Resumen de El sí de las niñas: personajes, actos y temas

El sí de las niñas es la comedia más famosa de Leandro Fernández de Moratín y la gran obra del teatro neoclásico español. Se estrenó en Madrid el 24 de enero de 1806. Cuenta cómo una madre quiere casar a su hija de dieciséis años con un hombre de cincuenta y nueve, y cómo se deshace esa boda en una sola noche. Aquí tienes el resumen, el resumen por actos, los personajes, las tres unidades comprobadas en el texto y un test para comprobar si te la sabes.

Resumen de El sí de las niñas

En una posada de Alcalá de Henares, don Diego, un caballero rico de 59 años, espera a doña Irene y a su hija, doña Francisca (Paquita), de 16, a la que acaban de sacar del convento de Guadalajara donde se educaba. Don Diego le confiesa a su criado, Simón, que va a casarse con ella en Madrid. La madre está encantada: es una viuda sin dinero y don Diego, un gran partido. Paquita no se atreve a decir que no.

Pero Paquita está enamorada de un joven oficial al que conoce como don Félix y al que ha escrito pidiendo ayuda. Él llega esa misma tarde a la posada con su asistente, Calamocha. Lo que nadie sabe es que «don Félix» es en realidad don Carlos, el sobrino de don Diego. Cuando el tío lo encuentra allí, sin saber nada de sus amores, le ordena volver de inmediato a su regimiento de Zaragoza, y Carlos, por respeto, obedece sin decir por qué ha venido. Paquita cree que la ha abandonado.

De madrugada, Carlos vuelve a la calle, da la señal de tres palmadas y tira una carta por la ventana. La recoge don Diego, que lo descubre todo. En vez de imponer su boda, habla con Paquita, hace volver a Carlos, convence a doña Irene y renuncia a la muchacha: une a los dos jóvenes y les da su bendición.

Lo que más se pregunta: el título. El «sí» es el que dicen las chicas en la boda cuando se las casa sin preguntarles de verdad. Lo explica don Diego al final: «estas son las seguridades que dan los padres y los tutores, y esto lo que se debe fiar en el sí de las niñas». Es decir, un «sí» arrancado por obediencia no vale nada.

Resumen de El sí de las niñas por actos

Tiene tres actos, en prosa, con 9, 16 y 13 escenas. Los tres pasan en la misma sala de la posada y en una sola noche, de la tarde al amanecer.

Acto I: la llegada a la posada



Es por la tarde. Don Diego, que lleva dos días encerrado en la posada para que nadie lo vea, le cuenta a Simón su plan de boda; el criado creía que la novia era para don Carlos, el sobrino. Don Diego está enfadado con él: sabe que el año anterior tardó meses en llegar a Zaragoza y sospecha de algún amorío. Vuelven doña Irene y Paquita de visitar a una tía monja. Don Diego querría oír a Paquita hablar con libertad, pero doña Irene contesta siempre por ella y no para de hablar de sus parientes y sus difuntos. Llega Calamocha y se encuentra con Rita, la criada de Paquita: su amo ha venido desde Zaragoza nada más recibir una carta de Paquita. Rita le da la noticia a Paquita, que acababa de llorar porque su madre la obliga a querer a «ese hombre».

Acto II: la noche y la despedida

Ya es de noche. Doña Irene riñe a su hija por no mostrar más cariño a don Diego. Él le pide a Paquita que sea sincera: no quiere casarse con nadie a la fuerza, porque «los padres que tienen juicio no mandan». Presionada por su madre, Paquita dice que está contenta. A solas, Paquita y don Carlos se ven: él promete ir a Madrid y contar con el favor de un tío rico, sin sospechar que es el novio. Entonces llega Simón, y después don Diego, que se encuentra a su sobrino. Lo cree desobediente, le da dinero y le manda dormir en el mesón de fuera y salir de madrugada hacia Zaragoza. Carlos obedece: «¡Y la pierdo para siempre!». Simón le cuenta a Paquita que un teniente coronel y su asistente se acaban de marchar; Rita lo confirma. Paquita se cree engañada.

Acto III: la madrugada y el desenlace

Son las tres de la mañana. Don Diego, desvelado, está en la sala con Simón cuando oyen tres palmadas y una música en la calle. Paquita sale a la ventana, habla con Carlos y él le tira una carta, pero tienen que huir al oír ruido. Don Diego se queda con la carta y manda a Simón a buscar a Carlos. Habla con Paquita, que acepta casarse con él por obedecer a su madre, aunque sabe que será infeliz. Vuelve Carlos y le cuenta a su tío toda la historia; cuando don Diego le dice que Paquita le dará la mano, él contesta: «Pero no el corazón». Don Diego lo esconde en su cuarto y se lo explica a doña Irene, que llora y llama a su hija; al oír la carta, se lanza contra ella. Carlos sale a defender a Paquita, y don Diego zanja el asunto: «Abraza a tu mujer». Al final dice que el primer hijo que tengan «es para mí».

