Historia del Mundo Contemporáneo de 1.º de Bachillerato: ejercicios con soluciones
48 problemas con su resolución y veinte recuadros de repaso de Historia del Mundo Contemporáneo, 1.º de Bachillerato. El hilo no lo marca el calendario, sino el mecanismo: cada tema desarma un proceso —una revolución, un hundimiento económico, una escalada militar, una salida de la dictadura— y luego pide llevarlo a casos que se ponen uno junto a otro. Cada planteamiento abre debajo su desarrollo completo, y la mayor parte cierra mostrando por dónde rehacer el resultado sin repetir el mismo camino: desandar un tanto por ciento, encajar los tramos de una cadena o ver si un reparto alcanza el 100.
Se ensaya aquí lo que este curso pide de verdad: poner las causas en su sitio, no confundir una condición con un detonante, calcular cuánto abarca un periodo según el hecho desde el que se cuente, y apartar lo que un dato demuestra de lo que apenas insinúa. El desarrollo no se detiene en el número: señala de qué parte del planteamiento procede, y avisa cuando la pregunta admite más de una contestación razonable.
Hasta dónde llega esta página. Aquí la historia del mundo contemporáneo se trabaja por mecanismos, no por episodios. Cada tema toma uno —cómo se encadenan unas causas con otras, con qué criterio se traza un periodo, por qué un cambio político arraiga o se deshace, cómo se falsea una elección, cómo sube una escalada, cómo se desmonta una democracia— y después lo aplica a casos que se comparan entre sí. De ahí salen tres ausencias buscadas. La primera es el relato de la época: las campañas de las dos guerras mundiales, los tratados y quienes gobernaron aparecen en 4.º de ESO, y no se repiten; en toda esta página no se nombra a una sola persona. La segunda es la historia de España, materia propia de 2.º de Bachillerato: asoma una única vez, como ejemplo de que un choque interno puede acabar internacionalizándose. La tercera son los índices estadísticos con nombre propio y el examen de documentos escritos, que son la herramienta de ese mismo curso. Población, ciudades y actividad económica pertenecen a 3.º de ESO. Cómo está montada. No hay nada que mirar: todo enunciado lleva incorporados los datos que necesita, y un bolígrafo basta. Por eso dos de los veinte temas llegan con su recuadro y sin práctica: el de leer una serie de muchos años y el de interrogar un cartel o una fotografía antigua. Se desarrollan enteros, porque hacen falta, y los dos piden tener el material a la vista, y ponerlo en palabras sería entregar la solución hecha. De dónde salen las cifras. Las pocas fechas reales están escogidas entre las que no se mueven. Todas las cantidades de la práctica son inventadas, y cada planteamiento lo advierte por su cuenta. No hallarás habitantes, producción, renta ni el número de Estados de ninguna organización: son datos con fecha de caducidad y arrastran consigo la página entera. No se reproduce tampoco una sola línea de un texto, de un discurso o de un acuerdo. Los asuntos que siguen abiertos —los genocidios, las transiciones, la movilidad, el clima, la salud de las democracias— se exponen con hechos, definiciones y criterios, sin calificativos y sin respaldar a nadie. Donde la respuesta depende de cómo se interprete, se dice así, y hay práctica dedicada a apartar el dato del juicio. Es una selección propia de lo que este curso permite entrenar sobre papel. No viene a ocupar el lugar del programa ni del manual: ayuda a ver qué se lleva resuelto y qué pide otra vuelta.
Debajo de los temas tienes una guía de qué repasar según lo que hayas fallado y los solucionarios por editorial del curso.
Temas que puedes practicar en esta página
La página reúne 20 temas. En 18 de ellos hay práctica, y entre todos reúnen 48 planteamientos; los dos restantes traen su recuadro solo, por el motivo dicho arriba. El orden va del instrumento al caso: se empieza por cómo se explica un cambio y cómo se acota un periodo, siguen los grandes procesos de los siglos XIX y XX, y se cierra con lo que aún se discute hoy. Todo término propio de la materia (coyuntura, sufragio censitario, protectorado, quintil, escalada, unión aduanera…) aparece definido dentro del tema que le corresponde, por delante del primer planteamiento que lo emplee. Los números enlazan:
| Tema | Qué se practica | Ejercicios |
|---|---|---|
| Causas y consecuencias: cómo se explica un cambio histórico | Separar causas de fondo y desencadenantes, y medir cambio y continuidad | 1 y 2 y 3 |
| Periodizar: dónde se traza la raya y con qué criterio | Trazar y medir periodos: criterios rivales, duraciones y ritmos | 4 y 5 y 6 |
| Tendencia, ciclo y salto: cómo se lee una serie larga | Solo teoría: qué dice y qué no dice la forma de una serie larga | solo teoría |
| Revolución y reacción: por qué un cambio arraiga o se deshace | Comparar procesos de cambio político y medir qué sobrevive a la reacción | 7 y 8 y 9 |
| El sistema parlamentario: a quién representa y cómo se falsea | Medir representación y detectar el falseamiento comparando elecciones | 10 y 11 |
| Nación y nacionalismo: la misma idea que junta y que parte | Aplicar el principio nacional a casos con resultados opuestos | 12 y 13 |
| Imperios y descolonización: el ciclo completo | Distinguir formas de dominio y medir el ciclo colonial completo | 14 y 15 y 16 |
| Derechos civiles, políticos y sociales: tres ritmos distintos | Comparar calendarios de derechos y separar lo reconocido de lo ejercido | 17 y 18 y 19 |
| Modelos y ritmos de industrialización | Leer números índice y comparar ritmos de crecimiento | 20 y 21 |
| Ciclos y crisis: cómo se encadena un hundimiento económico | Encadenar los pasos de una crisis y combinar caídas sucesivas | 22 y 23 y 24 |
| Desigualdad, clases medias y Estado del bienestar | Medir un reparto de renta y el efecto de la redistribución | 25 y 26 y 27 |
| Acción colectiva: de la protesta suelta a la organización duradera | Explicar por qué unas protestas duran y otras se apagan, y medir la afiliación | 28 y 29 |
| La quiebra de una democracia vista por dentro | Reconocer el desmontaje de una democracia y calcular mayorías | 30 y 31 y 32 |
| Alianzas, disuasión y escalada: cuando un choque local se hace mundial | Analizar escaladas, disuasión y la internacionalización de un conflicto | 33 y 34 y 35 |
| Guerra total, genocidio y justicia internacional | Distinguir categorías jurídicas y leer proporciones de víctimas | 36 y 37 y 38 |
| Organismos internacionales: por qué sirven y por qué fallan | Calcular reglas de decisión y ver de qué depende el peso de cada miembro | 39 y 40 |
| La imagen como documento: cartel, fotografía y noticiario | Solo teoría: cómo se interroga una imagen de época y por qué no basta mirarla | solo teoría |
| Transiciones a la democracia: modelos comparados | Comparar modelos de transición y clasificar medidas de justicia transicional | 41 y 42 y 43 |
| Globalización e integración regional | Repartir el valor de una cadena de producción y ordenar los peldaños de la integración | 44 y 45 y 46 |
| Movilidad, límites y confianza: el mundo del presente | Separar flujo de acumulación y comprobar afirmaciones del presente | 47 y 48 |
Ejercicios de Historia del Mundo Contemporáneo de 1.º de Bachillerato con soluciones
Causas y consecuencias: cómo se explica un cambio histórico
Lo que hay que saber
Explicar un hecho no es contarlo. Contarlo es decir qué ocurrió y en qué orden. Explicarlo es decir por qué ocurrió entonces y no veinte años antes. Ese salto es lo que se practica en este curso.
Para darlo, las causas se separan en dos clases. Una causa de fondo actúa durante años o décadas y prepara el terreno; no se ve en un solo día. Una causa desencadenante es el hecho concreto que abre el proceso, y suele tener fecha y nombre propio. ⚠ La segunda no basta por sí sola: sin la primera, el mismo hecho pasa sin consecuencias.
Las causas se agrupan además por su terreno: económicas, sociales, políticas e ideológicas. Reunir causas de varios terrenos a la vez es lo que se llama multicausalidad. Una explicación construida sobre un solo terreno se queda corta.
Con las consecuencias se procede igual. Una consecuencia prevista es la que buscaban quienes actuaron. Una consecuencia no prevista aparece sin que nadie la quisiera, y a menudo pesa más que la otra. Un proceso se juzga por las dos.
Comparar el mismo sitio en dos momentos da dos listas. En una van los rasgos que se movieron. En la otra, los que siguieron igual: eso es la continuidad. Y hay que decidir cuáles de esos cambios merecen contarse: a eso se le llama juzgar su relevancia histórica.
1En un reino inventado llamado Valdoria ocurre lo siguiente. Durante treinta años suben los precios del grano. La población del campo se traslada a las ciudades. El gobierno lleva veinte años sin convocar la asamblea. En el invierno de un año concreto se pierde la cosecha. Tres semanas después estalla una revuelta en la capital. El rey convoca la asamblea. Se aprueba un impuesto nuevo. Y los precios del grano siguen subiendo dos años más. Reparte esos ocho hechos en cuatro grupos: causas de fondo, causa desencadenante, consecuencias buscadas por quienes actuaron y consecuencias que nadie buscaba.
Ver solución
Causas de fondo, tres: los treinta años de encarecimiento continuado del grano, el desplazamiento de gente hacia las ciudades y las dos décadas sin convocar la asamblea. Las tres actúan despacio y ninguna tiene un día señalado.
Causa desencadenante, una: la cosecha perdida de ese invierno. Tiene fecha, es concreta y es la que pone en marcha lo demás. La revuelta de tres semanas después ya no es causa: es el primer efecto.
Consecuencias buscadas, dos: la convocatoria de la asamblea y el impuesto nuevo. Son decisiones que alguien tomó queriendo ese resultado. Consecuencias no buscadas, dos: la propia revuelta y que los precios siguieran subiendo dos años más.
Comprobación: los cuatro grupos tienen que contener entre todos los ocho hechos, sin repetir ninguno. 3 más 1 más 2 más 2 dan 8. Si te salen nueve, has puesto un hecho en dos sitios; si te salen siete, has dejado uno fuera.
2Dos territorios inventados, Arvania y Belmor, pierden la cosecha el mismo año. En Arvania estalla una revuelta y cae el gobierno. En Belmor no pasa nada. Contesta a las tres preguntas. (a) ¿Puede afirmarse que la cosecha perdida provocó la caída del gobierno de Arvania? (b) ¿Qué habría que saber de Belmor para explicar la diferencia? (c) Escribe una frase que diga lo mismo sin afirmar de más.
Ver solución
Respuesta orientativa. (a) No como única explicación. El mismo hecho se da en los dos sitios y solo en uno produce ese resultado, así que por sí solo no basta. A lo sumo es la causa desencadenante, y la causa desencadenante necesita un terreno preparado.
(b) Habría que saber en qué se diferencian los dos antes de la cosecha perdida. Por ejemplo: si en Belmor había reservas de grano, si el gobierno tenía apoyo suficiente, si existían organizaciones capaces de convocar a la gente o si el precio del pan estaba intervenido. Esas diferencias son las causas de fondo que faltan.
(c) Por ejemplo: «la pérdida de la cosecha abrió la crisis en Arvania, donde ya se daban las condiciones que la hicieron posible; en Belmor, el mismo hecho no tuvo efectos políticos». Dice qué papel juega cada cosa y no atribuye a una sola lo que hicieron varias.
Una pista que avisa: sospecha de toda explicación histórica en la que baste un único hecho. Si el mismo hecho aparece en dos sitios y da resultados distintos, la explicación está en lo que los diferencia, no en lo que comparten.
3Un territorio inventado se compara consigo mismo con cincuenta años de diferencia. De ocho rasgos observados, cinco han cambiado y tres siguen igual. (a) Calcula qué porcentaje del conjunto ha cambiado y qué porcentaje se mantiene. (b) Explica por qué el segundo número también forma parte del análisis. (c) Di qué haría falta para sostener que ese territorio ha sufrido un cambio profundo.
Ver solución
(a) Han cambiado 5 de 8. 5 dividido entre 8 da 0,625, es decir, el 62,5 %. Se mantienen 3 de 8: 3 entre 8 dan 0,375, el 37,5 %.
(b) Porque lo que no se mueve es la continuidad, y explica tanto como el cambio. Un territorio que cambia de gobierno y deja intacta la propiedad del suelo no se ha transformado igual que otro que hace lo contrario. Contar solo los cambios da una historia de saltos que no ocurrió así.
