía la gente a mirar y a participar.
El edificio del dios queda detrás del altar, y no era un sitio de reunión. Guardaba la estatua del dios y los regalos recibidos.
Dentro de ese edificio no cabía la comunidad, y no hacía falta que cupiera, porque el acto no ocurría dentro sino fuera.
Alrededor iba un pórtico sobre soportes de piedra, que daba sombra y ordenaba el paso. En los santuarios grandes había además construcciones pequeñas donde cada ciudad guardaba sus regalos.
⚠ Todo esto se entiende de un vistazo viendo un recinto, y con palabras cuesta mucho más. Por eso este tema no trae ejercicios.
Cómo se reconoce a un dios sin que ponga su nombre
Lo que hay que saber
⚠ Este apartado viene solo con teoría, sin ejercicios. Su materia se aprende mirando, y esta página no lleva material visual. Se explica con palabras para que el contenido quede; la práctica se hace delante de las piezas, en el libro o en un museo.
Las piezas antiguas casi nunca llevan escrito el nombre del dios. Se le reconoce por lo que lleva y por lo que lo acompaña, y a eso se le llama su atributo.
El atributo funciona como una firma. Quien conoce el código sabe de quién se trata sin que nadie se lo diga, y esa era la idea.
Los que más salen: el rayo y el águila de Zeus. El tridente de Poseidón. El casco y la lechuza de Atenea. El martillo y la cojera de Hefesto.
Y unos cuantos más: el arco de Apolo y de Ártemis. Las sandalias aladas y el bastón de Hermes. Las espigas de Deméter, y la vid de Dioniso.
El atributo suele venir del ámbito. A quien le toca el mar se le pone algo del mar, y a quien le tocan las cosechas, algo del campo.
⚠ Un mismo atributo puede valer para dos, como el arco, que es de Apolo y de Ártemis. Entonces hay que mirar algo más, y eso ya solo se puede hacer con la pieza delante.
Ejercicios de Cultura Clásica de 3º ESO en PDF con soluciones
Los mismos ejercicios de esta página, con la teoría de cada tema y las soluciones explicadas, en un PDF para imprimir o trabajar sin conexión. Es material propio: lo hemos escrito nosotros.
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