Personajes de El sí de las niñas

PersonajeQuién esQué representa
Doña Francisca (Paquita)Joven de 16 años, educada en un conventoLa hija obediente a la que han enseñado a callar
Don DiegoCaballero rico de 59 años, prometido de PaquitaLa razón y la sensatez
Doña IreneMadre de Paquita, viuda tres veces y sin dineroLa autoridad de los padres mal usada
Don Carlos (don Félix)Sobrino de don Diego, teniente coronelEl amor sincero y el respeto a su tío
RitaCriada de PaquitaLa complicidad y el sentido común
SimónCriado de don DiegoLa lealtad discreta
CalamochaAsistente de don CarlosEl humor

Doña Francisca (Paquita)

Tiene dieciséis años y ha pasado años en un convento de Guadalajara. Parece una niña —juega, enseña sus regalos de las monjas—, pero sabe muy bien lo que siente: «ya sé lo que es querer bien, y la inquietud y las lágrimas que cuesta». Su problema es que la han educado para obedecer y callar: no se atreve a contradecir a su madre y está dispuesta a casarse con don Diego aunque sea infeliz. Lo que quiere es sencillo: «Querer y ser querida».

Don Diego

Es el personaje más importante y el que resuelve el conflicto. Busca una esposa joven y modesta y cree que Paquita lo acepta de buena gana. Pero es un hombre sensato y bueno: desde el principio quiere que ella hable con libertad, y cuando descubre la verdad, aunque sufre, renuncia. Es el portavoz de las ideas de Moratín: su discurso sobre la mala educación de las chicas, a las que se enseña «el temor, la astucia y el silencio de un esclavo», es el centro de la obra.

Doña Irene

Es la madre de Paquita y el personaje cómico. Habla sin parar de sus achaques, de sus tres maridos, de sus veintidós hijos (solo le vive Paquita) y de un pariente obispo. Viuda y sin dinero, quiere casar a su hija con un hombre rico, y da por hecho que la niña piensa lo que ella le manda. Representa lo que Moratín critica: los padres que deciden la boda de sus hijas sin escucharlas.

Don Carlos

Es el sobrino de don Diego: militar valiente —tomó dos baterías en la última guerra— y joven enamorado. Mantuvo el nombre de don Félix de Toledo, que le puso en broma un intendente, cuando conoció a Paquita en Guadalajara, para que no se enterara su tío y para que ella lo quisiera por él y no por su dinero. Su rasgo principal es el respeto: cuando su tío le manda irse, obedece aunque pierda a Paquita.

Rita, Simón y Calamocha

Son los criados. Rita, la de Paquita, es lista y alegre: ayudó a avisar a don Carlos y organiza los encuentros. Simón sirve a don Diego desde hace años; es discreto y es quien trae de vuelta a Carlos. Calamocha, el asistente de Carlos, aporta el humor con sus quejas del viaje y sus piropos a Rita.

Las tres unidades en El sí de las niñas

El teatro neoclásico seguía la regla de las tres unidades: una sola acción, un solo lugar y no más de veinticuatro horas. Moratín la cumple con rigor, y se puede comprobar en el propio texto:

UnidadQué pideCómo se cumple en la obra
LugarUn solo espacioLa acotación inicial lo dice: «La escena es en una posada de Alcalá de Henares». Toda la obra pasa en una sala de paso con cuatro puertas a las habitaciones y una ventana a la calle
TiempoNo más de 24 horas«La acción empieza a las siete de la tarde, y acaba a las cinco de la mañana siguiente»: unas diez horas
AcciónUna sola historiaTodo gira en torno a la boda de don Diego y Paquita y a cómo se deshace; no hay una segunda trama

El paso del tiempo se ve en las acotaciones: en el acto I el escenario se va oscureciendo; el acto II empieza con el «teatro oscuro» y Rita trae luces; en el acto III el reloj de San Justo da las tres y, al final, se va iluminando la escena con la luz del día. Lo que ocurre fuera —el convento, el mesón donde duerme Carlos, la calle— no se ve: se cuenta o se oye.

Otros rasgos del teatro neoclásico

Está escrita en prosa, no en verso, y con un lenguaje natural. Tiene pocos personajes, todos de la vida corriente, y una situación creíble. Y es didáctica: quiere divertir y a la vez enseñar, criticando un problema real de la época, los matrimonios de conveniencia. Es lo contrario del teatro romántico de Don Juan Tenorio, que salta de un lugar a otro y deja pasar años entre sus dos partes.

Temas de El sí de las niñas

TemaDónde se ve
Los matrimonios desiguales y de convenienciaUna chica de 16 años prometida a un hombre de 59 porque es rico
La autoridad de los padresDoña Irene decide por su hija; don Diego defiende que los padres «no mandan», aconsejan
La educación de las mujeresPaquita ha aprendido a callar y a fingir; don Diego lo critica en el acto III
La libertad para elegirEl «sí» de la boda solo vale si es sincero
La razón frente a la pasiónDon Diego vence sus celos y elige lo razonable
La obediencia y el respetoCarlos y Paquita nunca se rebelan: esperan a que la razón de don Diego lo arregle

Preguntas frecuentes sobre El sí de las niñas

¿Cuál es el tema principal de El sí de las niñas?