(c) Haría falta decir cuáles son los cinco rasgos que se movieron, no cuántos. Un cambio profundo no se demuestra con un porcentaje: se demuestra señalando que lo movido son las piezas que sostenían a las demás. Juzgar eso es juzgar la relevancia histórica de cada rasgo.
Comprobación: suma los dos tantos por ciento y te tiene que salir 100, porque cada rasgo cae en un grupo y solo en uno. 62,5 más 37,5 dan 100. Si no llegas a esa cifra, has contado dos veces algún rasgo o has dejado alguno sin clasificar.
Periodizar: dónde se traza la raya y con qué criterio
Lo que hay que saber
Llamamos periodización a la división del pasado en etapas bautizadas una a una. No es un adorno del índice. Cada corte sostiene algo fuerte: que desde ese punto el funcionamiento ya es otro.
Dónde cae la raya depende del criterio elegido. Con un criterio político se corta en un cambio de régimen. Con un criterio económico se corta en un cambio de forma de producir. Los dos cortes son defendibles y caen en años distintos. Cada uno responde a una pregunta diferente.
Los cambios no llevan todos el mismo paso. Una coyuntura dura meses o pocos años: una crisis, un gobierno, una guerra corta. Un ritmo largo dura generaciones: una forma de producir, una manera de repartir el poder, una creencia extendida.
De ahí sale un aviso práctico. Un hecho ruidoso puede no mover nada de fondo. Y un cambio de fondo puede avanzar sin un solo hecho que lo anuncie. Y la duración de un tramo cambia según el hecho que se tome como arranque.
4El mismo proceso de un país inventado va de 1806 a 1912. Quien lo estudia con un criterio político sitúa la raya principal en 1849, el año del cambio de régimen. Quien lo estudia con un criterio económico la sitúa en 1877, el año en que la mayor parte de la producción pasa a salir de fábricas. (a) Calcula la duración de los dos tramos que resultan de cada criterio. (b) Comprueba que los dos repartos cubren el mismo proceso. (c) Explica cómo pueden ser válidas las dos rayas al mismo tiempo.
Ver solución
(a) Con el criterio político: de 1806 a 1849 van 43 años y de 1849 a 1912 van 63 años. Con el criterio económico: de 1806 a 1877 van 71 años y de 1877 a 1912 van 35 años.
(b) El proceso entero mide 1912 menos 1806, es decir, 106 años. Con el primer criterio, 43 más 63 dan 106. Con el segundo, 71 más 35 dan 106. Los dos repartos cubren exactamente el mismo tramo y ninguno deja huecos.
(c) Porque una periodización no describe el tiempo: lo ordena según una pregunta. Si la pregunta es quién manda, la raya cae donde cambia el régimen. Si la pregunta es cómo se produce, cae donde cambia la producción. Lo que sería incorrecto es defender una raya sin decir con qué criterio se ha trazado.
Comprobación: los tramos de cada criterio tienen que sumar la duración total del proceso. Si con uno de los dos criterios no te salen 106, la resta de alguno de los tramos está invertida o has restado sobre el año equivocado.
5De un país inventado se documentan cinco cambios con su duración: una crisis de precios de 2 años, un gobierno de reformas de 6 años, el traslado a las ciudades de más de la mitad del vecindario a lo largo de 40 años, una guerra corta de 3 años y la extensión de la enseñanza obligatoria a toda la población en 85 años. (a) Ordénalos de más corto a más largo. (b) Di cuáles son coyunturas y cuáles ritmos largos. (c) Explica qué se pierde si un relato solo recoge los dos primeros.
Ver solución
(a) De más corto a más largo: 2, 3, 6, 40 y 85 años. Es decir, la crisis de precios, la guerra corta, el gobierno de reformas, el traslado de población y la enseñanza obligatoria.
(b) Coyunturas, los tres primeros: duran entre dos y seis años y caben dentro de la vida política de una generación. Ritmos largos, los dos últimos: 40 y 85 años, más de lo que dura cualquier gobierno.
(c) Se pierde lo que de verdad cambió la vida de la gente. Los dos primeros ocupan titulares y se olvidan; los dos últimos no tienen un día señalado y explican por qué el país de 1912 no se parece al de 1806. Un relato hecho solo de coyunturas cuenta ruido.
Comprobación: resta cada duración de la siguiente en tu lista ordenada. Todas las diferencias tienen que salir positivas o cero: 3 menos 2, 6 menos 3, 40 menos 6 y 85 menos 40 dan 1, 3, 34 y 45. Si te sale una negativa, dos elementos están cambiados de sitio.
6Un proceso de un país inventado termina en 1877. Tres investigaciones lo hacen empezar en hechos distintos: una en 1804, otra en 1816 y otra en 1831. (a) Calcula la duración que obtiene cada una. (b) Di cuánto se diferencian entre sí. (c) Explica qué hay que declarar antes de dar una de esas tres cifras.
Ver solución
(a) De 1804 a 1877 van 73 años. De 1816 a 1877 van 61 años. De 1831 a 1877 van 46 años.
(b) De la primera a la segunda median 12 años; de la segunda a la tercera, 15. De la más larga a la más corta, 27. Sobre el mismo proceso, tres cifras que no se parecen.
(c) Hay que declarar qué hecho se toma como comienzo y por qué. La duración de un proceso no es un dato que se mida: es una consecuencia del criterio. Quien da la cifra sin decir desde dónde cuenta está escondiendo la mitad de su afirmación.
Comprobación: suma cada duración a su año de partida y tiene que devolverte 1877 en los tres casos. 1804 más 73, 1816 más 61 y 1831 más 46 dan 1877. Si alguno no vuelve, esa resta está mal hecha.
Tendencia, ciclo y salto: cómo se lee una serie larga
Lo que hay que saber
Una serie larga es una cantidad medida muchas veces seguidas, año tras año, durante décadas. Vale para producción, precios, población o consumo. Lo que informa no es cada dato suelto. Es la forma del conjunto.
En esa forma se distinguen tres cosas. La tendencia es la dirección general del tramo entero. El ciclo es el vaivén que se repite alrededor de ella, con sus subidas y sus caídas. Y hay saltos sueltos, ligados a un hecho concreto, que no vuelven a repetirse.
Las tres se confunden con facilidad. Un tramo corto de subida no demuestra que la tendencia suba: puede ser la parte alta de un vaivén. Separarlas obliga a mirar varias décadas seguidas, y no un puñado de años.
La escala manda sobre lo que se percibe. Cuando el eje vertical no parte de cero, una diferencia menor se hincha hasta aparentar un salto. Cuando el eje horizontal comprime unos años y dilata otros, un periodo apacible aparenta agitación. Lo primero, entonces, es mirar el origen de cada eje y la unidad en que está medido.
Hay dos maneras de medir la misma cosa. Una cantidad absoluta responde a cuánto hay. Un número comparado con su punto de partida responde a cuánto ha variado. Un territorio pequeño que dobla su producción sube mucho en la segunda medida. En la primera sube muy poco. Las dos cosas son ciertas.
⚠ Y una advertencia que vale para toda la materia. La forma de una serie señala el momento en que algo se movió. La causa de ese movimiento no está ahí dentro: hay que buscarla fuera. Quien la da por leída termina afirmando lo que la serie no sostiene.
Revolución y reacción: por qué un cambio arraiga o se deshace
Lo que hay que saber
Con el rótulo Antiguo Régimen se designa el mundo anterior a las conmociones que cierran el siglo XVIII. Tres piezas suyas se sostenían unas a otras. Los derechos de cada cual venían dados por la cuna. El monarca no tenía enfrente ninguna cámara capaz de frenarlo. Y la riqueza salía sobre todo del campo. Vinieron abajo juntas, y por eso se estudian juntas.
El empuje intelectual vino de la Ilustración. Así se llama la manera de pensar que, en el siglo XVIII, antepuso el examen racional a lo heredado. De ella procede la soberanía nacional: el mando nace del cuerpo entero de ciudadanos, no de una familia. Y de ella procede la constitución: las reglas del juego, escritas y situadas por encima del resto del ordenamiento.
Una revolución liberal sustituye aquel orden por otro con leyes iguales para todos y con el poder repartido. Pero el proceso no fue una línea recta. A cada avance le respondió una reacción, que es el intento de devolver las cosas al punto anterior. Hubo avances deshechos y reformas que volvieron años después.
Unos procesos arraigaron y otros se deshicieron, y comparar casos es la manera de averiguar por qué. Lo que hay que mirar en cada uno es hasta dónde llegó el cambio: si se quedó en quién ocupaba los cargos o si alcanzó al pago de impuestos y a la propiedad de la tierra. Esa medida se pone al lado del resultado, y la comparación hace el resto.
La revolución socialista del siglo XX partió del mismo punto y llegó a otro sitio. No se conformaba con igualar los derechos ante la ley: quería además poner en manos públicas las fábricas y la tierra. Es la misma pregunta —quién manda y con qué título— contestada de otra forma.
7En un país inventado, una revolución aprueba diez medidas. Diez años después, una reacción deshace cuatro de ellas y deja seis en pie. (a) Calcula el porcentaje que sobrevive y el que se deshace. (b) Las cuatro deshechas afectaban a quién ocupa los cargos; las seis que quedan tocaban el pago de impuestos y la propiedad de la tierra. Explica qué sugiere ese reparto. (c) Di qué otro dato pedirías antes de generalizar.
Ver solución
(a) Sobreviven 6 de 10, el 60 %. Se deshacen 4 de 10, el 40 %.
(b) Sugiere que resulta más fácil devolver un cargo a su antiguo ocupante que devolver una tierra a su antiguo dueño. Lo que toca intereses materiales de mucha gente crea, al aplicarse, un grupo interesado en que no se deshaga. Los cargos no crean ese grupo: solo afectan a quien los ocupa.
(c) Pediría el mismo recuento en otros casos. Con un solo país no se puede distinguir una regla general de una casualidad. Si en tres o cuatro casos independientes sobreviven las medidas materiales y caen las de personal, la afirmación empieza a sostenerse.
Comprobación: las dos partes reconstruyen el total, y sus tantos por ciento llegan a 100. 6 más 4 dan 10, y 60 más 40 dan 100. Si no cuadra, has contado alguna medida en los dos grupos.
8Tres procesos de cambio político en tres países inventados. En Arvania el nuevo régimen reparte tierras, cambia el sistema de impuestos y dura. En Belmor solo cambia a los titulares de los cargos y cae en cuatro años. En Corania reparte tierras, cambia los impuestos y dura. (a) ¿Qué comparten los dos casos que duran? (b) ¿Basta eso para afirmar que esas dos medidas garantizan la permanencia? (c) Propón un cuarto caso que pondría a prueba la afirmación.
Ver solución
Respuesta orientativa. (a) Comparten dos medidas: el reparto de tierras y el cambio del sistema de impuestos. Son las dos que el caso que cae no tiene. La comparación aísla lo que los distingue.
(b) No basta. Tres casos son muy pocos, y además pueden compartir otras cosas que no se han mirado: el tamaño del país, la actitud del ejército, la existencia de un enemigo exterior. Lo que la comparación permite decir es que esas dos medidas son candidatas a explicar la diferencia, no que la expliquen.
(c) El caso decisivo sería un país que aplicara las dos medidas y aun así cayera. Si aparece, la afirmación deja de valer tal cual y hay que buscar la condición que faltaba. Si se buscan casos así y no se encuentran, la afirmación se refuerza.
Una pista que avisa: cuando dos casos coinciden en el resultado, conviene preguntarse en qué más coinciden aparte de lo que has mirado. Comparar sirve si los casos se parecen en casi todo y se diferencian en poco.
9Un país inventado atraviesa cuatro etapas seguidas: de 1806 a 1821, de 1821 a 1834, de 1834 a 1849 y de 1849 a 1868. (a) Calcula la duración de cada etapa. (b) Calcula cuánto dura el proceso entero. (c) Comprueba que las cuatro etapas cubren el proceso sin huecos ni solapes.
Ver solución
(a) De 1806 a 1821 van 15 años; de 1821 a 1834, 13; de 1834 a 1849, 15; y de 1849 a 1868, 19.
(b) El proceso entero va de 1806 a 1868: 1868 menos 1806 dan 62 años.
(c) Las cuatro duraciones suman 15 más 13 más 15 más 19, que dan 62. Como cada etapa empieza en el año en que acaba la anterior, no hay hueco entre dos ni tramo contado dos veces.
Comprobación: la suma de los tramos tiene que dar exactamente la duración total. Si te sale más, has contado dos veces algún año de frontera; si te sale menos, has saltado un tramo.
El sistema parlamentario: a quién representa y cómo se falsea
Lo que hay que saber
El sistema parlamentario reparte el poder entre quien gobierna y una asamblea elegida. La asamblea aprueba las leyes y el presupuesto. Puede además retirar su apoyo y forzar un cambio de gobierno. Esa posibilidad de retirarlo es lo que lo define.
