Resumen de Maese Pérez el organista: personajes, partes y temas
Maese Pérez el organista es una de las Leyendas de Gustavo Adolfo Bécquer. Transcurre en Sevilla, en la iglesia del convento de Santa Inés, durante tres Misas del Gallo seguidas. Aquí tienes el resumen completo, el resumen parte por parte, los personajes, los temas y un test para comprobar si te la sabes.
Resumen de Maese Pérez el organista
Maese Pérez es el organista del convento de Santa Inés. Es ciego de nacimiento, humilde y tan buen músico que en Nochebuena lo más florido de Sevilla, hasta el arzobispo, acude a la Misa del Gallo solo por oírle.
Una Nochebuena está gravemente enfermo. Un organista envidioso se ofrece a sustituirle, pero Maese Pérez se hace llevar a la iglesia en un sillón: sabe que será su última misa. Toca como nunca y, en el momento de la consagración, muere sobre las teclas con su hija arrodillada a sus pies.
Al año siguiente toca el órgano su rival, el organista de San Bartolomé, a quien todos tienen por malo. Contra lo que esperaba el público, el órgano suena de forma maravillosa; él, pálido, jura que no volverá a tocarlo «por todo el oro de la tierra». Un año después lo toca la hija de Maese Pérez, aterrada porque la noche anterior vio a su padre ante el teclado. En la consagración, el órgano suena solo: era el alma de Maese Pérez.
Resumen de Maese Pérez el organista por partes
La leyenda tiene un preámbulo del narrador y cuatro partes numeradas. Cada parte numerada es una Nochebuena distinta salvo la primera y la segunda, que cuentan la misma noche.
Preámbulo: el narrador en Santa Inés
El narrador oye la tradición a una demandadera del convento en el atrio de Santa Inés, mientras espera la Misa del Gallo. Entra esperando un prodigio y oye un órgano vulgar. Al salir pregunta en broma por qué suena tan mal, y la mujer le explica que ese no es el órgano de Maese Pérez: el viejo se cayó a pedazos y, desde que pusieron el nuevo, el alma del organista no ha vuelto a aparecer.
I. La Nochebuena en el atrio
Una vecina charlatana va señalando a su acompañante a la gente importante que llega a la iglesia: nobles, ricos, caballeros veinticuatros y por fin el arzobispo, que evita una pelea entre dos bandos en el atrio. Por ella sabemos quién es Maese Pérez: un hombre humilde y ciego de nacimiento, el mejor organista de Sevilla, que ha rechazado ofertas de otras iglesias por no dejar su órgano.
II. La muerte de Maese Pérez
La misa no empieza: Maese Pérez está muy enfermo. Un organista feo, bizco y envidioso se ofrece a tocar en su lugar. Entonces llega Maese Pérez en un sillón llevado a hombros: «esta es la última», ha dicho. En la consagración toca una música que parece de ángeles; de pronto se oye un grito de mujer y el órgano calla. Ha muerto, caído de boca sobre las teclas, con su hija arrodillada a sus pies.
III. El organista de San Bartolomé
Un año después toca el rival. El pueblo ha llevado panderos, sonajas y gaitas para abuchearle, pero tras el primer acorde todos callan: el órgano suena de forma celestial. El arzobispo lo felicita y le pide que el año siguiente toque en la catedral; él acepta, pero dice que no volverá a tocar ese órgano porque «es viejo y malo». Dos mujeres comentan a la salida que aquel hombre no puede haber tocado eso.
IV. La hija y el órgano que suena solo
Otro año más. Toda Sevilla va a la catedral a oír al organista de San Bartolomé, y en Santa Inés la abadesa pide a la hija de Maese Pérez que toque. Ella tiene miedo: la noche anterior vio a un hombre tocando a oscuras, que se volvió hacia ella sin mirarla, «porque era ciego»: era su padre. En la consagración se sienta al órgano y grita: el órgano está solo y sigue sonando. La vecina remata la historia: en la catedral el rival solo hizo «una cencerrada»; lo de Santa Inés era el alma de Maese Pérez.
Personajes de Maese Pérez el organista
| Personaje | Quién es | Qué representa |
|---|---|---|
| Maese Pérez | Organista del convento de Santa Inés, ciego de nacimiento | El genio humilde y el arte como entrega total, más allá de la muerte |
| Su hija | Le acompaña en su muerte y toca el órgano dos años después | La continuidad y el amor filial; ella ve y oye el prodigio |
| El organista de San Bartolomé | El rival envidioso, «el bisojo» | La vanidad y la mediocridad: quiere el puesto y no el arte |
| La vecina charlatana | Narra la parte I y cierra la leyenda | La voz del pueblo que transmite la tradición |
| El arzobispo | Asiste a la primera misa y lleva al rival a la catedral | La autoridad que se pierde el milagro |
| El narrador | Oye la historia en el atrio de Santa Inés | El marco: la leyenda como tradición oral |
Maese Pérez
Es humilde, se presenta como «un pobre organista de convento» y ha rechazado ofertas mejores por seguir con su órgano. Su ceguera hace más asombroso su talento y prepara el final: cuando su hija lo ve tocando de noche, sabe que es él porque se vuelve hacia ella sin mirarla. Su entrega al órgano es tan grande que sigue tocando después de muerto.
¿Qué hizo la hija de Maese Pérez cuando su padre murió?
La noche de su muerte estaba arrodillada a sus pies llamándole entre sollozos. Dos años después, ya dentro del convento, la abadesa le pide que toque el órgano en la Misa del Gallo. Acepta con miedo, porque la noche anterior ha visto a su padre ante el teclado. En la consagración se aparta del banquillo gritando: el órgano suena solo, tocado por el alma de su padre.