La crítica a los matrimonios impuestos por los padres, sobre todo cuando se casa a chicas muy jóvenes con hombres mayores por interés. Detrás está la defensa de que los hijos puedan elegir y de una educación que no enseñe a las mujeres a fingir.

¿Cómo termina El sí de las niñas?

Bien, como corresponde a una comedia. Don Diego descubre que Paquita y su sobrino se quieren, renuncia a la boda, convence a doña Irene y une a los dos jóvenes. Doña Irene acaba abrazando a Carlos, y don Diego dice que ya no teme la soledad de su vejez: tendrá a los dos como hijos.

¿Por qué Paquita llama «don Félix» a don Carlos?

Porque así se presentó. Lo conoció en Guadalajara, en la casa de campo de un intendente amigo suyo, que en broma le puso ese nombre: «don Félix de Toledo, nombre que dio Calderón a algunos amantes de sus comedias». Carlos lo mantuvo para que su tío no se enterase de que se quedaba allí. Durante casi tres meses hablaron de noche, con la señal de las tres palmadas, sin que ella supiera quién era.

¿Quién es el protagonista?

La historia gira en torno a Paquita, pero el que mueve el desenlace es don Diego: es él quien descubre la verdad y decide. Por eso muchos lo consideran el verdadero protagonista y el portavoz de Moratín.

Actividad: comprueba las tres unidades en la obra

Busca en el texto las pruebas de cada unidad. Piensa la respuesta antes de abrirla.

1Unidad de lugar: ¿dónde pasa toda la obra y qué habitaciones dan a esa sala?

Ver solución
En una sala de paso de una posada de Alcalá de Henares. Dan a ella los cuartos de don Diego, de doña Irene, de Paquita y Rita y el de don Carlos (el «número tres» del que se queja Calamocha), además de la puerta de la escalera y una ventana a la calle.

2Unidad de tiempo: ¿cuánto dura la acción y qué pistas lo indican?

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Unas diez horas: de las siete de la tarde a las cinco de la mañana, según la acotación inicial. Pistas: el escenario se oscurece en el acto I, es de noche en el II, el reloj da las tres en el III y al final amanece. Don Diego había previsto salir hacia Madrid «a eso de las seis».

3Unidad de acción: ¿hay alguna historia secundaria?

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No. Todo gira en torno a la boda de don Diego y Paquita. Los piropos entre Calamocha y Rita son un detalle cómico, no una segunda trama, y los criados solo sirven para mover la acción principal.

4¿Qué hechos ocurren fuera y cómo se entera el espectador?

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Los amores de Guadalajara (los cuentan Rita y don Carlos), el viaje desde Zaragoza (Calamocha), la visita a la tía monja (doña Irene y Paquita) y la salida de Carlos de la ciudad (Simón y Rita). La música y las palmadas de la calle solo se oyen.

Test de El sí de las niñas con respuestas

Ocho preguntas sobre lo que más cae en el examen. Elige una respuesta y se corrige al momento.

0 / 8 aciertos

1¿Dónde transcurre la obra?

En una posada de Alcalá de Henares, en la misma sala durante toda la obra.

2¿Qué edades tienen Paquita y don Diego?

Paquita ha cumplido 16 hace pocos meses; don Diego dice que «mis cincuenta y nueve años no hay quien me los quite».

3¿Quién es en realidad «don Félix»?

Es don Carlos, el sobrino de don Diego, que usó ese nombre en Guadalajara.

4¿Por qué se marcha don Carlos de la posada en el acto II?

Su tío, que no sabe nada de sus amores, le manda volver a su regimiento, y él obedece por respeto.

5¿Cuál es la señal de Carlos para avisar a Paquita?

Tres palmadas; después toca un instrumento y tira una carta por la ventana.

6¿Quién lee primero la carta de Carlos?

Don Diego: Simón la encuentra en el suelo y se la da. Así descubre la verdad.

7¿Cuánto tiempo dura la acción?

Unas diez horas, como dice la acotación inicial: cumple la unidad de tiempo.

8¿Cómo termina la obra?

Don Diego renuncia a la boda y une a los dos jóvenes: «Abraza a tu mujer».

Leandro Fernández de Moratín y el contexto de la obra

Leandro Fernández de Moratín (Madrid, 1760 – París, 1828), hijo del también escritor Nicolás Fernández de Moratín, es el principal autor de comedias del Neoclasicismo español. Defendía un teatro que divirtiera y educara a la vez, verosímil y sujeto a reglas. Antes había escrito El viejo y la niña, sobre el mismo tema, y La comedia nueva o El café (1792), una sátira del teatro de su tiempo. También tradujo y adaptó a Molière.

Escribió El sí de las niñas en 1801 y la estrenó el 24 de enero de 1806 en el Teatro de la Cruz de Madrid. Fue el mayor éxito teatral de su época: estuvo veintiséis días seguidos en cartel y la vieron más de 37.000 personas. Pero sus ideas, propias de la Ilustración, molestaron: la Inquisición la prohibió en 1815 y no volvió a representarse hasta 1838. Moratín, que había colaborado con el rey José Bonaparte, fue tachado de «afrancesado» y murió en el exilio, en París.

Otras lecturas y ejercicios