Quién deposita la papeleta ha variado muchísimo. Bajo el sufragio censitario solo la depositaba quien tributaba por encima de un mínimo o acreditaba un patrimonio. El sufragio universal extiende ese derecho a cualquier persona adulta. ⚠ Cuando un escrito decimonónico emplea esa segunda expresión, de hecho está hablando únicamente de varones.
El territorio se parte en circunscripciones, y cada una reparte un número de escaños. De ahí sale una medida que conviene rehacer: cuántos electores hacen falta por escaño en cada una. Ese cociente no lo fija la ley del sufragio, así que hay que calcularlo para todas y compararlo.
El falseamiento electoral es el conjunto de prácticas que separan el resultado publicado del voto real. Va desde alterar el recuento hasta impedir que alguien se presente, pasando por comprar o coaccionar voluntades. Su rastro no está en un solo dato: aparece al comparar varias elecciones seguidas y ver qué se mueve y qué no.
10Un país inventado tiene tres circunscripciones. La primera reúne 12.000 electores y reparte 2 escaños. La segunda reúne 45.000 electores y reparte 5. La tercera reúne 33.000 electores y reparte 11. (a) Calcula cuántos electores hay por escaño en cada una. (b) Calcula la media del país. (c) Di cuántas veces pesa más un voto de la tercera que uno de la segunda, y qué significa eso.
Ver solución
(a) Primera: 12.000 entre 2 dan 6.000 electores por escaño. Segunda: 45.000 entre 5 dan 9.000. Tercera: 33.000 entre 11 dan 3.000.
(b) El país suma 12.000 más 45.000 más 33.000, es decir, 90.000 electores, y 2 más 5 más 11, es decir, 18 escaños. 90.000 entre 18 dan 5.000 electores por escaño de media.
(c) 9.000 entre 3.000 dan 3. Un voto de la tercera circunscripción pesa tres veces más que uno de la segunda para decidir un escaño. Y eso ocurre sin cambiar ninguna ley del sufragio: basta con no ajustar el reparto de escaños cuando la población se mueve.
Comprobación: multiplica los electores por escaño de cada circunscripción por sus escaños y vuelve a sumar. 6.000 por 2 más 9.000 por 5 más 3.000 por 11 dan 12.000 más 45.000 más 33.000, o sea, 90.000. Si no recuperas el total de electores, alguna división está mal.
11En un país inventado con sufragio censitario había 30.000 electores sobre 1.200.000 personas adultas. Una reforma rebaja la cantidad de impuestos exigida y los electores pasan a ser 78.000. (a) Calcula el porcentaje de adultos con derecho a voto antes y después. (b) Calcula por cuánto se multiplica el número de electores. (c) ¿Puede llamarse sufragio universal al sistema resultante?
Ver solución
(a) Antes votaban 30.000 sobre un total de 1.200.000: la división da 0,025, es decir, el 2,5 %. Después votan 78.000 sobre ese mismo total: la división da 0,065, el 6,5 %.
(b) 78.000 entre 30.000 dan 2,6. El cuerpo electoral se multiplica por dos y algo más.
(c) No. Después de multiplicarse por 2,6 sigue votando el 6,5 % de la población adulta, o sea, menos de uno de cada quince. El aumento es grande en proporción a lo que había y pequeño en proporción a la población. Son dos maneras de medir lo mismo y dan impresiones opuestas.
Comprobación: la diferencia entre los dos porcentajes tiene que corresponder a los electores nuevos. 6,5 menos 2,5 dan 4 puntos, y el 4 % de 1.200.000 son 48.000, que es justamente 78.000 menos 30.000. Si la cuenta no encaja, alguno de los dos tantos por ciento está mal.
Nación y nacionalismo: la misma idea que junta y que parte
Lo que hay que saber
Una nación es un conjunto humano que se reconoce como tal y reclama gobernarse. No coincide por fuerza con un Estado, ni con una lengua, ni con una religión. Es un reconocimiento compartido, y por eso puede crecer, encogerse o inventarse.
El nacionalismo sostiene que a cada nación le corresponde un Estado propio. Apareció en el siglo XIX y no cambia de argumento, sea cual sea el reparto del que se parta. A partir de él se levantaron Estados nuevos y se rompieron Estados viejos.
De ahí sale la autodeterminación: el principio de que un pueblo decide su forma de gobierno. Suena sencillo y no lo es. Aplicarlo exige decir antes quién forma ese pueblo y quién no. Esa frontera rara vez está clara sobre el terreno.
Los imperios que reunían muchos pueblos entraron en dificultades por ese camino. Tenían delante dos salidas, reconocer la demanda o negarla, y ninguna de las dos les salía barata. La historia del siglo XX arrastra ejemplos de las dos.
12Dos casos inventados. En el primero, cinco comarcas vecinas de una misma lengua acaban formando juntas un Estado inédito. En el segundo, una región se desgaja de un Estado que alberga a varios pueblos. (a) ¿Qué argumento usan los dos? (b) ¿Por qué el resultado es opuesto? (c) Di por qué quien gobierna un Estado con varios pueblos tiene un problema difícil de resolver.
Ver solución
Respuesta orientativa. (a) El mismo: que una nación debe gobernarse a sí misma. El nacionalismo no dice si hay que juntar o separar. Dice que la unidad política tiene que coincidir con la nación, y eso pide juntar donde está dividida y separar donde está incluida en otra cosa.
(b) Porque el punto de partida es opuesto. En el primer caso la nación reclamada estaba repartida entre varios Estados. En el segundo estaba dentro de uno mayor. El principio es el mismo y el resultado depende de cómo estaba el reparto antes.
(c) Porque las dos salidas le perjudican. Si reconoce la demanda de un pueblo, los demás ven que funciona y la repiten. Si la niega, convierte una reivindicación cultural en un conflicto político abierto. No existe una respuesta que cierre el asunto, y por eso estos Estados fueron los más inestables de la época.
Una pista que avisa: cuando dos procesos opuestos se justifican con el mismo argumento, el argumento no explica el resultado. Lo que lo explica es la situación de partida, y ahí es donde hay que mirar.
13Un imperio inventado reúne 20 territorios. En 11 se habla sobre todo la lengua A, en 5 la lengua B y en 4 la lengua C. (a) Calcula el porcentaje de territorios de cada lengua. (b) ¿Cuántos Estados resultarían de aplicar la autodeterminación por lenguas, y cuántos de aplicarla territorio a territorio? (c) Explica qué decisión previa lleva escondida dentro cada recuento.
Ver solución
(a) 11 entre 20 dan 0,55, el 55 %. 5 entre 20 dan 0,25, el 25 %. 4 entre 20 dan 0,20, el 20 %.
(b) Por lenguas saldrían 3 Estados, uno por cada lengua. Territorio a territorio saldrían 20. Del mismo imperio y con el mismo principio salen dos resultados que no se parecen en nada.
(c) Cada cuenta decide antes quién forma el pueblo que va a decidir. La primera supone que la lengua define la nación; la segunda, que la define el territorio. Ninguna de las dos se deduce del principio: se elige, y al elegirla ya está decidido el resultado.
Comprobación: suma los tres tantos por ciento y te saldrá 100; suma los tres grupos de territorios y te saldrán 20. 55 más 25 más 20 dan 100, y 11 más 5 más 4 dan 20. Si no cuadra, has dejado algún territorio sin contar.
Imperios y descolonización: el ciclo completo
Lo que hay que saber
Unos cuantos Estados llegaron a mandar sobre buena parte del planeta ajeno. Sucedió desde mediados del siglo XIX hasta los primeros años del XX. Los motivos se sumaban: primeras materias a bajo precio, compradores nuevos, escalas marítimas seguras y prestigio ante los competidores. Corría además un pretexto, hoy desechado, que lo pintaba como una misión civilizadora.
El modo de mandar no era el mismo en todas partes. En una colonia los puestos de gobierno los designa la metrópoli, que además impone su legislación. En un protectorado permanecen los mandatarios autóctonos; lo que la metrópoli retiene es el mando militar, la diplomacia y la última palabra.
El reparto dejó fronteras trazadas sobre el papel, sin relación con quién vivía a cada lado. Ese detalle no se quedó en el pasado. Al llegar la independencia, muchas de aquellas líneas se convirtieron en los límites de los Estados nuevos, con los problemas que arrastraban.
La descolonización es el proceso inverso, y ocupó sobre todo las décadas centrales del siglo XX. Unas veces llegó por acuerdo y otras tras una guerra larga. Lo que se conseguía era la independencia política; la económica podía tardar mucho más, porque el comercio y las inversiones seguían atados a la antigua metrópoli.
14Cuatro territorios inventados. En Ambria los cargos de gobierno los nombra la potencia exterior y se aplican sus leyes. En Dorna siguen en su puesto las autoridades del país, pero la potencia decide la política exterior y manda sobre el ejército. En Eserna la potencia no gobierna, y sin embargo controla el puerto, el ferrocarril y el banco principal. En Farnia la potencia solo tiene un acuerdo comercial. (a) Clasifica los cuatro. (b) Di cuál es el criterio que has usado. (c) Explica por qué el tercer caso es el más discutido.
Ver solución
(a) Ambria es una colonia: los cargos son de la metrópoli. Dorna es un protectorado: cargos propios, decisiones reservadas. Eserna no encaja en ninguna de las dos etiquetas formales, aunque su margen real de decisión sea escaso. Farnia no está bajo dominio: un acuerdo comercial no lo es.
(b) El criterio es quién ocupa los cargos y quién toma la decisión última. No es cuánto poder tiene la potencia, porque en una colonia y en un protectorado suele ser mucho en los dos casos.
(c) Porque separa la forma del hecho. Sobre el papel Eserna se gobierna sola; en la práctica, quien controla el puerto, el transporte y el crédito decide lo que se puede hacer. Dos análisis honestos pueden clasificarlo de manera distinta, y la discusión es sobre qué cuenta como dominio.
Una pista que avisa: pon por escrito tu criterio antes de clasificar el primer caso. Si lo escribes después de mirar los casos, acabarás eligiendo el criterio que confirma lo que ya pensabas.
15En un territorio inventado, la ocupación militar se produce en 1878, el régimen de protectorado se establece en 1912, el primer movimiento independentista organizado aparece en 1947 y la independencia llega en 1961. (a) Calcula la duración de los tres tramos. (b) Calcula el ciclo completo. (c) Di qué tramo te parece más revelador y por qué.
Ver solución
(a) De 1878 a 1912 van 34 años; de 1912 a 1947, 35; y de 1947 a 1961, 14.
(b) El ciclo completo va de 1878 a 1961: 1961 menos 1878 dan 83 años.
(c) El tercero. Desde que aparece un movimiento organizado hasta la independencia pasan 14 años, frente a los 69 que el dominio duró antes de que apareciera. Eso sitúa la pregunta interesante en otro sitio: no en por qué se independizó, sino en por qué tardó tanto en organizarse la demanda.
Comprobación: encaja los tres tramos y tienen que reconstruir el ciclo entero. 34 más 35 más 14 dan 83, que es 1961 menos 1878. Si no coincide, has restado dos veces algún año de frontera.
16Un continente inventado de 30.000.000 de kilómetros cuadrados queda repartido entre cuatro potencias. La primera se queda el 40 %, la segunda el 25 %, la tercera el 20 % y la cuarta el 15 %. (a) Calcula los kilómetros cuadrados de cada una. (b) Comprueba el reparto. (c) Explica qué no dice este reparto sobre el valor de lo repartido.
Ver solución
(a) El 40 % de 30.000.000 son 12.000.000. El 25 %, 7.500.000. El 20 %, 6.000.000. El 15 %, 4.500.000.
(b) Los porcentajes suman 40 más 25 más 20 más 15, es decir, 100. Las superficies suman 12.000.000 más 7.500.000 más 6.000.000 más 4.500.000, es decir, 30.000.000. El reparto cubre el continente entero.
(c) No dice nada del valor. Una superficie enorme de desierto y una franja costera pequeña con puerto y minas ocupan cifras muy distintas y valen al revés. Medir un reparto en superficie es la manera más fácil de equivocarse al juzgar quién salió ganando.
Comprobación: divide cada superficie entre el total y tienen que devolverte su porcentaje. 12.000.000 entre 30.000.000 dan 0,4, es decir, el 40 %. Si alguna no vuelve, has calculado el porcentaje sobre una cifra equivocada.
Lo que hay que saber
Los derechos no se conquistaron en bloque ni al mismo tiempo. Se suelen separar en tres grupos por lo que protegen, y cada grupo lleva su propio calendario.