El organista de San Bartolomé
Es todo lo contrario de Maese Pérez: feo, bizco, orgulloso y mal músico, hasta el punto de que el cura de su parroquia lo echó (Bécquer lo llama una vez «organista de San Román» y después «de San Bartolomé»). Quiere el puesto por envidia. El segundo año parece triunfar, pero su palidez y su negativa a volver a tocar ese órgano lo delatan: sabe que no ha sido él.
Dónde ocurre: Santa Inés de Sevilla y la Misa del Gallo
Toda la leyenda pasa en Sevilla, ciudad natal de Bécquer, en la iglesia del convento de Santa Inés y, al final, en la catedral. El texto la sitúa en tiempos de «nuestro señor el rey don Felipe», con galeones de Indias, caballeros veinticuatros y el arzobispo.
El momento es siempre el mismo: la Misa del Gallo, la de medianoche de Nochebuena, y dentro de ella la consagración. Es el instante de mayor recogimiento de la misa, y Bécquer lo elige para la muerte del organista y para los dos prodigios.
Temas y rasgos románticos de Maese Pérez el organista
| Tema | Dónde se ve |
|---|---|
| El arte que vence a la muerte | Maese Pérez sigue tocando su órgano después de muerto |
| La humildad frente a la envidia | El organista ciego y modesto frente al rival vanidoso de San Bartolomé |
| Lo sobrenatural y lo religioso | La música «de ángeles», la aparición nocturna, el órgano que suena solo |
| La tradición popular | La historia llega por una demandadera y por una vecina charlatana |
| El amor filial | La hija que acompaña a su padre en la muerte y lo vuelve a encontrar en el órgano |
Rasgos románticos
- Lo sobrenatural: el espíritu de un muerto que vuelve a su lugar.
- El ambiente religioso y nocturno: Nochebuena, medianoche, la iglesia en penumbra.
- La exaltación del artista, el genio incomprendido frente a la mediocridad.
- El pasado histórico: la Sevilla de los galeones de Indias y del rey don Felipe.
- El origen popular: el narrador la oye contar en el mismo lugar.
- El costumbrismo: el habla viva de la vecina y el bullicio del pueblo con sus panderos.
Preguntas frecuentes sobre Maese Pérez el organista
¿Maese Pérez era ciego?
Sí, ciego de nacimiento, como dice la vecina en la parte I. Es el detalle que permite a su hija reconocerlo en la parte IV: el hombre que toca a oscuras se vuelve hacia ella, pero no la mira.
¿Quién toca el órgano el segundo año?
Oficialmente, el organista de San Bartolomé. Pero la leyenda da a entender que la música es obra del alma de Maese Pérez: el rival sale pálido, no quiere volver a tocar ese órgano y en la catedral fracasa.
¿Por qué en el preámbulo el órgano suena mal?
Porque ya no es el de Maese Pérez: el viejo se cayó a pedazos y lo cambiaron por otro. Desde entonces el alma del organista no ha vuelto, y por eso el narrador no oye ningún prodigio.
Actividad: tres Misas del Gallo
La leyenda se construye repitiendo la misma misa tres veces. Recuerda qué pasa en cada una antes de abrir la respuesta.
1Primera Misa del Gallo: ¿quién toca y qué pasa?
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2Segunda Misa del Gallo: ¿quién toca y qué pasa?
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3Tercera Misa del Gallo: ¿quién toca y qué pasa?
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4¿Qué consigue Bécquer repitiendo tres veces la misma escena?
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Test de Maese Pérez el organista con respuestas
Ocho preguntas sobre la leyenda. Elige una respuesta y se corrige al momento.
0 / 8 aciertos1¿En qué ciudad transcurre la leyenda?
En Sevilla, en la iglesia del convento de Santa Inés y, al final, en la catedral.
2¿En qué celebración ocurre todo?
En la Misa del Gallo, la de medianoche de Nochebuena, y en el momento de la consagración.
3¿Qué característica física tiene Maese Pérez?
Es ciego de nacimiento. Por eso, cuando su hija lo ve tocando, él se vuelve sin mirarla.
4¿Cómo muere Maese Pérez?
Sobre las teclas del órgano, en la consagración, con su hija arrodillada a sus pies.
5¿De qué parroquia es el organista rival?
De San Bartolomé, de donde le había echado el cura por malo.
6¿Qué preparaba el pueblo para la segunda misa?
Panderos, sonajas, gaitas y zampoñas para armar bulla, pero tras el primer acorde todos callan.
7¿Qué le pasa a la hija la noche antes de la tercera misa?
Ve a un hombre tocando a oscuras que se vuelve hacia ella sin mirarla: era su padre, ciego.
8¿Qué pasa en la consagración de la tercera misa?
El órgano suena solo, «como sólo los arcángeles podrían imitarlo». Era el alma de Maese Pérez.
Bécquer y el contexto de la obra
Gustavo Adolfo Bécquer (Sevilla, 1836 – Madrid, 1870) es el gran autor del Romanticismo tardío español, autor de las Rimas y de las Leyendas. Maese Pérez el organista es una de las pocas leyendas que sitúa en su Sevilla natal; muchas otras pasan en Soria o en Toledo.
Comparte con las demás el esquema de lo sobrenatural que irrumpe en un lugar real, pero aquí lo sobrenatural no castiga: es un prodigio. Por eso suele compararse con El monte de las ánimas o Los ojos verdes, donde el personaje que desafía un límite acaba muerto.