Los derechos civiles protegen a la persona frente al poder: la vida, la libertad de movimiento, la propiedad, la opinión, la igualdad ante los tribunales. Dentro de ese grupo entra el abolicionismo, la campaña contra la esclavitud. Fue la primera causa internacional sostenida durante décadas.
Los derechos políticos permiten participar en el gobierno: votar, presentarse, reunirse, asociarse. Los derechos sociales obligan al Estado a dar algo: enseñanza, atención sanitaria, pensiones, protección en el paro. Los primeros piden que el poder se contenga; los segundos piden que actúe y gaste.
El orden entre los tres no es el mismo en todas partes, y esa diferencia de calendario es justo lo que hay que mirar. ⚠ Comparar los calendarios de varios casos vale más que memorizar el de uno solo.
Y hay una distinción que se le escapa a mucha gente. Un derecho reconocido en un texto y un derecho ejercido de verdad no son la misma cosa. Entre los dos puede haber décadas, y lo que ocurre en ese hueco es la parte interesante.
17Dos países inventados reconocen los tres grupos de derechos en este orden. Arvania: los civiles en 1848, los políticos en 1871 y los sociales en 1919. Belmor: los sociales en 1884, los políticos en 1918 y los civiles en 1925. (a) Calcula los intervalos entre reconocimientos sucesivos en cada país. (b) Di cuánto dura el recorrido completo en cada uno. (c) Explica qué enseña que los dos órdenes no coincidan.
Ver solución
(a) En Arvania: de 1848 a 1871 van 23 años y de 1871 a 1919 van 48. En Belmor: de 1884 a 1918 van 34 años y de 1918 a 1925 van 7.
(b) En Arvania, de 1848 a 1919: 71 años. En Belmor, de 1884 a 1925: 41 años.
(c) Enseña que no hay una escalera obligatoria. Un Estado puede dar protección social sin permitir la crítica ni la reunión, porque lo primero refuerza su autoridad y lo segundo la limita. Quien describe la historia de los derechos como una progresión ordenada está generalizando el calendario de unos pocos países.
Comprobación: los intervalos de cada país tienen que sumar su recorrido completo. En Arvania, 23 más 48 dan 71. En Belmor, 34 más 7 dan 41. Si no cuadra, una de las dos restas está invertida.
18En un país inventado de 2.000.000 de personas adultas, la proporción con derecho de voto es del 9 % en un primer momento, del 27 % en un segundo y del 54 % en un tercero. (a) Calcula cuántas personas votan en cada momento. (b) Calcula por cuánto se multiplica de un momento al siguiente. (c) Explica por qué la tercera cifra sigue sin ser sufragio universal.
Ver solución
(a) El 9 % de 2.000.000 son 180.000. El 27 %, 540.000. El 54 %, 1.080.000.
(b) De la primera a la segunda se multiplica por 3, porque 540.000 entre 180.000 dan 3. De la segunda a la tercera se multiplica por 2, porque 1.080.000 entre 540.000 dan 2.
(c) Porque queda fuera el 46 % restante, casi la mitad de la población adulta. Un reparto así responde a dos exclusiones sostenidas durante décadas: la de las mujeres y la de quienes no llegaban al mínimo exigido de fortuna o de estudios.
Comprobación: los tres cuerpos electorales tienen que guardar entre sí la misma proporción que los tres porcentajes. Multiplicar 180.000 por 6 devuelve 1.080.000, igual que multiplicar 9 por 6 devuelve 54. Y lo mismo con el paso intermedio: por 3 y después por 2. Si alguna de las tres cifras no encaja en esa proporción, se ha aplicado sobre otra base. ⚠ Sumar cada porcentaje con su complementario no sirve: 9 más 91 dan 100 hagas lo que hagas con las personas.
19En un país inventado, 400.000 personas tienen reconocido por ley el derecho a la enseñanza gratuita. De ellas, 150.000 la reciben de verdad. (a) Calcula el porcentaje que lo ejerce y el que no. (b) Di qué tres cosas podrían explicar la diferencia. (c) Explica por qué este ejercicio no invalida el valor del reconocimiento legal.
Ver solución
(a) 150.000 entre 400.000 dan 0,375, es decir, el 37,5 %. No lo ejercen 250.000, el 62,5 %.
(b) Por ejemplo: que no haya escuelas suficientes ni personal para atenderlas; que la familia necesite el trabajo de quien debería estudiar; y que no exista un tribunal ni una oficina donde reclamar cuando el derecho no se cumple. Las tres son distintas y piden remedios distintos.
(c) Porque sin el reconocimiento no habría nada que reclamar. Un derecho escrito es la condición para exigirlo, aunque no lo garantice. La diferencia entre el 37,5 % y el 100 % es exactamente lo que queda por hacer, y solo se puede medir porque el derecho está escrito.
Comprobación: suma los dos tantos por ciento y llegarás a 100; suma las dos cantidades y llegarás a 400.000. 37,5 más 62,5 dan 100, y 150.000 más 250.000 dan 400.000.
Modelos y ritmos de industrialización
Lo que hay que saber
La industrialización es el paso a una economía donde el valor se produce sobre todo con máquinas. Se produce en instalaciones grandes y con trabajo asalariado. No es un invento suelto: cambian a la vez la energía, el lugar de trabajo y quién posee las herramientas.
No sucedió a la vez en todas partes, y esa diferencia de calendario es el asunto del tema. Quien empezó pronto lo hizo con capital propio y en pequeños pasos. Quien empezó tarde tuvo que hacerlo deprisa, con dinero de fuera y con el Estado empujando. Competía desde el primer día con fábricas ya montadas. A eso se le llama industrialización tardía.
Comparar dos economías obliga a elegir la medida. Un número índice toma el año de partida como cien y expresa los demás respecto de él. ⚠ El nivel del que parte cada país queda fuera de ese número y hay que pedirlo aparte.
Los factores que deciden el ritmo se repiten caso por caso. Son cinco: energía accesible, transporte barato, ahorro disponible, mano de obra que pueda desplazarse y un Estado capaz de sostener el proceso. Faltando varios, el arranque se retrasa aunque los demás estén.
20Dos países inventados toman el mismo año de partida como base 100. Treinta años después, el número índice de la producción de Arvania es 180 y el de Belmor es 340. En el año de partida Arvania producía 600 unidades y Belmor, 150. (a) ¿Cuál ha crecido más en proporción? (b) Calcula la producción final de cada uno. (c) Di qué pregunta contesta el número índice y cuál no.
Ver solución
(a) Belmor. Su producción se ha multiplicado por 3,4, mientras que la de Arvania se ha multiplicado por 1,8.
(b) Arvania: 600 por 1,8 dan 1.080 unidades. Belmor: 150 por 3,4 dan 510 unidades. El que más ha crecido sigue produciendo menos de la mitad que el otro.
(c) El número índice contesta cuánto ha variado cada uno respecto de sí mismo. No contesta cuál produce más, porque cada uno parte de su propio cien. ⚠ Dos países con el mismo índice pueden estar en niveles completamente distintos, y esa es la confusión que este ejercicio quiere evitar.
Comprobación: divide la producción final entre la inicial y tiene que devolverte el índice partido por cien. 1.080 entre 600 dan 1,8 y 510 entre 150 dan 3,4. Si no vuelve, has aplicado el índice sobre la cifra del otro país.
21Un país inventado que se industrializa tarde reúne 600 millones para instalar sus primeras fábricas. De esa cantidad, 240 millones vienen de inversores extranjeros, 216 los pone el Estado y el resto lo aportan particulares del país. (a) Halla qué tanto por ciento aporta cada origen. (b) Comprueba el reparto. (c) Explica qué consecuencia tiene ese reparto para el país.
Ver solución
(a) Extranjeros: 240 entre 600 dan 0,40, el 40 %. Estado: 216 entre 600 dan 0,36, el 36 %. Particulares del país: 600 menos 240 menos 216 dan 144 millones, que entre 600 dan 0,24, el 24 %.
(b) Las cantidades suman 240 más 216 más 144, es decir, 600 millones. Los porcentajes suman 40 más 36 más 24, es decir, 100.
(c) Que tres cuartas partes del arranque dependen de decisiones ajenas al mercado interior: las de los inversores de fuera y las del propio Estado. Los beneficios de la parte extranjera salen del país, y el Estado carga con una deuda. Es el rasgo que se repite en las industrializaciones tardías y explica por qué avanzan deprisa y con poco margen.
Comprobación: aplica cada porcentaje al total y tienen que devolverte las tres cantidades. El 40 % de 600 son 240, el 36 % son 216 y el 24 % son 144. Si alguno no vuelve, el porcentaje está calculado sobre una base equivocada.
Ciclos y crisis: cómo se encadena un hundimiento económico
Lo que hay que saber
El ciclo económico es el vaivén de expansión y caída que se repite en las economías de mercado. Durante la expansión sube la producción y baja el desempleo. En la caída ocurre lo contrario. La palabra que nombra esa fase descendente es recesión.
Lo que convierte una caída corriente en un hundimiento es el efecto en cadena. Un impacto en un punto se transmite al siguiente, y al cabo de unos cuantos pasos regresa amplificado al lugar donde empezó. Reconstruir esa secuencia paso a paso es la manera de entender por qué una crisis se hace grande.
La cadena no se queda en la economía. El desempleo largo cambia el voto, y el voto cambia el gobierno, y el gobierno cambia las reglas. Muchos giros políticos del siglo XX se entienden mal sin la crisis que los precedió.
Las respuestas también se repiten y se pueden comparar: unas aumentan el gasto público y otras lo recortan, y cada postura se defiende con argumentos propios. Y suele aparecer el proteccionismo: subir los aranceles para vender dentro lo que ya no se vende fuera. ⚠ Si todos lo hacen a la vez, el comercio se hunde para todos.
22Ordena estos ocho pasos de una crisis en un país inventado, de primero a último: el desempleo aumenta · varios bancos dejan de prestar · las familias reducen el consumo · un grupo de empresas no puede devolver sus préstamos · las fábricas recortan la producción · las empresas aplazan sus inversiones · un partido nuevo que promete orden crece en las siguientes elecciones · caen los ingresos por impuestos.
Ver solución
El orden es este. Primero, un grupo de empresas no puede devolver sus préstamos. Segundo, varios bancos dejan de prestar. Tercero, las empresas aplazan sus inversiones. Cuarto, las fábricas recortan la producción.
Quinto, el desempleo aumenta. Sexto, las familias reducen el consumo. Séptimo, caen los ingresos por impuestos. Y octavo, un partido nuevo que promete orden crece en las siguientes elecciones.
Lo que convierte esto en un efecto en cadena es que el sexto paso vuelve sobre el cuarto: menos consumo significa menos ventas, y menos ventas significan otro recorte de producción. La cadena no es una fila recta, sino una vuelta que se refuerza a sí misma.
Una pista que avisa: revisa tu lista si el desempleo te ha quedado por delante del recorte de producción. Nadie despide antes de tener que producir menos, salvo que la empresa cierre entera.
23La producción de un sector en un país inventado cae un 20 % un año y un 25 % al año siguiente. (a) Calcula cuánto ha caído en total respecto del punto de partida. (b) Explica por qué el resultado no es el 45 %. (c) Calcula cuánto tendría que subir después para volver al punto de partida.
Ver solución
(a) Toma 100 como punto de partida. Tras la primera caída queda el 80 %. La segunda caída se aplica sobre ese 80, no sobre el 100: el 25 % de 80 son 20, así que quedan 60. La caída total es del 40 %.
(b) Porque los porcentajes de variación no se suman: se multiplican los que quedan. 0,80 por 0,75 dan 0,60, y ese 0,60 significa que queda el 60 % de lo que había. Sumar 20 y 25 supone que las dos caídas se aplican sobre la misma cantidad, y no es así.
(c) Habría que pasar de 60 a 100, es decir, subir 40 sobre 60. 40 entre 60 son dos tercios, o sea, una subida de dos tercios. Recuperar exige una proporción mayor que la perdida, porque se aplica sobre una base más pequeña.
Comprobación: aplica las dos caídas por separado sobre 100 y mira dónde acabas. 100 menos el 20 % dan 80; 80 menos el 25 % dan 60. Y 60 más sus dos tercios devuelven 100. Si te salen 55, has restado el 25 % de 100 en vez del 25 % de 80.
24Ante la misma crisis, dos países inventados hacen lo contrario. Mior pasa su gasto público de 18.000 a 23.400 millones. Nedra lo pasa de 18.000 a 14.400 millones. (a) Calcula la variación de cada uno en porcentaje. (b) Di qué defiende cada postura. (c) Di qué dato pedirías para juzgar cuál funcionó, y qué dificultad tiene esa comparación.
Ver solución
(a) Mior: 23.400 entre 18.000 dan 1,30, es decir, una subida del 30 %. Nedra: 14.400 entre 18.000 dan 0,80, es decir, una bajada del 20 %.
(b) Quien gasta más sostiene que si nadie compra tiene que comprar el Estado, para que la cadena no siga bajando. Quien recorta sostiene que una deuda creciente encarece el crédito y retrasa la salida. Las dos posturas tienen argumentos y las dos se aplicaron en el siglo XX.
(c) Pediría la producción y el desempleo de los dos países durante los años siguientes. La dificultad es que no son comparables sin más: si uno exporta mucho y el otro no, o si uno entra en la crisis con deuda y el otro sin ella, el resultado depende también de eso. Con dos casos no se puede aislar una sola causa.
Comprobación: deshaz las dos variaciones. El 30 % de 18.000 son 5.400, y 18.000 más 5.400 dan 23.400. El 20 % de 18.000 son 3.600, y 18.000 menos 3.600 dan 14.400. Si no regresas a la cifra de salida, el tanto por ciento se ha calculado sobre la cifra de llegada.
Desigualdad, clases medias y Estado del bienestar
Lo que hay que saber
La desigualdad mide cómo se reparte la renta entre la población, no cuánta hay. Un país puede enriquecerse y repartir peor al mismo tiempo. Son dos preguntas distintas y se contestan con datos distintos.
La manera corriente de verla es ordenar a la población por renta y partirla en cinco grupos iguales. Cada grupo es un quintil. Se mira entonces qué parte del total se lleva cada uno. Comparar el quinto más alto con el más bajo da una cifra que se entiende sin más explicaciones.
El Estado interviene después con impuestos y prestaciones. A ese cambio entre el reparto inicial y el que queda al final se le llama redistribución. Se mide poniendo los mismos grupos antes y después.
El Estado del bienestar es el conjunto de servicios y prestaciones que se reconocen a toda la población: enseñanza, sanidad, pensiones, desempleo. Se extendió en Europa occidental después de 1945. Va unido al crecimiento de las clases medias. Son los grupos intermedios que viven de un salario cualificado o de un negocio pequeño.
25En un país inventado, los cinco quintiles de renta se llevan estas proporciones del total: 4 %, 9 %, 15 %, 24 % y 48 %. (a) Comprueba el reparto. (b) Calcula cuántas veces se lleva el quintil más alto respecto del más bajo. (c) Si la renta total del país fueran 500.000 millones, calcula lo que corresponde al primer quintil y al último.
Ver solución
(a) 4 más 9 más 15 más 24 más 48 dan 100. El reparto está completo: cada unidad de renta está en un quintil y en uno solo.
(b) 48 entre 4 dan 12. El quintil más alto se lleva doce veces lo que el más bajo, y los dos grupos tienen el mismo número de personas.
(c) El 4 % de 500.000 millones son 20.000 millones. El 48 % son 240.000 millones. La diferencia entre los dos grupos es de 220.000 millones.
Comprobación: reparte el total entre los cinco quintiles y vuelve a sumarlo. 20.000 más 45.000 más 75.000 más 120.000 más 240.000 dan 500.000 millones. Si no recuperas la renta total, algún porcentaje se ha aplicado sobre otra base.
26El mismo país cobra impuestos y paga prestaciones. Después de esa operación, los cinco quintiles se llevan 8 %, 12 %, 17 %, 23 % y 40 %. (a) Comprueba el reparto nuevo. (b) Calcula el cociente entre el quintil más alto y el más bajo, y compáralo con el anterior. (c) Explica por qué la cantidad gastada no basta para medir la redistribución.
Ver solución
(a) 8 más 12 más 17 más 23 más 40 dan 100. El reparto sigue completo.
(b) 40 entre 8 dan 5. Antes el cociente era 12, así que la operación lo ha reducido a menos de la mitad. Esa es la medida de la redistribución: el cambio entre los dos repartos, no una cifra suelta.
(c) Porque se puede gastar mucho y repartir poco. Si las prestaciones van sobre todo a los quintiles altos, el gasto crece y el cociente apenas se mueve. La única manera de saberlo es poner los mismos grupos antes y después, como se acaba de hacer.
Comprobación: resta cada porcentaje nuevo del antiguo y las cinco diferencias tienen que sumar cero. Las cinco diferencias valen 4, 3, 2, menos 1 y menos 8. Su suma vale 0. Si el resultado no es cero, alguno de los dos repartos no llega a 100.
27Un país inventado de 12 millones de habitantes tiene un presupuesto público de 24.000 millones de euros y dedica el 45 % a gasto social. (a) Calcula el gasto social total. (b) Calcula el gasto social por habitante. (c) Di qué dos cosas no permite deducir ese número por habitante.
Ver solución
(a) El 45 % de 24.000 millones son 10.800 millones de euros.
(b) 10.800 millones entre 12 millones de habitantes dan 900 euros por habitante.
(c) No se puede deducir cuánto recibe cada persona, porque es una media y el gasto social no se reparte a partes iguales: pensiones, sanidad y desempleo llegan a unos y no a otros. Y no se puede deducir si el servicio es bueno, porque el mismo dinero rinde de manera muy distinta según los precios y la organización de cada país.
Comprobación: multiplica el gasto por habitante por los habitantes y tiene que devolverte el gasto social. 900 por 12.000.000 dan 10.800.000.000, es decir, 10.800 millones. Si no vuelve, has dividido entre el presupuesto en vez de entre la población.
Acción colectiva: de la protesta suelta a la organización duradera
Lo que hay que saber
Las primeras fábricas funcionaron sin ninguna ley que regulase lo que pasaba dentro. Jornadas larguísimas, salarios de subsistencia, sin descanso garantizado y con menores en las salas de máquinas. La protesta apareció enseguida. Lo difícil no fue protestar: fue durar.
La acción colectiva es la que emprende un grupo para conseguir algo que ninguno lograría por separado. Tiene un problema de raíz: la mejora llega a todos, participen o no. Por eso la mayor parte de las protestas sueltas se apaga, y solo unas pocas llegan a durar. Averiguar qué tienen esas pocas es el trabajo del tema.
Esa estructura es el sindicato: una asociación de asalariados que discute las condiciones con la empresa. Cuenta con una herramienta central, la huelga: detener a la vez la actividad hasta obligar a sentarse a negociar. Estuvieron prohibidos durante décadas en bastantes países, de modo que su primer logro tuvo que ser el permiso para existir.
La afiliación —la proporción de trabajadores que pertenecen a una organización— es la medida que se sigue. Sube cuando la ley reconoce el derecho y cuando la organización consigue mejoras visibles. Sube también cuando el trabajo se concentra en centros grandes. Baja cuando ocurre lo contrario. Es una medida de organización, y conviene no confundirla con otras cosas que se le parecen.
28Cinco protestas en un país inventado. La primera es una parada espontánea de un día en una fábrica y no se repite. La segunda crea una caja común que paga a quien pierde el jornal y sigue diez años después. La tercera consigue una subida y se disuelve al conseguirla. La cuarta es ilegal y sus promotores son despedidos. La quinta obtiene el reconocimiento legal y crece. (a) Di cuáles duran y cuáles no. (b) Señala las dos condiciones que separan unas de otras. (c) Explica por qué conseguir el objetivo puede acabar con una organización.
Ver solución
Respuesta orientativa. (a) Duran la segunda y la quinta. No duran la primera, la tercera y la cuarta.
(b) La primera condición es dar algo a quien participa y no solo a todos: la caja común paga el jornal perdido, así que participar deja de salir caro. La segunda es el reconocimiento legal: sin él, participar cuesta el puesto de trabajo, y eso basta para deshacer cualquier organización.
(c) Porque si la mejora llega también a quien no participó, nadie tiene motivo para seguir aportando una vez conseguida. Es el problema de fondo de la acción colectiva. Las organizaciones que duran son las que se dan un motivo para existir entre una lucha y la siguiente.
Una pista que avisa: cuando expliques por qué una organización duró, comprueba que tu explicación no valga también para las que se deshicieron. Si vale para las cinco, no has explicado nada.
29En un sector de un país inventado hay 240.000 trabajadores. Antes del reconocimiento legal, 36.000 pertenecen a una organización. Cinco años después del reconocimiento son 96.000. (a) Calcula la afiliación en porcentaje antes y después. (b) Calcula por cuánto se multiplica y cuántos puntos sube. (c) Explica por qué una afiliación baja no permite afirmar que no hay conflicto.
Ver solución
(a) Antes: 36.000 entre 240.000 dan 0,15, el 15 %. Después: 96.000 entre 240.000 dan 0,40, el 40 %.
(b) 96.000 entre 36.000 son 8 tercios: la afiliación se multiplica por ocho tercios, algo más de dos veces y media. Y sube 25 puntos, de 15 a 40.
(c) Porque afiliarse es una manera de canalizar el conflicto, no la única. Donde afiliarse cuesta el empleo, el conflicto sale por otro camino: paradas cortas sin convocatoria, bajas de rendimiento o abandono del puesto. Una cifra baja puede significar mucha presión sobre quien querría afiliarse.
Comprobación: los 25 puntos de subida tienen que corresponder a los afiliados nuevos. El 25 % de 240.000 son 60.000, y 96.000 menos 36.000 dan 60.000. Si la cuenta no encaja, alguno de los dos tantos por ciento está mal sacado.
La quiebra de una democracia vista por dentro
Lo que hay que saber
Una democracia no se define por celebrar elecciones. Se define por los contrapesos: piezas capaces de decirle que no a quien gobierna y, llegado el caso, de sustituirlo. Son cuatro: tribunales que no dependen de él, una asamblea con poder real, prensa que puede publicar lo que incomoda y elecciones que puede perder.
Eso es lo que la separa de los otros dos. En un autoritarismo el poder anula los contrapesos. A cambio deja que la vida privada siga a su aire mientras no se meta en política. Un totalitarismo va más lejos: quiere ocupar también la enseñanza, el ocio, el trabajo y las creencias, y no admite espacios ajenos.
Sus herramientas se repiten. La propaganda ocupa el espacio público con un solo relato. La censura retira el resto antes de que se publique. Y una policía política vigila a quien discrepa. Juntas producen el efecto buscado: que cada uno crea que está solo.
Muchas quiebras del siglo XX siguieron un guion parecido, y ninguno de sus pasos fue ilegal por separado. Cada medida llegó con su motivo, su trámite y su apariencia de normalidad: una emergencia, una reforma de la justicia, una infracción administrativa, un aplazamiento justificado. Lo que las delata no es cada una, sino el orden en que se encadenan.
Por eso el criterio de este tema no mira la intención declarada, sino el efecto: cada medida se juzga preguntando si deja al gobierno más difícil de sustituir que antes. Un Estado de derecho exige que quien manda esté sometido a las mismas leyes. Ese sometimiento se comprueba viendo quién puede corregirle.
30Ordena estos ocho pasos del desmontaje de una democracia en un país inventado, de primero a último: se aplaza la siguiente convocatoria electoral por una causa justificada · un movimiento llega al gobierno tras unas elecciones · se cierra el principal medio crítico por una infracción administrativa · se declara una emergencia y se piden poderes especiales · se cambia la forma de nombrar a los jueces del tribunal superior · se prohíben las reuniones de más de veinte personas · se aprueba una ley que castiga difundir noticias falsas, sin definir cuáles · se modifican los límites de las circunscripciones antes de votar.
Ver solución
El orden es este. Primero, un movimiento llega al gobierno tras unas elecciones. Segundo, se declara una emergencia y se piden poderes especiales. Tercero, se cambia la forma de nombrar a los jueces del tribunal superior. Cuarto, se aprueba la ley sobre noticias falsas sin definir cuáles.
Quinto, se cierra el principal medio crítico por una infracción administrativa. Sexto, se prohíben las reuniones de más de veinte personas. Séptimo, se modifican los límites de las circunscripciones antes de votar. Y octavo, se aplaza la convocatoria electoral.
La lógica del orden es esta: primero se neutraliza a quien podría anular las medidas siguientes, que son los jueces; después se retira la información y la posibilidad de reunirse; al final se toca el recuento y la fecha. Cada paso vuelve más difícil impedir el siguiente.
Una pista que avisa: revisa tu lista si el aplazamiento electoral te ha quedado por delante del cambio en los jueces. Un tribunal independiente lo anularía, así que ese paso solo es viable cuando ya no hay quien lo anule.
31Una cámara de un país inventado tiene 300 escaños. Reformar la constitución exige dos tercios de los escaños. Gobernar exige la mitad más uno. Una coalición reúne 186 escaños. (a) Calcula las dos mayorías en número de escaños. (b) Di cuántos escaños le faltan a la coalición para reformar la constitución. (c) Explica para qué sirve exigir una mayoría más alta que la de gobierno.
Ver solución
(a) Dos tercios de 300 son 200 escaños. La mitad más uno es 151 escaños, porque la mitad de 300 son 150.
(b) La coalición tiene 186 y necesita 200, así que le faltan 14 escaños. Puede gobernar con holgura, porque 186 supera los 151, y no puede cambiar las reglas por su cuenta.
(c) Sirve para que quien gana unas elecciones no pueda reescribir las reglas del juego con el mismo apoyo con el que gobierna. Obliga a pactar con alguien de fuera, y ese alguien funciona como contrapeso. Es una de las piezas que primero se intenta desmontar.
Comprobación: la diferencia entre las dos mayorías tiene que ser 49, porque 200 menos 151 dan 49. Y 186 más 14 tienen que dar 200. Si te salen 200 escaños como mitad más uno, has intercambiado las dos reglas: 200 es lo que dan los dos tercios, no la mitad más uno.
32Cuatro medidas de un gobierno inventado. La primera reduce de tres a dos las vueltas de una votación parlamentaria. La segunda permite al gobierno destituir a los jueces del tribunal que revisa sus decretos. La tercera obliga a los medios a publicar quién los financia. La cuarta traslada la fecha de las elecciones dos años más allá del plazo legal. Clasifica cada una como reforma discutible o como desmontaje, aplicando el criterio del tema.
Ver solución
El criterio del tema es este: la medida se juzga preguntando si deja al gobierno más difícil de sustituir que antes, no por lo que declare pretender.
La primera es una reforma discutible: acelera el trámite y puede ser mala idea, pero no afecta a quién puede sustituir al gobierno. La tercera también es discutible, y además suele reforzar el control: saber quién financia un medio ayuda a juzgar lo que publica.
La segunda y la cuarta son desmontaje. Un gobierno que destituye a quienes revisan sus decretos queda sin nadie por encima. Y trasladar las elecciones fuera del plazo legal elimina el momento en el que se le podía sustituir. Las dos responden que sí a la pregunta del criterio.
Una pista que avisa: el argumento con el que se presenta una medida no sirve para clasificarla, porque todas se presentan como mejoras. Lo que sirve es preguntar a quién le quita la capacidad de decir que no.
Alianzas, disuasión y escalada: cuando un choque local se hace mundial
Lo que hay que saber
Una alianza es el compromiso de varios Estados de apoyarse si uno es atacado. Da seguridad a quien entra y, a la vez, encadena su destino al de los demás. Ese doble efecto es lo que la hace peligrosa cuando hay dos sistemas de alianzas enfrentados.
Junto a ellas funciona la disuasión: convencer al adversario de que atacar le saldrá más caro que no hacerlo. Para que funcione, la amenaza tiene que ser creíble. Y hacerla creíble lleva a la carrera de armamentos, en la que cada uno responde al último movimiento del otro.
La escalada es la subida por peldaños de un enfrentamiento. Cada peldaño parece pequeño y responde al anterior. Nadie llega a decidir la guerra entera de una vez. Así se entiende que un choque entre dos Estados acabe arrastrando a media docena.
La internacionalización es lo que ocurre cuando potencias extranjeras entran en un conflicto interno ajeno. No lo empiezan, pero cambian su curso. Reconocerla exige un criterio, y el criterio es material: armas, dinero, aviones o soldados llegados de fuera.
33Una crisis entre dos Estados inventados avanza así. El primer día se cierra una frontera. El sexto se retiran los embajadores. El décimo se llama a filas a los reservistas. El decimotercero se envía una flota a la costa del otro. El decimonoveno se dispara contra una patrulla. El vigésimo cuarto empieza la guerra. (a) Calcula los días que pasan entre cada paso y el siguiente. (b) Calcula los días que dura la crisis entera. (c) Explica por qué cada paso parece razonable a quien lo da.
Ver solución
(a) Del primero al sexto van 5 días; del sexto al décimo, 4; del décimo al decimotercero, 3; del decimotercero al decimonoveno, 6; y del decimonoveno al vigésimo cuarto, 5.
(b) Del primer día al vigésimo cuarto van 23 días.
(c) Porque cada paso es una respuesta al anterior y no a la guerra entera. Quien llama a los reservistas no está decidiendo combatir: está evitando quedarse atrás si el otro ataca. La decisión que se toma es el peldaño siguiente, con poco tiempo y con la sensación de que retroceder muestra debilidad.
Comprobación: los tramos tienen que sumar la duración total. 5 más 4 más 3 más 6 más 5 dan 23, que es 24 menos 1. Si te salen 24, estás contando el día de partida dos veces.
34Dos Estados inventados. Arvania produce 500.000 millones al año y dedica el 4 % a gasto militar. Belmor produce 240.000 millones y dedica el 7 %. (a) Halla el gasto militar de los dos. (b) Señala quién gasta más y quién se esfuerza más. (c) Explica qué empuja a los dos a seguir subiendo.
Ver solución
(a) Arvania: el 4 % de 500.000 millones son 20.000 millones. Belmor: el 7 % de 240.000 millones son 16.800 millones.
(b) Arvania gasta más en total, 3.200 millones más. Belmor se esfuerza más, porque dedica a ello una parte mayor de lo que produce: 7 % frente a 4 %. Las dos afirmaciones son ciertas y responden a preguntas distintas.
(c) Que la seguridad de cada uno depende de la diferencia, no de la cantidad. Si Belmor sube, Arvania se siente peor que antes aunque no haya tocado nada, y responde. El resultado es que los dos gastan más y ninguno queda más seguro, que es el rasgo propio de una carrera de armamentos.
Comprobación: divide cada gasto entre su producción y tiene que devolverte el porcentaje. 20.000 entre 500.000 dan 0,04 y 16.800 entre 240.000 dan 0,07. Si no vuelve, has aplicado el porcentaje de un país a la producción del otro.
35Se considera internacionalizado un conflicto interno cuando potencias extranjeras aportan a uno o a los dos bandos armas, dinero, aviones o tropas. (a) Aplica ese criterio a tres casos inventados: en el primero un Estado vecino acoge a quienes huyen de los combates; en el segundo dos potencias envían aviones y voluntarios a bandos contrarios; en el tercero un grupo de Estados neutrales manda observadores. (b) Di qué cambia en un conflicto cuando se internacionaliza. (c) Un caso europeo del siglo XX es la guerra civil española, entre 1936 y 1939, en la que varios Estados extranjeros enviaron material y tropas a uno y otro lado. Di si encaja en el criterio y por qué.
Ver solución
(a) El primero no encaja: acoger a quienes huyen no es intervenir en el conflicto. El segundo encaja de lleno, y además por los dos lados. El tercero tampoco: observar y dar cuenta de lo que se ve no es aportar medios para combatir.
(b) Suele alargarse, porque el bando que iba a quedarse sin medios sigue recibiéndolos. Suele elevarse su violencia, porque llega material más destructivo. Y cambia de significado fuera: pasa a leerse como un ensayo de las rivalidades entre quienes intervienen, que es como se cuenta después.
(c) Encaja, porque hubo envíos de material y de tropas desde fuera, y no a un solo lado. ⚠ El desarrollo de ese conflicto, sus causas internas y su desenlace corresponden a la historia de España, que se estudia aparte; aquí solo se usa como ejemplo del criterio de internacionalización.
Una pista que avisa: para dar un conflicto por internacionalizado, mira si lo que llega de fuera sirve para combatir. Si lo que llega son observadores, ayuda humanitaria o personas que huyen, el criterio no se cumple.
Guerra total, genocidio y justicia internacional
Lo que hay que saber
La guerra total es la que moviliza al país entero y no solo a su ejército. La industria se reconvierte y la economía se dirige desde el gobierno. La prensa queda controlada. Y la población civil pasa a ser objetivo. Esa última pieza es la que la distingue: ya no hay un campo de batalla aparte.
De ahí salieron categorías jurídicas nuevas, y conviene no mezclarlas. Un crimen de guerra infringe las reglas de la guerra. Un crimen de lesa humanidad es un ataque generalizado contra una población civil. Un genocidio se define por su propósito: destruir, total o parcialmente, a un grupo por el hecho de serlo.
El Holocausto es el exterminio deliberado del pueblo judío europeo a manos del régimen nazi. Se llevó a cabo mediante normas, registros, trenes y recintos levantados con ese fin. La investigación histórica cifra en torno a seis millones las víctimas judías. El mismo aparato persiguió y mató a población gitana, a enfermos y discapacitados, a quienes se oponían, a cautivos soviéticos y a otras minorías.
Después de 1945 se abrió paso la justicia universal: la idea de que ciertos delitos pueden juzgarse aunque se cometieran en otro país y contra personas de otro país. Es la respuesta jurídica a un problema práctico: quien ordena esos crímenes suele controlar los tribunales de su propio Estado.
36Seis medidas de un Estado inventado durante una guerra. Racionar los alimentos. Obligar a las fábricas de automóviles a producir camiones militares. Someter la prensa a autorización previa. Llamar a filas a todos los varones de cierta edad. Incorporar mujeres al trabajo industrial. Fijar desde el gobierno los precios y los salarios. Di cuáles de ellas convierten el esfuerzo en una guerra total y por qué.
Ver solución
Las seis apuntan en la misma dirección, y juntas son precisamente lo que se llama guerra total: el país entero queda puesto al servicio del esfuerzo militar.
Tres afectan a la economía: racionar, reconvertir las fábricas y fijar precios y salarios. Dejan de decidir el mercado y las empresas, y pasa a decidir el gobierno. Dos afectan a la población: la llamada a filas y la incorporación de mujeres a la industria, que además deja consecuencias mucho después de la guerra.
La sexta, la autorización previa de la prensa, afecta a la información. Es la que convierte la población en objetivo del propio Estado: si no se puede saber cómo va la guerra, tampoco se puede discutir si merece la pena seguirla.
Una pista que avisa: repásala si tu respuesta se apoya en cuántos soldados combatían. Lo que hay que mirar son las medidas tomadas lejos del frente, y ninguna de las seis se toma en el campo de batalla.
37Tres casos inventados. En el primero, un ejército bombardea un hospital señalizado durante un combate. En el segundo, un gobierno deporta y mata de forma sistemática a la población civil de una región conquistada. En el tercero, un gobierno aprueba leyes, hace censos y organiza transportes con el propósito declarado de hacer desaparecer a un grupo por pertenecer a él. (a) Clasifica cada caso. (b) Explica por qué la cantidad de víctimas no sirve para clasificarlos. (c) Explica por qué el tercer caso es el más difícil de probar ante un tribunal.
Ver solución
(a) El primero es un crimen de guerra: infringe las reglas que protegen a los hospitales durante el combate. El segundo es un crimen de lesa humanidad: un ataque generalizado contra una población civil. El tercero es un genocidio.
(b) Porque las tres categorías se definen por a quién se ataca y con qué propósito, y ninguna de las dos cosas se deduce de un recuento. Un bombardeo con pocas víctimas puede ser crimen de guerra, y una matanza enorme puede no ser genocidio si falta el propósito de destruir a un grupo por serlo.
(c) Porque el propósito hay que demostrarlo, y puede no quedar escrito. Se prueba de forma indirecta: con la organización previa, con las órdenes, con los censos que identifican al grupo y con la repetición del mismo patrón en sitios distintos. Esa dificultad explica por qué los procesos duran años.
Una pista que avisa: vuelve atrás si al clasificar has usado la palabra «peor». Las tres categorías no ordenan los casos por gravedad: dicen qué hay que probar en cada uno.
38Dos conflictos inventados. En el primero hubo 400.000 víctimas, de las cuales el 30 % eran población civil. En el segundo hubo 200.000, de las cuales el 65 % eran población civil. Todas las cifras están inventadas para el ejercicio. (a) Halla las víctimas civiles y las militares en los dos. (b) Señala cuál se parece más a una guerra total y por qué. (c) Explica por qué la cifra total puede llevar a una conclusión equivocada.
Ver solución
(a) Primer conflicto: el 30 % de 400.000 son 120.000 civiles y quedan 280.000 militares. Segundo conflicto: el 65 % de 200.000 son 130.000 civiles y quedan 70.000 militares.
(b) El segundo. Tiene la mitad de víctimas totales y, sin embargo, más víctimas civiles en cifra absoluta y muchas más en proporción. Que más de la mitad de quienes mueren no estén combatiendo es precisamente el rasgo de una guerra que ya no distingue frente y retaguardia.
(c) Porque el primero parece mucho peor: dobla al segundo en víctimas. Pero la pregunta era otra, y para contestarla hace falta la proporción, no el total. Elegir entre cifra absoluta y proporción es elegir qué pregunta se contesta.
Comprobación: divide las víctimas civiles entre el total de su conflicto y tiene que devolverte el porcentaje del enunciado. 120.000 entre 400.000 dan el 30 %, y 130.000 entre 200.000 dan el 65 %. ⚠ Sumar civiles y militares no sirve para esto: como los militares salen de restar, la suma devuelve el total aunque el porcentaje se haya aplicado sobre el conflicto equivocado.
Organismos internacionales: por qué sirven y por qué fallan
Lo que hay que saber
Un organismo internacional es una estructura creada por varios Estados para decidir juntos sobre asuntos comunes. No es un gobierno mundial. Solo tiene las competencias que los Estados le han entregado por escrito, y ni una más.
La Sociedad de Naciones, nacida en 1919, fue el primer intento general de evitar otra guerra. Su sucesora es la Organización de las Naciones Unidas, fundada en 1945. Tiene competencias más amplias y un consejo reducido para las decisiones de seguridad.
La regla de decisión explica buena parte de sus resultados. Si hace falta unanimidad, cualquier miembro paraliza el acuerdo. Si basta una mayoría, se decide más y se cumple peor, porque quien pierde puede no sentirse obligado. El veto es el caso extremo: un solo miembro con derecho a bloquear.
Cuando uno de estos organismos falla conviene separar dos situaciones distintas, porque piden remedios contrarios. Una es que no tuviera competencia para actuar. La otra es que la tuviera y sus miembros no quisieran usarla. La injerencia humanitaria es intervenir en otro Estado para frenar una matanza. Está justo en esa costura, y se discute desde entonces.
39Un consejo inventado tiene 15 miembros. Cinco de ellos disponen de veto. Aprobar una decisión exige dos tercios de los votos y que no se ejerza el veto. (a) Calcula cuántos votos son dos tercios. (b) Una propuesta reúne 13 votos y recibe un veto: di qué ocurre. (c) Explica qué ventaja y qué inconveniente tiene dar el veto a unos pocos.
Ver solución
(a) Dos tercios de 15 son 10 votos.
(b) No se aprueba. Los 13 votos superan con holgura los 10 necesarios, pero el veto de un solo miembro basta para detenerla. Los votos suficientes existen y no deciden.
(c) La ventaja es que ninguna de las potencias con veto abandona el organismo, porque sabe que nada se aprobará en su contra; eso lo mantiene en pie. El inconveniente es que el organismo queda paralizado justo en los asuntos en que esas potencias están enfrentadas, que suelen ser los más graves.
Comprobación: el número de votos a favor tiene que ser mayor o igual que dos tercios para que la primera condición se cumpla. 13 es mayor que 10, así que la propuesta cae por la segunda condición y no por la primera. Si concluyes que faltaban votos, has mezclado las dos reglas.
40El presupuesto de un organismo internacional inventado lo aportan cinco Estados en estas proporciones: 30 %, 22 %, 18 %, 17 % y 13 %. (a) Comprueba el reparto. (b) Calcula qué parte aportan los dos que más ponen. (c) Explica por qué esa cifra importa aunque cada Estado tenga un voto.
Ver solución
(a) 30 más 22 más 18 más 17 más 13 dan 100. El reparto cubre el presupuesto entero.
(b) 30 más 22 dan 52 %. Dos Estados de cinco aportan más de la mitad del dinero.
(c) Porque un organismo depende de que sus miembros paguen, y quien aporta la mitad puede retrasar su cuota. No hace falta cambiar la regla de voto para condicionar las decisiones: basta con que el resto sepa lo que ocurriría si ese dinero deja de llegar. Es una forma de influencia que no aparece escrita en el reglamento.
Comprobación: resta del total la parte de los dos primeros y tiene que quedar la de los otros tres. 100 menos 52 dan 48, y 18 más 17 más 13 dan 48. Si no coincide, algún porcentaje está mal copiado.
La imagen como documento: cartel, fotografía y noticiario
Lo que hay que saber
Una imagen de época no ilustra el pasado: es un documento del pasado, y se interroga igual que un escrito. Quién la hizo, cuándo, para quién y con qué encargo. Sin esas cuatro respuestas no dice gran cosa.
El cartel nació para ser visto desde lejos y deprisa. Usa pocos colores, pocas palabras y una sola figura central. No busca informar: busca mover a hacer algo. Por eso enseña sobre todo qué quería conseguir quien lo encargó. No enseña cómo eran las cosas.
La fotografía parece más neutral y no lo es. Quien la toma decide el encuadre: qué entra y qué se queda fuera. Decide también el momento y la distancia. Una misma escena da dos documentos opuestos según dónde se corte. Ninguno de los dos miente en sentido estricto.
El noticiario se proyectaba en las salas de cine. Añadía montaje, música y una voz que explicaba lo que se veía. Los tres elementos dirigen la interpretación antes de que el espectador la forme. Cuando lo produce o lo aprueba un gobierno, el material vale sobre todo como muestra de su discurso.
Existe además el retoque, y es más viejo que la informática. Se han borrado personas de fotografías oficiales y se han añadido multitudes. También se han presentado escenas preparadas como si fueran espontáneas. Cotejar una imagen con otras del mismo acto es la comprobación más barata que existe.
⚠ Y una pieza que casi nadie mira: el texto que acompaña. La misma fotografía cambia de sentido según lo que se escriba debajo. Quien redacta ese texto está interpretando, y a menudo no es quien tomó la imagen ni estuvo allí.
Nada de esto convierte el material visual en sospechoso. Lo convierte en un documento con reglas propias, y las reglas se aplican con la imagen delante. Por eso este tema trae su recuadro y nada más: aquí no hay imágenes que examinar, y describirlas con palabras sería hacer el trabajo por quien lee.
Transiciones a la democracia: modelos comparados
Lo que hay que saber
Una transición política es el paso de un régimen no democrático a otro con elecciones libres. No es un acontecimiento con fecha: es un proceso con etapas, y decir cuándo empieza y cuándo acaba forma parte del análisis.
Los casos del siglo XX se ordenan entre dos modelos. En la ruptura, el régimen anterior se hunde y las reglas nuevas se escriben desde cero. Suele ocurrir tras una derrota militar o una revuelta. En la reforma pactada, parte del personal del régimen negocia la salida. Las reglas nuevas se aprueban con los procedimientos viejos.
Cada modelo paga un precio distinto, y ese precio es lo que se pone al lado de cada caso al compararlos. Conviene mirar dos cosas: qué garantías hay de que el ejército y la administración acepten el resultado, y qué responsabilidades del régimen anterior quedan sin revisar.
Esas cuentas tienen nombre: justicia transicional. Son las medidas que un régimen nuevo toma sobre los delitos del anterior, y se agrupan en cuatro: averiguar qué pasó, juzgar a los responsables, reparar a las víctimas y cambiar lo que permitió que ocurriera. Una amnistía amplia facilita el acuerdo y cierra alguna de esas cuatro vías.
La memoria democrática es el trabajo público de reconocer lo ocurrido y a quienes lo sufrieron. No sustituye a la investigación histórica ni decide por ella. Tampoco es lo mismo que la reconciliación: una cosa es establecer los hechos y otra, distinta, acordar cómo convivir con ellos.
41Tres transiciones inventadas. En Arvania el régimen anterior se hunde tras perder una guerra y una asamblea elegida escribe las reglas nuevas desde cero. En Belmor, parte del personal del régimen negocia con la oposición y las reglas nuevas se aprueban con los procedimientos del régimen anterior. En Corania se convocan elecciones sin cambiar ninguna ley y el ejército sigue nombrando a la mitad del gobierno. (a) Clasifica los tres. (b) Di qué precio paga cada modelo. (c) Explica por qué el tercer caso es el más frágil.
Ver solución
(a) Arvania es una ruptura. Belmor es una reforma pactada. Corania no es todavía una transición política completa: hay elecciones y no hay traspaso real del poder.
(b) La ruptura corta con el pasado y llega sin garantía de que el ejército y la administración acepten el resultado, porque no han pactado nada. La reforma pactada asegura el tránsito y deja cuentas sin cerrar, porque el acuerdo exige no revisar ciertas responsabilidades.
(c) Porque quien conserva la fuerza no ha aceptado perderla. Unas elecciones con el ejército nombrando media docena de ministros pueden anularse el día que el resultado incomode. Lo que define una transición no es votar: es que quien gobierna pueda ser sustituido de verdad.
Una pista que avisa: para averiguar si el proceso se cerró, pregunta quién podría deshacer el resultado de las urnas. Si la respuesta es alguien que no se presenta a ellas, el proceso sigue abierto.
42Tres transiciones inventadas duran 3, 7 y 11 años. La de 11 años se divide en tres etapas: la primera, de negociación, dura 2 años; la segunda, de elecciones y redacción de las reglas, dura 3; y la tercera, hasta el primer relevo pacífico de gobierno, dura el resto. (a) Calcula la duración de la tercera etapa. (b) Ordena las tres transiciones de más corta a más larga y di cuánto se diferencian los extremos. (c) Explica por qué la tercera etapa es la que decide si la transición terminó.
Ver solución
(a) 11 menos 2 menos 3 dan 6 años.
(b) De más corta a más larga: 3, 7 y 11 años. Entre los extremos hay 11 menos 3, es decir, 8 años de diferencia.
(c) Porque hasta que un gobierno pierde y entrega el poder sin que pase nada, no está demostrado que el sistema funcione. Escribir unas reglas es barato; el primer relevo pacífico es la prueba. Por eso quien fija el final de una transición en la aprobación del texto suele estar cerrando el proceso antes de tiempo.
Comprobación: las tres etapas tienen que sumar la duración de la transición. 2 más 3 más 6 dan 11. Si te sale otra cifra, has restado una etapa dos veces.
43Un país inventado toma cuatro medidas tras su transición. Primera: crea una comisión que investiga y publica lo ocurrido. Segunda: abre juicios contra los responsables de las detenciones ilegales. Tercera: paga una pensión a las familias de las víctimas. Cuarta: prohíbe que los tribunales militares juzguen a civiles. (a) Clasifica cada una en verdad, justicia, reparación o garantía de no repetición. (b) Di qué medida bloquearía una amnistía amplia. (c) Explica por qué las cuatro suelen ir desacompasadas.
Ver solución
(a) La primera es verdad: averiguar y publicar qué pasó. La segunda es justicia: juzgar a los responsables. La tercera es reparación: compensar a quienes lo sufrieron. La cuarta es garantía de no repetición: cambiar lo que permitió que ocurriera.
(b) La segunda. Una amnistía amplia impide juzgar, y por eso es la pieza que más se discute: facilita el acuerdo que hace posible la transición y cierra la vía judicial. Las otras tres pueden seguir su curso.
(c) Porque cada una tiene un coste distinto y un plazo distinto. Investigar y pagar pensiones depende del gobierno del momento. Juzgar depende de que haya tribunales dispuestos y de que no exista amnistía. Y cambiar las reglas suele exigir mayorías altas. Por eso es habitual que la verdad llegue décadas antes que la justicia.
Una pista que avisa: si un país anuncia las cuatro a la vez y al poco solo avanza una, mira cuál. Suelen avanzar las que no señalan a nadie con nombre.
Globalización e integración regional
Lo que hay que saber
La globalización es el aumento de las conexiones entre países en comercio, dinero, información y personas. No empezó ayer. Lo que cambió desde finales del siglo XX fue la velocidad y, sobre todo, el precio: mover mercancías e información se abarató tanto que dejó de decidir dónde se fabrica cada cosa.
De ahí nace la cadena de producción repartida. Un mismo objeto se diseña en un sitio, se fabrica por piezas en varios y se monta en otro. Cada tramo aporta una parte del valor final, y esas partes no son iguales entre sí.
El proceso no lo ha hecho todo mundial, y conviene decirlo. Las mercancías y el dinero se mueven con mucha facilidad. Las personas, no: la mayor parte de las fronteras siguen cerradas al trabajo. Y la política sigue decidiéndose dentro de cada Estado, lo que explica buena parte de las tensiones actuales.
La integración regional es el acuerdo de un grupo de Estados vecinos para funcionar como un espacio único. Avanza por peldaños ordenados: primero se quitan los aranceles entre ellos; después se adopta uno común frente a terceros, y eso es una unión aduanera; después circulan también personas, servicios y capitales, y eso es un mercado común; por último puede llegar la moneda compartida, o unión monetaria.
Cada peldaño obliga a ceder decisiones, y ahí está el asunto discutido. Se entrega capacidad de decidir a cambio de un mercado mayor y de más peso frente a terceros. El caso que más lejos ha llegado es la Unión Europea: arrancó en 1957 como pacto económico de seis Estados y en 1992 sumó ciudadanía y programa político.
44Un objeto inventado se vende a 400 euros. Su valor se reparte entre cinco tramos: diseño, 12 %; componentes, 18 %; montaje, 25 %; transporte y distribución, 30 %; y venta final, 15 %. (a) Calcula los euros de cada tramo. (b) Comprueba el reparto. (c) Explica por qué el tramo con más personas empleadas no suele ser el que más valor se lleva.
Ver solución
(a) Diseño: el 12 % de 400 son 48 euros. Componentes: el 18 %, 72. Montaje: el 25 %, 100. Transporte y distribución: el 30 %, 120. Venta final: el 15 %, 60.
(b) Los porcentajes suman 12 más 18 más 25 más 30 más 15, es decir, 100. Los euros suman 48 más 72 más 100 más 120 más 60, es decir, 400.
(c) Porque el valor no se reparte según el esfuerzo, sino según lo difícil que sea sustituir cada tramo. El montaje emplea a mucha gente y puede trasladarse a otro país en pocos meses. El diseño y la marca no se sustituyen con la misma facilidad, y por eso retienen su parte aunque empleen a poca gente.
Comprobación: divide los euros de cada tramo entre 400 y tienen que devolverte su porcentaje. 48 entre 400 dan 0,12 y 120 entre 400 dan 0,30. Si alguno no vuelve, le has aplicado el porcentaje que le tocaba a otro tramo.
45En un caso inventado, mover una unidad de ese mismo objeto costaba 48 euros y ahora cuesta 6. El precio final sigue siendo 400 euros. (a) Calcula por cuánto se ha dividido el coste de transporte. (b) Calcula qué porcentaje del precio final representaba antes y qué porcentaje representa ahora. (c) Explica qué decisión permite ese cambio que antes no era posible.
Ver solución
(a) 48 entre 6 dan 8. El coste se ha dividido por ocho.
(b) Antes: 48 entre 400 dan 0,12, el 12 %. Ahora: 6 entre 400 dan 0,015, el 1,5 %.
(c) Permite fabricar lejos de donde se vende. Mientras mover el objeto costaba el 12 % de su precio, la distancia pesaba en la decisión; con el 1,5 % deja de pesar, y entonces se elige el sitio de fabricación por el coste del trabajo, por los impuestos o por la cercanía a los componentes. Ese es el cambio que hace posibles las cadenas repartidas.
Comprobación: el porcentaje nuevo tiene que ser el antiguo dividido entre 8, porque el precio final no ha cambiado. 12 entre 8 dan 1,5. Si no coincide, has dividido el precio final en vez del coste de transporte.
46Cuatro grupos inventados de Estados vecinos firman acuerdos distintos. En el grupo Alba no hay aranceles entre los socios, pero cada uno fija los suyos frente a terceros. En el grupo Beta tampoco hay aranceles internos y todos aplican el mismo frente a terceros. En el grupo Delta, además, cualquier persona puede trabajar e invertir en todos ellos. En el grupo Gamma se usa una sola moneda. (a) Di en qué peldaño está cada grupo. (b) Señala qué puede hacer todavía Beta que Delta ya no puede. (c) Explica qué instrumento pierde Gamma y para qué lo usaba.
Ver solución
(a) Alba está en el peldaño más bajo: solo ha suprimido los aranceles internos. Beta es una unión aduanera, porque añade el arancel común frente a terceros. Delta es un mercado común. Y Gamma ha llegado a la unión monetaria.
(b) Beta conserva el control sobre quién entra a trabajar y sobre dónde se invierte dentro de sus fronteras. Delta lo ha entregado: en un mercado común, esa decisión deja de ser nacional. Es la cesión que separa los dos peldaños.
(c) Gamma pierde la posibilidad de devaluar su moneda. Lo usaba para abaratar de golpe lo que vende fuera y salir así de una recesión por su cuenta. A cambio gana estabilidad de precios y un mercado sin cambio de moneda, y tiene que buscar otras salidas cuando le llegue una crisis.
Comprobación: cada peldaño tiene que contener lo que ya tenía el anterior. Si alguno de tus cuatro grupos conserva algo que el peldaño de abajo ya había entregado, lo has colocado mal. Alba entrega una cosa, Beta dos, Delta tres y Gamma cuatro.
Movilidad, límites y confianza: el mundo del presente
Lo que hay que saber
La gente se mueve por razones que se pueden ordenar. Una migración económica busca trabajo o mejores condiciones. Otros desplazamientos huyen de una guerra, de una persecución o de un territorio ya inhabitable. Los motivos se mezclan en la misma persona. Por eso clasificarla es más difícil de lo que parece.
La categoría de refugiado es jurídica, no descriptiva. Se aplica a quien no puede volver a su país por un temor fundado de persecución. Da derecho a protección. Quien se desplaza por pobreza o por una catástrofe ambiental no entra en esa definición. Su situación puede ser igual de grave.
Hay dos maneras de contar a la gente que ha llegado a un sitio, y contestan a preguntas distintas. Una mira lo que ocurre en un año. La otra mira lo que se ha ido acumulando durante muchos. Confundirlas deforma cualquier lectura de este asunto.
El desarrollo sostenible cubre las necesidades de hoy sin impedir que las generaciones siguientes cubran las suyas. La idea nació al chocar con un límite. Durante dos siglos se dio por supuesto que el crecimiento podía continuar sin tope. Comprobar que el planeta pone condiciones es reciente en términos históricos.
Las democracias actuales tienen delante un problema de método. Circula mucha información y comprobarla cuesta trabajo, así que se extiende la desinformación: contenidos falsos difundidos a propósito. El antídoto no es desconfiar de todo, que deja igual de indefenso. Es aplicar a cualquier afirmación el mismo puñado de preguntas.
47En un territorio inventado de 1.500.000 habitantes llegan 24.000 personas a lo largo de un año. Residen allí 180.000 personas nacidas fuera. (a) Calcula qué porcentaje de la población representa cada una de las dos cifras. (b) Di qué pregunta contesta cada una. (c) Explica por qué confundirlas cambia por completo la conversación.
Ver solución
(a) 24.000 entre 1.500.000 dan 0,016, es decir, el 1,6 %. 180.000 entre 1.500.000 dan 0,12, es decir, el 12 %.
(b) La primera contesta cuánta gente ha llegado en un año: es un flujo, y mide movimiento. La segunda contesta cuánta gente nacida fuera vive allí ahora: es una acumulación de muchos años, y mide composición.
(c) Porque un flujo anual puesto como si fuera composición multiplica la impresión, y una composición puesta como si fuera flujo la multiplica todavía más. Se ve con una cuenta rápida: si las llegadas se mantuvieran y nadie se fuera ni muriera, harían falta 180.000 entre 24.000, es decir, 7,5 años, para reunir a los residentes nacidos fuera. Como esa acumulación es de muchas décadas, el supuesto es falso, y eso mismo demuestra que las dos cifras no miden lo mismo.
Comprobación: multiplica cada tanto por ciento por la población y tienen que devolverte las dos cifras del enunciado. El 1,6 % de 1.500.000 son 24.000, y el 12 % de 1.500.000 son 180.000. Si alguno no vuelve, lo has calculado sobre una base distinta de la población total.
48Cuatro afirmaciones sobre el presente. Primera: «este año han llegado más personas que el anterior». Segunda: «la llegada de población ha empeorado la convivencia». Tercera: «el clima del planeta se está calentando». Cuarta: «a mi juicio, este acuerdo internacional no merece la pena». (a) Clasifícalas en comprobable, interpretación u opinión. (b) Di qué pedirías para comprobar las que lo sean. (c) Explica por qué desconfiar de todo protege tan poco como creérselo todo.
Ver solución
Respuesta orientativa. (a) La primera y la tercera son comprobables. La segunda es una interpretación: usa una palabra valorativa, así que antes de comprobar nada habría que decir qué se entiende por convivencia y cómo se mide. La cuarta es una opinión, y se presenta como tal.
(b) Para la primera pediría el recuento oficial de los dos años, dicho por quien lo elabora, y comprobaría que las dos cifras miden lo mismo. Para la tercera pediría series de temperatura de muchos sitios y de muchas décadas, y comprobaría que organismos independientes llegan al mismo resultado con datos distintos.
(c) Porque quien desconfía de todo acaba eligiendo según le conviene y no según la prueba, que es exactamente lo que busca quien difunde desinformación. El antídoto no es dudar más: es preguntar lo mismo en todos los casos. Quién lo afirma, con qué prueba, y si alguien sin interés en el asunto ha llegado a lo mismo.
Una pista que avisa: una frase con palabra valorativa dentro no se da por comprobable sin más. Primero hay que separar la parte que se mide de la parte que se juzga, y muchas veces solo queda la segunda.
Repaso de Historia del Mundo Contemporáneo de 1.º de Bachillerato según tus errores
Lo que más sirve de un repaso no es el acierto, es saber a dónde volver. Busca abajo lo que te haya pasado: cada fila lleva al tema de esta misma página, con su recuadro Lo que hay que saber delante de los planteamientos.
| Si has fallado… | Lo que te falta | Por dónde seguir |
|---|---|---|
| Has contado lo que pasó en vez de explicarlo, o has llamado causa al último hecho antes del estallido | Separar causas de fondo y desencadenante, y medir qué cambia y qué sigue igual | Causas y consecuencias |
| Te han salido mal los años de un periodo, o has dado una fecha de inicio como si fuera la única posible | Trazar un periodo con un criterio declarado y contar bien su duración | Periodizar: dónde se traza la raya |
| Has leído una gráfica de muchos años y has sacado de ella la causa de lo que muestra | Distinguir tendencia, ciclo y salto, y mirar el origen de los ejes antes de interpretar | Tendencia, ciclo y salto |
| Has dado por hecho que una revolución cambia las cosas para siempre, o que un país con parlamento ya es representativo | Ver qué sobrevive a una reacción y cómo se falsea una elección sin suprimirla | Revolución y reacción · El sistema parlamentario |
| Has usado nación, Estado y nacionalismo como si fueran lo mismo, o has confundido colonia con protectorado | Aplicar el principio nacional a casos con resultados opuestos y distinguir las formas de dominio | Nación y nacionalismo · Imperios y descolonización |
| Has dado un derecho por conseguido en cuanto aparece en una ley | Separar lo reconocido de lo ejercido, y ver que los derechos civiles, políticos y sociales no van al mismo ritmo | Derechos civiles, políticos y sociales |
| Te has perdido con los tantos por ciento, los números índice o el reparto de la renta | Leer un índice, encadenar caídas sucesivas y medir un reparto antes y después de impuestos | Modelos y ritmos de industrialización · Ciclos y crisis · Desigualdad y Estado del bienestar |
| Has explicado la caída de una democracia solo por quien la derribó, o has dado por espontánea una protesta que duró años | Reconocer el desmontaje por dentro, calcular mayorías y ver qué hace durar una organización | La quiebra de una democracia · Acción colectiva |
| Has dado una guerra por inevitable, o has ordenado unos crímenes como más graves que otros por el número de víctimas | Analizar una escalada y clasificar por el propósito y por a quién se ataca, no por el recuento | Alianzas, disuasión y escalada · Guerra total, genocidio y justicia internacional |
| Has juzgado un organismo internacional por lo que promete en vez de por cómo decide | Calcular la regla de decisión y ver de qué depende el peso real de cada miembro | Organismos internacionales |
| Has mirado un cartel o una fotografía de época como si enseñaran cómo eran las cosas | Preguntar quién la hizo, cuándo, para quién y con qué encargo, y mirar el texto que la acompaña | La imagen como documento |
| Has comparado dos salidas de una dictadura sin mirar quién mandaba al empezar, o has mezclado un hecho comprobable con una interpretación | Comparar modelos de transición, repartir el valor de una cadena de producción y separar flujo de acumulación | Transiciones a la democracia · Globalización e integración regional · Movilidad, límites y confianza |
Solucionarios de Historia del Mundo Contemporáneo de 1.º de Bachillerato por editorial
Si lo que buscas son las soluciones del libro que usáis en clase, están ordenadas por editorial. Cada ficha trae el índice de unidades de ese libro:
Ejercicios de Historia del Mundo Contemporáneo de 1º Bachillerato en PDF con soluciones
Los mismos ejercicios de esta página, con la teoría de cada tema y las soluciones explicadas, en un PDF para imprimir o trabajar sin conexión. Es material propio: lo hemos escrito nosotros.
PDF · 0.4 MB · se abre en el navegador o se guarda en tu equipo.